Acerca de la apnea central del sueño

Descripción general

La apnea central del sueño es un problema del sueño. Se caracteriza por pausas cortas en la respiración mientras duerme. A diferencia de la apnea obstructiva del sueño, que ocurre cuando las vías respiratorias se tapan, la apnea central sucede porque el cerebro no envía bien las señales a los músculos que ayudan a respirar. Esto interrumpe la respiración.

Estos episodios pueden pasar muchas veces durante la noche. Afectan la calidad del sueño y pueden causar otros problemas de salud. La apnea central del sueño es menos común que la apnea obstructiva del sueño. Representa aproximadamente 20 de cada 100 casos de apnea del sueño.

Es importante distinguir entre ambos tipos porque tienen causas diferentes y pueden requerir tratamientos distintos.

Causas y factores de riesgo

Las causas de la apnea central del sueño (ACS) se relacionan con problemas en cómo el cerebro controla la respiración mientras usted duerme.

  • Apnea de gran altitud: Ocurre en lugares de gran altitud por cambios en los niveles de oxígeno, que pueden provocar cambios en la respiración.
  • Apnea causada por medicamentos: Algunos medicamentos, como los analgésicos opioides, pueden interferir con el sistema nervioso o los nervios y causar cambios en la respiración.

Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar ni controlar. En la ACS, estos incluyen:

  • Edad: La ACS puede ocurrir a cualquier edad, pero es más común en personas mayores.
  • Problemas de salud de base: Algunas enfermedades, como la insuficiencia cardíaca congestiva y el accidente cerebrovascular (derrame cerebral), pueden aumentar el riesgo de ACS, en especial si afectan la parte baja del tronco encefálico (área del cerebro que ayuda a controlar la respiración).

Los factores de riesgo modificables son los que se pueden influir o cambiar. En la ACS, estos incluyen:

  • Hábitos de vida: Elegir hábitos poco saludables, como fumar y consumir alcohol en exceso o usar otras sustancias, puede contribuir al desarrollo de la ACS.
  • Obesidad: Tener sobrepeso u obesidad aumenta el riesgo de ACS.

Recuerde: estos son riesgos y causas generales. Es importante que consulte a un profesional de la salud para una evaluación completa y consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la apnea central del sueño (ACS) incluyen:

  • Periodos cortos durante el sueño en los que la respiración se detiene
  • Respiración de Cheyne-Stokes (patrón de respiración superficial que se ve en personas con accidente cerebrovascular o insuficiencia cardíaca)
  • Despertarse con falta de aire
  • Despertares frecuentes durante la noche por falta de oxígeno, lo que causa dificultad para dormir

A medida que la ACS avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Sentirse con mucho sueño durante el día
  • Dificultad para concentrarse
  • Dolor de cabeza al despertar
  • Cambios de ánimo
  • Pérdida de memoria

Cuando la ACS es causada por enfermedades neurológicas como la enfermedad de Parkinson, pueden presentarse otros síntomas, como:

  • Dificultad para tragar
  • Cambios en la forma de hablar y en la voz
  • Debilidad general

Es importante saber que el ronquido se asocia con más frecuencia a la apnea obstructiva del sueño (AOS) que a la apnea central del sueño (ACS). Si presenta síntomas que le preocupan, se recomienda consultar con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico correcto y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la apnea central del sueño (ACS), suelen realizarse estos exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: El médico hará un examen para evaluar los síntomas y su historia clínica.
  • Estudio del sueño: Es una prueba durante la noche que mide los niveles de oxígeno, la actividad cerebral, el patrón de respiración, la frecuencia del corazón y cómo funcionan los pulmones mientras usted duerme en un centro del sueño especializado.
  • Electrocardiograma (ECG): Esta prueba observa la frecuencia y el ritmo del corazón.
  • Pruebas para ver qué tan bien funcionan los pulmones (pruebas de función pulmonar): Ayudan a descartar otras afecciones que pueden contribuir a la ACS.
  • Resonancia magnética (RM) de la columna y del cerebro: Esta imagen revisa si hay problemas en las estructuras que podrían causar la ACS.

Es importante consultar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre los exámenes, pruebas y procedimientos para diagnosticar y determinar la gravedad de la ACS.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento de la apnea central del sueño (ACS) son disminuir la cantidad de pausas o problemas para respirar durante el sueño y mejorar los síntomas. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estas metas:

  • Medicamentos:
  • Medicamentos como los diuréticos pueden estimular el mecanismo de la respiración y ayudar a regular el ritmo de la respiración.
  • Terapias:
  • Máquinas de ventilación no invasiva: estos equipos dan diferentes niveles de presión de aire para ayudarle a respirar. Así reducen la probabilidad de apnea del sueño, ajustan el apoyo según sus necesidades y previenen episodios.
  • Procedimientos terapéuticos:
  • Estimulación del nervio frénico: puede devolver un patrón de respiración más normal al estimular el nervio que controla el diafragma (el músculo principal para respirar).
  • Cambios en hábitos de salud:
  • Controlar afecciones médicas de base, como la insuficiencia cardiaca congestiva o la enfermedad de Parkinson, puede ayudar a controlar la ACS.
  • Dejar de usar medicamentos que la desencadenan si están causando interrupciones de la respiración durante el sueño.

Es importante saber que el tratamiento de la ACS debe ser individualizado según la causa, otras enfermedades que usted tenga y sus síntomas. Consulte con su profesional de la salud para decidir el plan de tratamiento más adecuado para usted.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis apropiada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.