Cómo afecta la COVID-19 a las personas con enfermedades pulmonares
La COVID-19 es una enfermedad respiratoria que puede afectar mucho a las personas con problemas en los pulmones. Aunque la mayoría tendrá enfermedad leve, las personas con enfermedades respiratorias crónicas, como asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y enfermedades pulmonares intersticiales, tienen más riesgo de enfermarse de forma grave y de tener complicaciones que pueden llevar a hospitalización. El virus que causa la COVID-19, llamado SARS-CoV-2, infecta las células que recubren las vías respiratorias y puede causar inflamación en los pulmones. Esta inflamación puede causar síntomas respiratorios, como dificultad para respirar. En casos graves, la COVID-19 puede causar cicatrización en los pulmones. Esto puede endurecer los pulmones y bajar el nivel de oxígeno en la sangre.
Las personas con enfermedad pulmonar intersticial o hipertensión pulmonar tienen más riesgo de mala evolución y de COVID-19 grave. Además, quienes tienen cáncer de pulmón tienen más riesgo de fallecer por COVID-19 que quienes no tienen cáncer de pulmón.
Para prevenir complicaciones pulmonares por la COVID-19, es importante reducir el riesgo de contagio del virus. Esto incluye:
- Estar al día con las vacunas contra la COVID-19, incluso ponerse las vacunas actualizadas cuando estén disponibles
- Evitar el contacto con personas con COVID-19 confirmado o sospechado
- Lavarse las manos con frecuencia
- Usar mascarilla o mantener distancia física cuando sea necesario
También es importante cuidar la salud de sus pulmones:
- Hacer ejercicio con regularidad
- No fumar o dejar de fumar
- Reducir la exposición a la contaminación del aire, dentro y fuera de la casa
- Controlar cualquier enfermedad pulmonar que ya tenga
Es fundamental que las personas con enfermedades pulmonares que estuvieron en contacto con alguien con COVID-19 o que presentan síntomas de COVID-19 busquen atención médica. Su profesional de salud puede orientarle sobre las pruebas, explicar los resultados y, si es necesario, empezar medidas de autocuidado y tratamiento que pueden ayudar a bajar el riesgo de COVID-19 grave. Siempre se recomienda que las personas con enfermedades crónicas o que toman otros medicamentos consulten a su médico sobre remedios caseros o medicamentos de venta libre antes de usarlos.