Información sobre la apnea obstructiva del sueño en niños
La apnea del sueño en niños es un problema del sueño con pausas en la respiración mientras duermen. Los dos tipos que pueden afectar a los niños son:
- Apnea obstructiva del sueño (AOS): Ocurre por un bloqueo en la parte de atrás de la garganta o la nariz. Esto hace que el aire no pase bien y puede tapar en parte o por completo la vía para respirar durante el sueño. Puede interrumpir la respiración normal y alterar el sueño.
- Apnea central del sueño (ACS): Ocurre cuando la parte del cerebro que controla la respiración no funciona bien. No envía las señales normales a los músculos que ayudan a respirar, y se producen pausas en la respiración.
Si no se trata, la apnea del sueño en niños puede causar varios problemas, como problemas en el desarrollo, dificultades para pensar, aprender o recordar, y enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos, entre otros.
El diagnóstico definitivo de la apnea del sueño en niños suele hacerse con una polisomnografía (PSG), un estudio que registra varias funciones del cuerpo durante el sueño. Es importante consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y conocer las opciones de tratamiento adecuadas.
Las causas de la apnea del sueño en niños incluyen un bloqueo parcial o total frecuente de las vías respiratorias superiores durante el sueño. Esto interfiere con los patrones del sueño (arquitectura del sueño) y con la respiración. Este bloqueo puede deberse a:
- Amígdalas o adenoides agrandadas
- Obesidad
- Anomalías craneofaciales (de la cabeza y la cara)
- Trastornos neurológicos
- Factores genéticos
Los factores de riesgo no modificables de la apnea del sueño en niños son los que no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- Antecedentes familiares: Los niños con antecedentes familiares de apnea del sueño tienen un riesgo más alto de desarrollar esta condición.
- Raza y origen étnico: Las investigaciones sugieren que en los niños afroamericanos la apnea del sueño es más frecuente y más grave que en niños de otros grupos, aunque se necesitan más estudios para entender bien esta relación.
Los factores de riesgo modificables son los que sí se pueden cambiar o controlar. Incluyen:
- Obesidad: Tener sobrepeso puede contribuir al desarrollo de la apnea del sueño en niños.
- Humo de segunda mano: Estar expuesto al humo de tabaco de otras personas aumenta el riesgo de apnea del sueño en niños.
- Rinitis alérgica (alergias nasales) y asma: Estas afecciones pueden inflamar las vías respiratorias superiores y aumentar el riesgo de apnea del sueño.
- Hipertrofia de amígdalas y adenoides: Amígdalas o adenoides agrandadas pueden bloquear las vías respiratorias durante el sueño y causar apnea del sueño.
Es importante saber que estos factores de riesgo pueden variar de un niño a otro. Siempre es mejor que usted consulte con un profesional de la salud para una evaluación precisa y el tratamiento adecuado.
Los síntomas tempranos más comunes de la apnea del sueño en los niños y las niñas incluyen:
- Ronquidos fuertes
- Toser o atragantarse mientras duerme
- Dejar de respirar por momentos mientras duerme
- Respirar por la boca
- Terrores nocturnos (episodios de miedo intenso durante el sueño)
- Mojar la cama
- Dormir en posiciones inusuales
Cuando la apnea del sueño avanza o se hace más grave en los niños y las niñas, pueden aparecer otros síntomas comunes, como:
- Dificultad para despertarse por la mañana
- Cansancio y mucho sueño durante el día
- Quedarse dormido durante el día
- Dificultad para aprender y bajo rendimiento escolar
- Se distrae con facilidad
- Problemas de comportamiento
Es importante saber que los síntomas de la apnea del sueño en la niñez no solo aparecen por la noche. También pueden afectar cómo su hijo o su hija se siente y actúa durante el día. Si su hijo o su hija tiene alguno de estos síntomas, consulte con un profesional de la salud para un diagnóstico correcto y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar la apnea del sueño en niños, los proveedores de atención médica suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: Su proveedor le preguntará sobre los síntomas de su hijo y hará un examen físico para evaluar su salud en general.
- Estudio del sueño: Si hace falta, su hijo puede hacerse un estudio del sueño, también llamado polisomnografía. Implica pasar una noche en un hospital o en una clínica del sueño mientras un técnico especializado en sueño vigila varias cosas, como las ondas cerebrales, la respiración, el nivel de oxígeno, los latidos del corazón y la actividad muscular.
- Electrocardiograma (ECG): Si su proveedor sospecha un problema del corazón, puede programar un ECG además del estudio del sueño. Esta prueba registra la actividad eléctrica del corazón.
Para determinar la etapa o la gravedad de la apnea del sueño en niños, se pueden hacer exámenes y evaluaciones adicionales, como:
- Evaluación de oído, nariz y garganta: Se revisan estas partes para ver si hay problemas en la forma o el tamaño que puedan contribuir a la apnea del sueño.
- Cefalometría (estudio de ortodoncia): Usa radiografías para medir la cara y el hueso hioides (un hueso del cuello). Esto ayuda a evaluar si la estructura contribuye a la apnea del sueño.
Estos exámenes, pruebas y procedimientos ayudan a los proveedores a diagnosticar la apnea del sueño en niños y a determinar su etapa o gravedad con precisión. Recuerde hablar con el proveedor de atención médica de su hijo para recibir consejos y orientación personalizados.
Los objetivos del tratamiento de la apnea del sueño en niños son mejorar la calidad del sueño, aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
- Cambios en el estilo de vida: Hábitos saludables como mantener un peso sano, hacer actividad física de forma regular y llevar una alimentación equilibrada pueden ayudar a manejar la apnea del sueño en niños, sobre todo si el exceso de peso u obesidad es un factor.
- Corticoides nasales: Los corticoides nasales en spray, como fluticasona y budesonida, se pueden recetar para aliviar la congestión nasal. Esto puede mejorar la respiración durante el sueño.
- Quitar adenoides y amígdalas: Cuando la apnea obstructiva del sueño se debe a adenoides y amígdalas agrandadas, a menudo se realiza una cirugía para quitarlas. Este procedimiento abre la vía aérea y mejora la respiración durante el sueño.
- Terapia con presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP): La CPAP consiste en usar una mascarilla conectada a una máquina que envía un flujo continuo de aire para mantener la vía aérea abierta mientras se duerme. Este tratamiento puede aliviar los síntomas de la apnea obstructiva del sueño, pero no cura la afección.
- Dispositivos bucales: Son aparatos que mantienen la mandíbula un poco hacia adelante, sostienen la lengua y ayudan a mantener la vía aérea abierta. Estos dispositivos pueden ayudar a tratar la apnea obstructiva del sueño en niños.
Siempre es mejor hablar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados y analizar posibles opciones de medicamentos. Los planes de tratamiento deben ajustarse a la condición y las necesidades específicas de su hijo o hija. La dosis de los medicamentos (cómo y cuándo tomarlos) puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis en su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea el folleto que viene con su medicamento para más información sobre efectos secundarios.