Acerca del crup
El crup es una infección respiratoria que afecta sobre todo a niños pequeños. Se reconoce por una tos que suena como ladrido y por la voz ronca. Generalmente lo causan virus; rara vez lo causan bacterias. La infección inflama la laringe (caja de la voz) y la tráquea (tubo que lleva aire a los pulmones). Esto produce los síntomas típicos.
El crup se clasifica en crup infeccioso y crup espasmódico. La mayoría de los casos son leves y mejoran en 3 a 7 días con tratamiento en casa o con una sola dosis de un medicamento recetado por un médico. En los casos graves, puede ser necesaria la hospitalización.
Las causas del crup (problema respiratorio en niños que causa tos ronca o “perruna”) son sobre todo infecciones por virus. El más común es el virus parainfluenza. Otros virus que también pueden causar crup son los enterovirus, los rinovirus, los virus de la gripe A y B, y el virus sincitial respiratorio (VSR). En casos poco comunes, las bacterias pueden causar crup; este tipo suele ser más grave que el viral.
Factores de riesgo no modificables: son factores que no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- Edad: el crup es más común en niños entre 6 meses y 3 años de edad.
- Predisposición genética: algunos niños pueden tener más tendencia a presentar crup por su herencia genética.
Factores de riesgo modificables: son factores que se pueden influir o cambiar. Dependen de los hábitos y el estilo de vida. Incluyen:
- Exposición al humo de segunda mano: estar cerca de personas que fuman o vivir en un hogar donde se fuma aumenta el riesgo de crup.
- Higiene deficiente: lavarse mal las manos y no cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar favorece la propagación de los virus que causan crup.
Es importante saber que, aunque estos factores de riesgo modificables pueden aumentar la probabilidad de crup, no significa que se vaya a presentar con seguridad.
Los síntomas tempranos más comunes del crup incluyen:
- Tos con sonido de ladrido (tos perruna) que puede empezar de repente, a menudo por la noche
- Goteo nasal, dolor de garganta y congestión unos días antes de que empiece la tos
- Fiebre leve
A medida que el crup avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas comunes:
- Respiración ruidosa o sonido áspero al respirar hacia adentro (estridor)
- Voz ronca
- Dificultad para respirar
- Sarpullido
- Ojos rojos
- Ganglios linfáticos inflamados
- Deshidratación
- Niveles bajos de oxígeno
- Coloración azulada de la piel en los dedos, uñas de los pies, lóbulos de las orejas, punta de la nariz, labios, lengua y por dentro de la mejilla
- Fiebre alta
Es importante saber que los casos graves de crup son poco comunes y representan menos del 1% de los casos. Si su hijo tiene cualquier problema para respirar o muestra señales de crup grave, busque atención médica de inmediato. Recuerde consultar con su profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar el crup (inflamación de la laringe y la tráquea que causa tos ronca), los profesionales de la salud suelen hacer estos exámenes y pruebas:
- Examen físico: su profesional de la salud le revisará la garganta y escuchará su respiración con un estetoscopio.
- Evaluación de los síntomas: revisan síntomas como estridor inspiratorio (silbido agudo al respirar hacia adentro), retracciones (se hunde el pecho al respirar), entrada de aire (qué tan bien entra el aire a los pulmones), cianosis (coloración azulada de la piel) y nivel de conciencia (qué tan despierto y alerta está).
Para saber qué tan grave es el crup, se pueden hacer exámenes y pruebas adicionales como:
- Escala de Westley: es una herramienta que clasifica la gravedad del crup según síntomas como estridor, retracciones, entrada de aire, cianosis y nivel de conciencia.
- Hisopo nasal: en algunos casos se toma una muestra de la nariz con un hisopo para descartar que algo esté tapando la vía aérea o para identificar posibles infecciones.
- Radiografía de tórax: en raras ocasiones se hace una radiografía del pecho para confirmar el diagnóstico y descartar otros problemas.
Es importante consultar con su profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y decidir el tratamiento adecuado.
Las metas del tratamiento del crup (inflamación de la laringe y la tráquea que causa tos perruna) son aliviar los síntomas, bajar la inflamación de las vías respiratorias y mejorar la respiración. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan:
- Tipos de medicamentos:
- Corticoides: Bajan la inflamación en las vías respiratorias. Ayudan a abrirlas y a respirar mejor.
- Epinefrina (adrenalina): Reduce la hinchazón en las vías respiratorias. Permite respirar con más facilidad.
- Cambios en los hábitos de salud:
- Respirar aire húmedo
- Mantener al niño bien hidratado
- Hacer que descanse y esté cómodo
- Mantener la cabeza del niño elevada al dormir
- Vestir al niño con ropa abrigada y exponerlo a aire fresco (frío)
Es importante saber que el tratamiento del crup varía según la gravedad. Los casos leves a menudo se pueden manejar en casa con cuidados de apoyo. Los casos graves pueden requerir hospitalización. Consulte siempre con un profesional de la salud para un diagnóstico y recomendaciones de tratamiento adecuados.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis correcta para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.