Sobre el resfriado común en bebés

Descripción general

El resfriado común en los bebés es una infección leve de la parte alta de las vías respiratorias (nariz y garganta). Lo causan varios tipos de virus; los más frecuentes son los rinovirus (un tipo de virus). No lo causan bacterias, por eso no se cura con antibióticos.

Los síntomas pueden incluir nariz con moco o tapada, estornudos, tos y dolor de garganta. Es muy contagioso y puede pasar de una persona a otra por el aire o por contacto cercano. También puede transmitirse al tocar superficies con el virus y luego tocarse la cara.

Si sospecha que su bebé tiene un resfriado, consulte a su pediatra para obtener un diagnóstico y orientación adecuados.

Causas y factores de riesgo

Las causas del resfriado común en los bebés son infecciones por virus, en especial infecciones de las vías respiratorias superiores (nariz y garganta). Estas infecciones las causan virus, no bacterias. Los antibióticos no las curan ni ayudan.

Los factores de riesgo no modificables son cosas que no se pueden cambiar ni controlar. Los factores de riesgo no modificables para el resfriado común en los bebés incluyen:

  • Sistema inmunitario inmaduro: los bebés tienen un sistema de defensas que aún no está desarrollado. Dependen de las defensas que la madre les pasa por la placenta y la leche materna.
  • Disminución de anticuerpos: durante la pandemia de COVID-19, la menor exposición a virus respiratorios por confinamientos y aislamiento bajó los niveles de anticuerpos en la leche materna para virus como el virus sincitial respiratorio (VSR), la influenza (gripe) y los coronavirus.

Los factores de riesgo modificables son cosas que sí se pueden influir o cambiar. Los factores de riesgo modificables para el resfriado común en los bebés incluyen:

  • Ambiente del hogar: humedad, condensación en los vidrios de las ventanas, moho y materiales modernos de decoración o remodelación pueden aumentar el riesgo de resfriados.
  • Estilo de vida: tender las sábanas al sol con menos frecuencia y asistir a guardería con grupos grandes también puede aumentar el riesgo de resfriados.

Recuerde que estos factores de riesgo pueden variar en cada bebé. Es importante consultar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de un resfriado en bebés incluyen:

  • Goteo nasal
  • Congestión nasal
  • Estornudos
  • Tos
  • Fiebre leve

A medida que el resfriado avanza o se hace más fuerte en los bebés, pueden aparecer estos síntomas:

  • Dolor de garganta
  • Dolores en el cuerpo
  • Dolor de cabeza
  • Malestar general
  • Dificultad para respirar o respiración rápida
  • Quejidos o silbidos al respirar
  • Dolor en el pecho o dolor al toser

Es importante saber que los bebés no pueden expresar bien lo que sienten, así que pueden mostrar señales de malestar, como llanto frecuente, problemas para dormir, cambios de ánimo o de comportamiento, y dificultades para alimentarse. Si los síntomas de su bebé siguen o empeoran, consulte a un profesional de la salud para una evaluación y orientación adecuadas.

Diagnóstico

El resfriado común en bebés suele diagnosticarse por sus síntomas típicos y el examen físico. Aunque no hay pruebas específicas para diagnosticar el resfriado en bebés, los profesionales de la salud pueden sugerir lo siguiente para saber qué tan grave es o si hay complicaciones:

  • Muestra de garganta o nariz (con un hisopo): se toma un poco de moco para buscar virus que pueden causar infecciones respiratorias.
  • Radiografía del pecho (tórax): esta imagen ayuda a evaluar los pulmones y a descartar otras enfermedades respiratorias, como neumonía (infección en los pulmones).
  • Análisis de sangre: para buscar señales de infección o revisar el estado general del bebé.
  • Oximetría de pulso: prueba sin agujas que mide el nivel de oxígeno en la sangre y ayuda a ver si hay dificultad para respirar.

Es importante saber que estas pruebas adicionales no se hacen de rutina en todos los bebés con resfriado. La decisión de hacerlas depende de qué tan fuertes sean los síntomas, de si hay complicaciones y del criterio del profesional de la salud.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del resfriado común en bebés son aliviar los síntomas, ayudar a que el bebé esté cómodo y apoyar la curación natural del cuerpo. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan:

  • Medicamentos:
  • Acetaminofén o ibuprofeno: se usan para bajar la fiebre y aliviar dolores y molestias. Siga las instrucciones de la etiqueta o consulte a un profesional de la salud para saber la dosis correcta.
  • Terapias y procedimientos:
  • Gotas o aerosol nasal de solución salina (agua con sal): ayudan a mantener la nariz húmeda y a prevenir la congestión.
  • Aspiración nasal con una perilla (jeringa de goma): es eficaz en bebés menores de un año para sacar el moco de la nariz.
  • Humidificador de vapor frío: humedece el aire y alivia la congestión de la nariz.
  • Cuidados en casa:
  • Hidratación: asegúrese de que el bebé se mantenga bien hidratado ofreciéndole muchos líquidos, como leche materna o fórmula.
  • Descanso: permita que el bebé descanse y duerma para ayudar a su recuperación.

Es importante saber que no se recomiendan las medicinas para el resfriado de venta libre ni los antibióticos en bebés, porque pueden no funcionar y pueden causar efectos secundarios graves.