Variantes de la COVID-19

Descripción general

Las variantes de la COVID-19 son diferentes versiones del virus SARS-CoV-2 que causa la COVID-19. Pueden aparecer nuevas variantes, desaparecer o mantenerse. Las variantes tienen cambios en su material genético que pueden hacer que el virus sea más débil o, a veces, más dañino que el de antes.

En los United States, las variantes de la COVID-19 más comunes son XEC, KP.3.1.1, LP.8.1 y MC.1.

Una variante preocupa si los cambios genéticos hacen que sea:

  • Más transmisible: permite que el virus se propague más fácil de persona a persona.
  • Más infecciosa: causa infección con más facilidad.
  • Menos sensible a la protección de las vacunas.
  • Menos sensible al tratamiento.
  • Resistente a la inmunidad natural (protección después de una infección previa).

Sin embargo, es importante saber que, cuando surgen nuevas variantes, las vacunas contra la COVID-19 pueden actualizarse para ayudar a proteger contra ellas. Los Centers for Disease Control and Prevention (CDC) y otras autoridades de salud pública locales y mundiales vigilan de forma constante la aparición de variantes de SARS-CoV-2. La investigación también continúa para desarrollar posibles tratamientos eficaces contra los virus, incluidos los coronavirus. Aunque las nuevas variantes preocupan, es posible que no disminuyan la eficacia de los tratamientos que actúan sobre el sistema inmunitario.

En general, es importante estar al tanto de las variantes de la COVID-19 y seguir las recomendaciones de salud pública, que pueden actualizarse según la nueva información. La vacunación con vacunas actualizadas sigue siendo la mejor manera de prevenir la COVID-19 y sus variantes, porque ayuda a mantener el virus fuera de nuestro cuerpo. Si tiene dudas o preguntas sobre la COVID-19 o sus variantes, es buena idea preguntarle a su médico para recibir orientación.