Acerca de la neumonía lobar
La neumonía lobar es un tipo de neumonía que afecta un lóbulo completo del pulmón (una de las partes del pulmón).
Se caracteriza por inflamación y congestión (acumulación de líquido), lo que hace que el lóbulo afectado se consolide. Esto significa que el tejido del pulmón se llena por completo con líquido y células de la infección y se vuelve más sólido. Así, al aire le cuesta pasar y el oxígeno y otros gases no pueden entrar y salir bien de la sangre.
Por lo general, la causan bacterias; la más común es Streptococcus pneumoniae.
Se considera una forma grave de neumonía y puede causar complicaciones graves si no se trata de forma adecuada.
Los síntomas incluyen fiebre, síntomas respiratorios y señales de que el pulmón está afectado en el examen físico o en la radiografía de pecho.
Si sospecha que tiene neumonía lobar, es importante que vea a un médico para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados.
La neumonía lobar ocurre por una inflamación aguda que llena de líquido un lóbulo completo del pulmón. En más del 95% de los casos, la causa principal es la bacteria Streptococcus pneumoniae. El problema de fondo es que la bacteria entra en los alvéolos (pequeños sacos de aire) y provoca inflamación y “consolidación” del lóbulo afectado (el tejido se llena de líquido y se vuelve más denso).
Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar ni controlar):
- Edad: es más común en personas mayores, sobre todo en mayores de 75 años.
- Sexo: las mujeres tienen un riesgo ligeramente mayor que los hombres.
Factores de riesgo modificables (se pueden influir o cambiar):
- Índice de masa corporal (IMC) y grasa corporal: un IMC y una grasa corporal más altos se asocian con mayor riesgo.
- Hemoglobina A1c (HbA1c): niveles elevados, una medida del control del azúcar en la sangre a largo plazo, se asocian con mayor riesgo.
- Función pulmonar: una función baja, medida por el volumen espiratorio forzado en 1 segundo (VEF1), aumenta el riesgo.
- Enfermedades crónicas como enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), bronquiectasias, inmunosupresión, insuficiencia cardiaca congestiva, accidente cerebrovascular (derrame cerebral) o diabetes.
- Fumar y consumo excesivo de alcohol.
- Vivir en lugares con hacinamiento (prisiones, albergues para personas sin hogar).
Es importante saber que estos factores no son causas definitivas de la neumonía lobar, pero pueden aumentar la probabilidad de desarrollarla. Siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
Los síntomas tempranos de la neumonía lobar (infección en un lóbulo del pulmón) pueden incluir:
- Tos seca
- Fiebre
- Dolor de cabeza
- Dolores musculares
- Sensación general de debilidad
A medida que la neumonía lobar avanza o se vuelve más grave, usted puede presentar:
- Fase de congestión: congestión, cansancio, tos con flema, dolor en el pecho.
- Fase de hepatización roja (el tejido del pulmón se endurece por la inflamación): más debilidad o cansancio, menos flema o menos tos, falta de aire.
- Fase de hepatización gris (el tejido del pulmón sigue endurecido): menos tos o flema, más falta de aire por hinchazón y bandas de tejido fibroso que rodean los sacos de aire (alvéolos).
Es importante saber que la neumonía lobar es una infección grave que puede causar complicaciones. Si sospecha que tiene neumonía o presenta síntomas como falta de aire o confusión después de una enfermedad, consulte a un médico. Un profesional de la salud puede brindarle la atención y la orientación adecuadas durante las distintas etapas de la neumonía.
Para diagnosticar la neumonía lobar, se suelen hacer estos exámenes y pruebas:
- Examen físico: el profesional de la salud revisa sus síntomas, como fiebre, tos, dolor en el pecho y cuántas veces respira por minuto.
- Medición de oxígeno en la sangre (oximetría de pulso): también pueden medir su nivel de oxígeno para ver si la neumonía lobar impide que los pulmones lleven suficiente oxígeno a la sangre. Se hace con un sensor que se coloca en el dedo.
- Radiografía de tórax: esta radiografía ayuda a ver si hay neumonía lobar, en qué parte del pulmón está y qué tanto se ha extendido.
- Análisis de sangre: ayudan a ver señales de infección y a identificar las bacterias que causan la neumonía lobar. También pueden ayudar al profesional de la salud a decidir el tratamiento.
- Prueba de flema: analizar la flema (moco que sale de los pulmones al toser profundo) puede identificar las bacterias que causan la neumonía lobar.
Es importante saber que estos son procedimientos generales. El profesional de la salud puede hacer otros exámenes, pruebas o procedimientos según su situación.
Los objetivos del tratamiento de la neumonía lobar son curar la infección pulmonar y prevenir complicaciones. El tratamiento puede requerir hospitalización. Para lograr estos objetivos, se pueden incluir:
Medicamentos:
- Antibióticos: Se usan comúnmente para tratar la neumonía. Los antibióticos que se indican al principio pueden cambiarse cuando estén los resultados de laboratorio e identifiquen la bacteria. En casos más graves, se pueden necesitar antibióticos por vena (intravenosos) o combinaciones de antibióticos.
- Antivirales: En casos de neumonía lobar causada por influenza (gripe), se puede usar un medicamento antiviral como oseltamivir para acortar la enfermedad.
Terapias:
- Oxígeno suplementario: Si sus niveles de oxígeno están bajos, se le puede dar oxígeno para ayudarle a respirar mejor y a oxigenar la sangre.
Procedimientos terapéuticos:
- Drenaje con tubo torácico: Si se acumula líquido alrededor de los pulmones, se puede colocar un tubo en el pecho para drenar el líquido.
Cambios en sus hábitos de salud:
- Descanso: Descansar permite que el cuerpo sane y se recupere de la infección.
- Líquidos: Tomar muchos líquidos ayuda a diluir las secreciones y el moco, y facilita expulsarlos de los pulmones.
Recuerde: el plan de tratamiento puede variar según sus necesidades. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis en su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.