Acerca de las quemaduras

Descripción general

Las quemaduras son daños en la piel u otros tejidos por exposición al calor, a sustancias químicas, a la electricidad o a la radiación. Pueden ocurrir por contacto directo o indirecto con altas temperaturas, corrientes eléctricas, objetos muy fríos, sustancias corrosivas o materiales muy radiactivos.

La gravedad de una quemadura depende de la profundidad y el tamaño de la lesión. Se clasifican en cuatro grados según qué tan profundo es el daño en los tejidos. El tamaño suele medirse como el porcentaje de piel quemada en comparación con toda la superficie del cuerpo.

Según su tamaño y profundidad, las quemaduras pueden ser leves o graves. Es importante saber que las personas adultas mayores pueden presentar complicaciones más serias por quemaduras que los adultos más jóvenes.

Causas y factores de riesgo

Las lesiones por quemaduras ocurren por una mezcla complicada de factores. Las razones básicas detrás de las complicaciones de las quemaduras incluyen:

  • Las quemaduras hacen que el cuerpo libere muchas sustancias químicas que causan mucha inflamación. Esta inflamación afecta todos los sistemas del cuerpo y puede causar choque, una emergencia en la que la sangre no llega bien a los órganos.
  • Cuando las quemaduras abarcan áreas grandes del cuerpo, el cuerpo no puede protegerse bien contra infecciones.
  • Si la vía aérea está afectada, puede haber hinchazón que puede requerir usar una máquina para ayudarle a respirar (respirador).
  • Las quemaduras causan necrosis coagulativa (muerte de la piel y de los tejidos debajo de ella). La cantidad de daño depende de la temperatura, de cuánta energía se transmite y de cuánto dura la exposición.
  • Un sitio de quemadura se divide en tres zonas:
  • La zona de coagulación (necrosis): donde ocurre el daño más grave.
  • La zona de estasis (flujo lento): donde hay daño moderado y disminuye el flujo de sangre.
  • La zona de hiperemia (más flujo de sangre): donde aumenta el flujo de sangre hacia tejidos sanos.
  • Las quemaduras que cubren más del 30% de toda la superficie del cuerpo pueden causar efectos generalizados, como volumen de sangre bajo, liberación de sustancias que causan inflamación, choque por quemadura, problemas del corazón, fuga de líquidos (extravasación de plasma), cambios en el flujo de sangre, mala perfusión de los tejidos (la sangre no llega bien a ciertas partes del cuerpo) y mayor riesgo de falla de varios órganos.

Los factores de riesgo no modificables de las quemaduras no se pueden cambiar ni controlar. Esto incluye:

  • Edad: Los niños pequeños y los adultos mayores son más propensos a sufrir quemaduras.

Los factores de riesgo modificables de las quemaduras se pueden influir o cambiar. Estos incluyen:

  • Factores del ambiente: Exposición a fuentes de calor, químicos, electricidad o radiación.
  • Conductas inseguras: Manejo incorrecto de sustancias inflamables o realizar actividades de riesgo.

Recuerde que la prevención es clave para reducir el riesgo de quemaduras. Dé prioridad a las medidas de seguridad y busque asesoría profesional para situaciones específicas.

Síntomas

Síntomas tempranos de las quemaduras:

  • Enrojecimiento
  • Ampollas
  • Dolor intenso o sensibilidad en la piel
  • Piel que se ve blanca, de color rojo muy intenso o de color marrón muy oscuro

Síntomas que pueden aparecer en etapas posteriores, con progresión o mayor gravedad de las quemaduras:

  • Cambio de color de la piel (blanca, gris, negra, marrón, amarilla)
  • Piel seca, dura como cuero o cerosa (como de cera)
  • Hinchazón
  • Falta de dolor por daño a las terminaciones nerviosas (los extremos de los nervios)
  • Choque (reacción de inflamación del cuerpo que puede dañar tejidos y órganos)
  • Infecciones (el daño grave de la piel hace que el cuerpo sea más vulnerable a los gérmenes que causan enfermedades)

Es importante saber que la depresión es frecuente en personas con quemaduras. Puede ocurrir junto con los síntomas físicos y debe atenderse para el bienestar general de la persona. Además, el dolor es un síntoma principal en las quemaduras y puede afectar en lo emocional y en lo social. Los opioides (analgésicos fuertes) se usan con frecuencia para el dolor moderado a intenso por quemaduras, pero con uso prolongado pueden causar dependencia y otros efectos secundarios. Consulte con un profesional de la salud para recibir manejo y opciones de tratamiento adecuados.

