Acerca de la influenza (gripe)

Descripción general

La influenza, también conocida como gripe, es una enfermedad respiratoria contagiosa causada por los virus de la influenza. Afecta sobre todo la nariz y la garganta, y a veces los pulmones. La gripe puede ser leve o grave, y en algunos casos puede causar la muerte.

Se presenta con fiebre, tos, dolor de garganta, dolores en el cuerpo, cansancio y congestión nasal. La gripe es muy contagiosa y se puede pasar con facilidad de una persona a otra por gotitas que salen cuando una persona enferma tose o estornuda.

Es importante saber que la gripe es diferente del resfriado común, aunque comparten síntomas. Ponerse la vacuna contra la gripe cada año es la mejor manera de prevenirla y reducir su impacto en las personas y las comunidades.

Causas y factores de riesgo

Lo que pasa en el cuerpo con la influenza (gripe) incluye inflamación de los pulmones por una infección directa del revestimiento de las vías respiratorias. Esta inflamación puede extenderse y causar fallo de varios órganos del cuerpo, aunque esto suele ocurrir cuando hay dificultad respiratoria grave. Además, la infección por el virus de la influenza se asocia con problemas del corazón, pero no se conocen bien las causas exactas.

Factores de riesgo que no se pueden cambiar:

  • Tener 65 años o más
  • Embarazo
  • Tener una enfermedad crónica (de larga duración) o un sistema inmunitario débil (defensas bajas)

Factores de riesgo que sí se pueden cambiar:

  • Fumar
  • Pulmones que no funcionan bien
  • Obesidad o índice de masa corporal (IMC) alto (una medida del peso según su estatura)

Estos factores se pueden mejorar con cambios en el estilo de vida. Sin embargo, consulte a un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas más comunes al principio de la gripe (influenza) incluyen:

  • Fiebre o sentir que tiene fiebre y escalofríos
  • Tos
  • Dolor de garganta
  • Nariz que moquea o tapada
  • Dolores musculares o del cuerpo
  • Dolor de cabeza
  • Cansancio (fatiga)

Si la gripe (influenza) avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Dificultad para respirar o falta de aire
  • Empeoran los síntomas respiratorios
  • Empeoran los síntomas del asma (si usted tiene asma)
  • Neumonía, bronquitis o insuficiencia respiratoria (cuando los pulmones no pueden aportar suficiente oxígeno)
  • Fallo de los riñones, inflamación del corazón, sepsis (infección grave en todo el cuerpo)
  • Síntomas del estómago, como diarrea o dolor en el abdomen

Es importante saber que no todas las personas con gripe (influenza) tendrán todos estos síntomas. Si le preocupan sus síntomas o qué tan fuertes son, consulte a su profesional de la salud para una evaluación y orientación adecuadas.

Diagnóstico

Para diagnosticar la influenza (gripe), se usan con frecuencia estos exámenes y pruebas:

  • Evaluación clínica: Se revisan síntomas como fiebre, dolor de cabeza, dolor de garganta, tos y dolor muscular.
  • Cultivo viral: Se toma una muestra respiratoria y se hace crecer el virus de la influenza en un laboratorio para confirmar que está presente.
  • Prueba rápida de antígenos: Da resultados rápidos al detectar partes del virus (antígenos) en muestras respiratorias. Sin embargo, puede pasar por alto algunos casos en comparación con otras pruebas.
  • Reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa inversa (RT-PCR): Esta prueba molecular detecta el material genético del virus (ARN) específico de la influenza. Es muy precisa para confirmar o descartar la infección.

Para determinar la gravedad de la influenza, además se pueden realizar:

  • Imágenes del tórax: Radiografías de tórax o tomografía computarizada (TC) ayudan a ver si los pulmones están afectados en casos graves.
  • Otros análisis de sangre: Un hemograma completo y marcadores de inflamación ayudan a evaluar cómo responde el cuerpo a la infección.

Tenga en cuenta que la elección de las pruebas puede variar según el laboratorio, el momento en que se toma la muestra y la disponibilidad de recursos. Hable con su profesional de la salud para obtener un diagnóstico y una evaluación precisos.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento de la influenza (gripe) son reducir la intensidad de los síntomas, prevenir complicaciones y acortar la duración de la enfermedad. Estos son los tipos de tratamiento y cómo ayudan a lograr estas metas:

  • Medicamentos antivirales: Son medicamentos con receta para tratar la influenza. Actúan bloqueando al virus para que no se multiplique ni salga de las células infectadas. Tomarlos dentro de las primeras 48 horas desde que empiezan los síntomas es clave para que funcionen mejor.
  • Terapia combinada: Es usar dos o más medicamentos a la vez. Busca atacar al virus por distintas vías en el cuerpo para aumentar la eficacia del tratamiento. También puede reducir los efectos secundarios y hacer el tratamiento más tolerable.
  • Autocuidado y cambios en sus hábitos de salud:
  • Hacer ciertos cambios en su rutina diaria puede ayudar a manejar los síntomas y evitar el contagio:
  • Lavarse bien las manos
  • Cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar
  • Quedarse en casa cuando esté enfermo(a)
  • Evitar el contacto cercano con personas enfermas
  • Las medidas de apoyo pueden aliviar el malestar:
  • Tomar suficientes líquidos
  • Descansar lo suficiente
  • Usar medicamentos de venta sin receta para aliviar síntomas como fiebre, tos y congestión. Si tiene otras afecciones, como presión arterial alta, o toma otros medicamentos, consulte con su profesional de la salud antes de empezar un medicamento de venta sin receta.

Es importante consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre qué opciones de tratamiento son adecuadas para su situación.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Para más información sobre efectos secundarios, consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento.