Acerca de los medicamentos para el resfriado de venta libre (sin receta, "OTC")

Descripción general

Hay muchas enfermedades respiratorias comunes, como la gripe, el COVID y el resfriado, que comparten síntomas parecidos. En la mayoría de las personas, estas enfermedades son leves, se resuelven en cerca de una semana y se tratan con autocuidado. Esto incluye medicamentos de venta libre (sin receta) para aliviar los síntomas. Estos síntomas incluyen:

  • Goteo o congestión nasal
  • Dolor o ardor de garganta
  • Tos
  • Estornudos
  • Dolores en el cuerpo
  • Dolor de cabeza
  • Fiebre leve (menos de 38 °C)

Los medicamentos para el resfriado de venta libre contienen diferentes tipos de fármacos que ayudan a aliviar los síntomas. A continuación verá los tipos más comunes, para qué sirven, ejemplos y precauciones. Las personas con problemas de salud crónicos, como presión arterial alta o enfermedades del corazón, o que toman otros medicamentos, deben consultar con su profesional de la salud antes de empezar algo nuevo. Es importante leer con cuidado y seguir las instrucciones de dosis en la caja, incluidas las dosis máximas y cuándo contactar al médico si los síntomas continúan.

  • Analgésicos (medicamentos para el dolor): Ayudan a reducir los dolores en el cuerpo y el dolor de cabeza del resfriado.
  • Acetaminofén (Tylenol)
  • Antiinflamatorios no esteroides, como ibuprofeno (Advil) o naproxeno (Aleve)
  • Aspirina: No se deben dar productos con aspirina a bebés, niños ni adolescentes por el riesgo de síndrome de Reye.
  • Descongestionantes: Ayudan a destapar la nariz y los senos paranasales, y a bajar la congestión nasal. Ejemplos: pseudoefedrina. Otro descongestionante en productos de venta libre es la fenilefrina. Sin embargo, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) indica que la fenilefrina no parece ser eficaz para aliviar la congestión. Además, los descongestionantes pueden subir la presión arterial; si usted tiene presión alta, consulte a su médico antes de usarlos.
  • Expectorantes: Aflojan o diluyen la mucosidad del pecho para que sea más fácil expulsarla al toser. La guaifenesina es un expectorante común en los medicamentos de venta libre. Beber muchos líquidos también ayuda a eliminar la mucosidad.
  • Antitusígenos (medicamentos para calmar la tos): Bloquean el reflejo de la tos para que tosa menos. El dextrometorfano es un antitusígeno común en los medicamentos de venta libre. No use antitusígenos si su tos es por fumar, enfisema (una enfermedad de los pulmones), asma, neumonía o bronquitis crónica, porque la tos ayuda a limpiar los pulmones.
  • Antihistamínicos: Se usan en medicamentos para las alergias y en algunos para el resfriado porque alivian estornudos y goteo nasal.
  • Antihistamínicos de primera generación: Ejemplos incluyen clorfeniramina, difenhidramina y doxilamina. Estos más antiguos pueden causar somnolencia. Tenga cuidado, sobre todo si va a manejar o usar maquinaria pesada.
  • Antihistamínicos de segunda generación o no sedantes: Ejemplos incluyen cetirizina, loratadina y fexofenadina. Suelen causar menos somnolencia. Aun así, algunas personas pueden tener sueño; asegúrese de que no le cause somnolencia antes de manejar.

Recuerde: estos medicamentos pueden aliviar los síntomas, pero no curan el virus que los causa. Para algunas enfermedades, como la gripe y el COVID, los profesionales de la salud pueden recetar un antiviral a personas con mayor riesgo de enfermedad grave. Los antibióticos no son eficaces para estas enfermedades. Si los síntomas empeoran, contacte a su profesional de la salud para recibir un diagnóstico y consejos personalizados.

Lea y siga con cuidado las instrucciones del envase para el uso correcto y la dosis. Si tiene preguntas o dudas sobre qué medicamento es mejor para usted o su hijo, la dosis o posibles efectos secundarios, lo mejor es consultar a un profesional de la salud para recibir orientación personalizada.