Acerca de la aspiración pulmonar

Descripción general
La aspiración pulmonar es un problema que ocurre cuando una persona inhala sin querer un sólido o un líquido, como comida o bebida, hacia los pulmones. Puede pasar cuando algo que come o bebe “se va por el camino equivocado” o cuando respira sustancias como agua, saliva, contenido del estómago, humo, vapores o polvo. Esto puede tapar en parte las vías respiratorias e irritar los pulmones. Puede causar tos, silbidos al respirar y dolor al tragar. En algunos casos, puede causar complicaciones como neumonía. El tratamiento depende de qué tan fuertes sean los síntomas. Puede incluir retirar lo que obstruye las vías respiratorias, tratar las causas que lo provocan o hacer terapias para mejorar la respiración y la forma de tragar.
Causas y factores de riesgo

La aspiración pulmonar ocurre cuando material extraño, como comida o líquido, entra en los pulmones.

Las causas de la aspiración pulmonar incluyen:

  • Problemas para tragar (deglución). Esto puede deberse a debilidad de los músculos del esófago o a mayor presión en el abdomen.
  • Pérdida de los reflejos protectores de las vías respiratorias (los que evitan que la comida entre en los pulmones). Esto puede ocurrir en estados de menor conciencia, como cuando se usa anestesia general (anestesia que lo duerme por completo).
  • Anomalías anatómicas de la orofaringe (parte de la garganta detrás de la boca).

Los factores de riesgo de aspiración pulmonar incluyen:

  • Tener más de 60 años
  • Traumatismo en la cabeza
  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)
  • Ser hombre
  • Dificultad para tragar (disfagia) por problemas del sistema nervioso
  • Cáncer de cabeza y cuello
  • Convulsiones
  • Cirugía neurológica (cerebro o nervios) o torácica (pecho)
  • Reintubación (volver a colocar un tubo en la tráquea)
  • Ventilación mecánica (respirar con ayuda de una máquina)
  • Empeoramiento neurológico temprano
  • Alimentación por sonda nasogástrica (tubo que va de la nariz al estómago)
  • Paro cardíaco
  • Mala higiene bucal
  • Comer mientras está acostado
  • Estado de inconsciencia: esto incluye anestesia o intoxicación por drogas

Es importante saber que estos factores de riesgo aumentan la probabilidad de aspiración pulmonar, pero no garantizan que ocurra. Si le preocupa la aspiración pulmonar, consulte a su profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el manejo adecuado.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la aspiración pulmonar (cuando algo entra en los pulmones por accidente) suelen empezar de repente e incluyen:

  • Tos
  • Silbidos al respirar
  • Falta de aire

A medida que el problema avanza o se hace más grave, otros síntomas comunes que pueden presentarse incluyen:

  • Dolor en el pecho
  • Fiebre
  • Respiración rápida
  • Coloración azulada de la piel (cianosis)
  • Latidos del corazón acelerados
  • Cansancio o debilidad
  • Confusión o cambios en cómo piensa o actúa

Estos síntomas pueden variar según la persona y la causa de la aspiración. Si sospecha aspiración pulmonar, es crucial buscar atención médica para un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Diagnóstico

Para diagnosticar la aspiración pulmonar (cuando comida, líquidos o vómito entran en los pulmones), los profesionales de la salud suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Antecedentes médicos y examen físico: El profesional de la salud reunirá información sobre sus síntomas y sobre el material que pudo haber aspirado. Buscará señales de un problema, como tos o su capacidad para tragar.
  • Análisis de laboratorio: Pueden tomar muestras de sangre o de esputo (flema) para analizarlas y obtener más información.
  • Estudios de imagen: Pueden hacer radiografías o tomografías computarizadas (TC) para ver los pulmones y detectar problemas.

Según los hallazgos iniciales o sus factores individuales, pueden incluirse otros exámenes, pruebas y procedimientos, como:

  • Prueba de función pulmonar: Mide qué tan bien funcionan los pulmones al evaluar cuánto aire entra y sale y qué tan rápido, cuando usted respira con fuerza.
  • Broncoscopia: Se usa una cámara delgada, flexible y con luz llamada broncoscopio para revisar los pulmones y buscar daño u obstrucciones.
  • Estudios de deglución (tragar): Este examen busca problemas al tragar.

Es importante saber que estas recomendaciones pueden variar según cada caso. Consulte siempre con su profesional de la salud para recibir orientación personalizada.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la aspiración pulmonar (cuando comida o líquidos entran a los pulmones) incluyen:

  • Despejar la vía respiratoria: quitar cualquier material o sustancia de las vías respiratorias para evitar más problemas y mejorar la respiración.
  • Prevenir infecciones: la aspiración puede causar infecciones en los pulmones; se pueden recetar antibióticos para tratar o prevenir infecciones por bacterias.
  • Manejar la dificultad para respirar: se pueden usar broncodilatadores (medicinas que relajan los músculos de las vías respiratorias) para mejorar la respiración.
  • Abordar las afecciones de base: tratar problemas que contribuyen a la aspiración, como la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), puede reducir el riesgo de episodios futuros.
  • Apoyo nutricional: en casos graves, puede ser necesaria una sonda de alimentación para darle nutrición y bajar el riesgo de aspiración.
  • Rehabilitación y terapia: los programas de rehabilitación pulmonar pueden mejorar la función de los pulmones, reducir la falta de aire y mejorar su calidad de vida.
  • Cambios en hábitos de salud: mantener un peso saludable, dejar de fumar y evitar alimentos que le causan síntomas pueden ayudar a prevenir episodios de aspiración.

El tratamiento de la aspiración pulmonar debe ajustarse a las necesidades de cada persona. Consulte siempre con su profesional de salud para recibir consejos personalizados sobre tipos de medicamentos y dosis.