Información sobre Mycoplasma pneumoniae
Mycoplasma pneumoniae es un tipo de bacteria que puede causar infecciones respiratorias, en especial neumonía. Esta bacteria se transmite por gotitas respiratorias y tiene un periodo de incubación (el tiempo entre el contagio y los síntomas) de aproximadamente 2 a 4 semanas.
Las infecciones por Mycoplasma pneumoniae son comunes en niños y adultos jóvenes. A menudo causan enfermedades leves, como infecciones de las vías respiratorias altas (nariz y garganta), con síntomas como tos y dolor de garganta. En algunos casos, puede causar una neumonía más grave.
Esta bacteria es responsable de una parte importante de los casos de neumonía adquirida en la comunidad (fuera del hospital), tanto en niños como en adultos. El diagnóstico suele requerir pruebas de laboratorio, como cultivo (hacer crecer la bacteria) o pruebas moleculares (buscar su material genético). El tratamiento suele incluir antibióticos que atacan a la bacteria, como los macrólidos o las fluoroquinolonas.
Es importante buscar atención médica si tiene cualquier signo de infección.
Las causas de la enfermedad por Mycoplasma pneumoniae no se comprenden por completo, pero se proponen varios mecanismos:
- Invasión directa: La bacteria puede entrar en el sistema respiratorio (garganta, pulmones y tráquea) y dañar la capa interna.
- Efectos indirectos: Una infección por Mycoplasma en un sitio inflamado puede causar problemas en órganos lejanos por autoinmunidad (cuando las defensas atacan por error al propio cuerpo) o por formación de complejos inmunes (acumulaciones de anticuerpos con otras proteínas que pueden causar inflamación).
- Obstrucciones vasculares: Pueden ocurrir complicaciones por bloqueo del flujo de sangre debido a coágulos de sangre o a inflamación de los vasos sanguíneos.
Los factores de riesgo asociados con Mycoplasma pneumoniae incluyen:
- Niños y adolescentes en edad escolar
- Mujeres
- Índice de masa corporal alto (IMC) y grasa corporal alta
- Niveles elevados de hemoglobina A1C (HbA1C), una prueba de sangre que muestra el promedio de azúcar en los últimos 2 a 3 meses
- Pulmones que no funcionan bien
Es importante saber que estos factores de riesgo pueden aumentar la probabilidad de tener una infección por Mycoplasma pneumoniae, pero no la garantizan. Siempre es mejor consultar con un profesional de la salud para recibir orientación y consejos personalizados.
La bacteria Mycoplasma pneumoniae puede causar varios síntomas. Estos síntomas pueden cambiar según la etapa y la gravedad de la infección. Estos son los síntomas tempranos más comunes de Mycoplasma pneumoniae:
- Malestar general
- Fiebre
- Tos
- Dolor de cabeza
A medida que la infección avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Tos persistente
- Falta de aire leve
- Producir flema sin sangre
Es importante saber que las infecciones por Mycoplasma pneumoniae a menudo se conocen como “walking pneumonia” porque pueden ser leves y mejorar por sí solas. Sin embargo, los síntomas pueden durar semanas o meses.
Recuerde: si presenta cualquiera de estos síntomas, lo mejor es consultar con su profesional de la salud para recibir un diagnóstico exacto y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar Mycoplasma pneumoniae, los profesionales de la salud suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: El profesional de la salud buscará señales físicas de un problema, como dolor, hinchazón o bultos en el cuerpo.
- Pruebas de laboratorio: Pueden incluir una extracción de sangre para buscar anticuerpos específicos (IgG e IgM) contra Mycoplasma pneumoniae y otras bacterias que causan infecciones pulmonares atípicas (no comunes). También pueden hacer pruebas serológicas para el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y para anticuerpos antinucleares (ANA) para evaluar sus antecedentes médicos.
- Estudios de imagen: Pueden recomendar radiografías o tomografía computarizada (TC) para ver los pulmones y buscar problemas.
Para determinar la etapa o la gravedad de Mycoplasma pneumoniae, se pueden hacer exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:
- Repetir las pruebas serológicas: Se hace después de tres semanas para ver si cambian los niveles de anticuerpos.
- Hisopo de garganta para PCR (reacción en cadena de la polimerasa): Es una prueba molecular que detecta la presencia de ADN de Mycoplasma pneumoniae en una muestra tomada de la garganta.
Es importante darle seguimiento con su profesional de la salud si sus síntomas empeoran o cambian después del examen físico inicial. Recuerde consultar a su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre los exámenes, pruebas y procedimientos.
Los objetivos del tratamiento de Mycoplasma pneumoniae son curar la infección y prevenir complicaciones. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estas metas:
- Tratamiento con antibióticos: Las infecciones por Mycoplasma pneumoniae suelen resolverse solas, pero a menudo se recetan antibióticos para tratar la neumonía causada por esta bacteria. Se usan los siguientes tipos de antibióticos según la edad y la resistencia en su área:
- Macrólidos (por ejemplo, azitromicina): tratamiento preferido para niños y adultos.
- Tetraciclinas (por ejemplo, doxiciclina): se usan en niños mayores y adultos.
- Fluoroquinolonas: se reservan para pacientes adultos.
Es importante seguir las pautas de tratamiento que le recomiende su profesional de la salud. La dosis del medicamento puede depender de muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.