Diagnóstico

Durante el diagnóstico de las quemaduras, los profesionales de la salud suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: el profesional de la salud buscará señales de una quemadura, como dolor, hinchazón, enrojecimiento u otros cambios en el color de la piel.
  • Pruebas de laboratorio: pueden hacer análisis de sangre, sobre todo si hubo inhalación de humo o si la quemadura cubre una zona grande del cuerpo.
  • Estudios de imagen: pueden hacer radiografías o una tomografía computarizada (TC) para evaluar qué tan extensa es la quemadura y revisar si hay daño en huesos u órganos internos.
  • Procedimientos clínicos: según sus síntomas y la gravedad de la quemadura, pueden realizar procedimientos, como retirar parte del tejido dañado.

Para determinar el grado o la gravedad de las quemaduras, exámenes y pruebas adicionales pueden incluir:

  • Evaluación del área quemada: los profesionales de la salud pueden usar fotografías con cámara digital o programas informáticos especializados para medir y registrar el tamaño del área de la quemadura.
  • Evaluación de la profundidad de la quemadura: se pueden usar técnicas como la imagen por láser Doppler (una prueba que usa un láser para ver el flujo de sangre en la piel quemada) para saber qué tan profunda es la quemadura.

Es importante saber que estas son descripciones generales de exámenes, pruebas y procedimientos que se usan con frecuencia para diagnosticar y evaluar las quemaduras. El enfoque específico puede variar según su situación. Siempre consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de las quemaduras incluyen aliviar el dolor, prevenir infecciones, favorecer una cicatrización rápida y realizar procedimientos estéticos para mejorar el aspecto de las heridas.

A continuación, algunas formas de tratamiento para lograr estos objetivos:

Tipos de medicamentos:

  • Medicinas de uso tópico (para aplicar en la piel): ayudan a mejorar la supervivencia y a reducir la sepsis de la herida por quemadura, una infección grave que empieza en la quemadura y se puede extender por el cuerpo.
  • Antibióticos: se usan para prevenir o tratar infecciones que pueden ocurrir en las heridas por quemaduras.

Terapias:

  • Opciones de apósitos o vendajes: hay distintos tipos según la profundidad de la quemadura y la cantidad de piel afectada.
  • Intervenciones psicológicas: atienden la depresión y el estrés en personas que han sufrido una quemadura, para apoyar la recuperación física y mental y mejorar la calidad de vida.

Procedimientos médicos:

  • Atención de emergencia: el primer paso es asegurar que la persona esté estable, con enfoque en que respire bien y que el corazón funcione bien, antes de tratar la herida.
  • Evaluación de la herida: revisar la condición de la herida para decidir la mejor forma de tratarla.
  • Desbridamiento: limpiar la quemadura retirando suciedad, tejido muerto y bacterias para bajar el riesgo de infección.
  • Retiro de tejido muerto (esfacelo): quitar tejido muerto de la herida ayuda a que cicatrice mejor.

Cambios en el estilo de vida:

  • Cuidado adecuado de la herida: mantener la herida limpia, evitar el crecimiento de bacterias dañinas y crear un ambiente que favorezca la cicatrización.
  • Manejo del dolor: reducir el dolor en la zona lesionada con medicamentos o técnicas apropiadas.
  • Ejercicios de rehabilitación: prevenir la rigidez de las articulaciones y las contracturas (endurecimiento o acortamiento de músculos, tendones o piel que dificulta el movimiento) al realizar los ejercicios recomendados.

Es importante saber que las recomendaciones específicas de tratamiento pueden variar según la gravedad y el lugar de la quemadura. Siempre consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.