Cómo ayudar a prevenir la COVID-19
La COVID-19 es una enfermedad respiratoria causada por un coronavirus llamado SARS-CoV-2. Es muy contagiosa y se transmite por contacto cercano entre personas. Para la mayoría, la COVID-19 es leve. En algunas personas, es grave. Puede ir más allá de los pulmones, afectar otras partes del cuerpo y causar hospitalización.
Se pueden tomar medidas para reducir el riesgo de contagio. Es especialmente importante que las personas con factores de riesgo de COVID-19 grave tomen medidas preventivas. Algunos factores de riesgo son:
- Edad avanzada (mayores de 65 años).
- Tener enfermedades crónicas del corazón, riñones, hígado o pulmones.
- Diabetes.
- Tener enfermedades que debilitan el sistema inmunitario (las defensas), como el cáncer, el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y la anemia falciforme (drepanocitosis).
Para bajar el riesgo de contagio, usted puede:
- Vacunarse contra la COVID-19: Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan que todas las personas de 6 meses de edad o más reciban la vacuna contra la COVID-19 más actualizada. Es importante mantener las vacunas al día porque la protección baja con el tiempo. Además, las vacunas se actualizan para combatir nuevas variantes del virus que causa la COVID-19. Antes, los CDC recomendaban dosis de refuerzo periódicas. Ahora, los CDC recomiendan que la mayoría de las personas reciban una dosis anual con la vacuna más actualizada. Es posible que los adultos mayores de 65 años, las personas inmunodeprimidas (con las defensas bajas) y los niños menores de 4 años necesiten más de una dosis. Consulte con un profesional de la salud cuáles vacunas se recomiendan según su situación.
- Algunas personas con defensas muy bajas: Las personas con compromiso inmunitario de moderado a grave, por una enfermedad o por medicamentos o tratamientos que bajan las defensas, tal vez no desarrollen suficientes defensas con la vacuna contra la COVID-19. Para ellas, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizó el uso de emergencia de un medicamento en investigación llamado pemivibart (Pemgarda) para ayudar a prevenir la COVID-19 en personas de 12 años o más que pesen al menos 40 kg. El pemivibart puede usarse además de la vacuna contra la COVID-19. Aún se está estudiando y tiene criterios de uso. Consulte con un profesional de la salud para saber si el pemivibart es adecuado en su caso.
- Autocuidado y cambios en los hábitos de salud:
- Evite el contacto cercano con personas enfermas.
- Tenga buena higiene: Lávese las manos con agua y jabón con frecuencia durante al menos 20 segundos. Es una de las formas más efectivas de prevenir la propagación de la COVID-19. Si no hay agua y jabón, use desinfectante de manos con al menos 60% de alcohol.
- Evite tocarse la cara, en especial los ojos, la nariz y la boca.
- Mantenga distancia física: Evite lugares concurridos y mantenga distancia con otras personas cuando sea posible.
- Use mascarilla: Usar mascarilla en lugares públicos, sobre todo cuando es difícil mantener la distancia, ofrece una capa extra de protección. La mascarilla debe cubrir la nariz y la boca.
- Si se contagia de COVID-19: Para evitar contagiar a otras personas, quédese en casa si se enferma. Si tiene síntomas como fiebre, tos o dificultad para respirar, es importante quedarse en casa y evitar el contacto con otras personas. Hágase una prueba de COVID-19 para saber si está infectado.
Las recomendaciones de prevención pueden cambiar con las variantes de la COVID-19. Manténgase informado siguiendo la guía de fuentes confiables, como su departamento de salud local o los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Si tiene dudas o preguntas sobre la prevención de la COVID-19, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.