Acerca de la infección pulmonar por hongos (neumonía por hongos)

Descripción general
La infección por hongos en los pulmones, también llamada infección fúngica invasiva, es un grupo de enfermedades que afecta a personas con el sistema inmunitario debilitado. Puede ocurrir en quienes reciben quimioterapia, han tenido un trasplante de órganos o tienen cáncer de la sangre. En los estudios de imagen, como la tomografía computarizada (TC), pueden verse distintas áreas anormales (lesiones) en los pulmones. Es clave tratar estas infecciones de inmediato porque pueden ser graves.
Causas y factores de riesgo

Las causas en el organismo de la infección por hongos en los pulmones incluyen:

  • Defensas locales debilitadas en los pulmones: Esto reduce la capacidad del cuerpo para combatir los hongos y facilita que invadan los pulmones.
  • Problemas del sistema mucociliar (los pelitos muy finos, llamados cilios, y la mucosidad que limpian las vías respiratorias): Cuando este sistema no funciona bien, aumenta el riesgo de infecciones por hongos en los pulmones.
  • Inflamación extensa y daño en los pulmones: La inflamación intensa y el daño pulmonar, como en el síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA), crean un ambiente favorable para el crecimiento de hongos y la infección.

Factores de riesgo de infección por hongos en los pulmones:

  • Edad avanzada: se asocia con mayor riesgo.
  • Enfermedades de base: afecciones como cáncer o VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) o sida debilitan el sistema inmunitario y aumentan el riesgo.
  • Uso de corticoides: el uso prolongado de corticoides (medicinas que bajan la inflamación) puede debilitar las defensas y aumentar el riesgo.
  • Uso o aumento de medicamentos inmunosupresores: algunos medicamentos que bajan las defensas, como los usados después de un trasplante de órgano, aumentan la susceptibilidad a infecciones por hongos.
  • Uso de antibióticos: el uso prolongado o inapropiado de antibióticos puede alterar el equilibrio de gérmenes en las vías respiratorias y crear un ambiente favorable para el crecimiento de hongos.
  • Sistema inmunitario debilitado: condiciones como diabetes mal controlada o desnutrición aumentan la susceptibilidad.
  • Infección reciente por ciertos virus, como COVID-19, influenza (gripe) o virus sincitial respiratorio (VSR).
  • Ventilación mecánica: el uso prolongado de ventilación mecánica en personas críticamente enfermas puede aumentar el riesgo de infecciones por hongos en los pulmones.

Si tiene inquietudes sobre su riesgo de una infección por hongos en los pulmones o sobre cualquier otra condición de salud, lo mejor es consultar con su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.

Síntomas

Los primeros síntomas de una infección por hongos en los pulmones pueden variar, pero los más comunes incluyen:

  • Fiebre
  • Tos
  • Falta de aire
  • Sudores nocturnos
  • Dolor muscular o en las articulaciones
  • Pérdida de peso
  • Dolor en el pecho, las costillas o la espalda
  • Cansancio

A medida que la infección por hongos en los pulmones avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas. Estos pueden incluir:

  • Lesiones en la piel, como bultos elevados, ampollas o llagas
  • Lesiones hinchadas
  • Invasión de tejidos blandos (cuando el hongo entra en los músculos o en el tejido debajo de la piel)
  • Formación de abscesos (acumulaciones de pus)
  • Dolores de cabeza
  • Dolor de dientes o muelas
  • Sensación de presión u opresión en la nariz
  • Síntomas en todo el cuerpo, como fiebre, infiltrados pulmonares (manchas en los pulmones que se ven en radiografías) y sarpullido en la piel
  • Pápulas (granitos duros) y/o nódulos (bolitas bajo la piel) en muchas áreas de la piel

Es importante saber que estos síntomas también pueden estar relacionados con otras infecciones de los pulmones. Si presenta alguno de estos síntomas, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar una infección pulmonar por hongos, suelen realizarse los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Cultivo de muestras del área afectada para detectar infecciones en los pulmones
  • Biopsia de la parte del cuerpo afectada (toma de una pequeña muestra de tejido)
  • Estudios de imagen como tomografía computarizada (TC) de tórax
  • Análisis de sangre

Para conocer el alcance o la gravedad de la infección pulmonar por hongos, pueden realizarse pruebas adicionales:

  • Radiografía de tórax o tomografía computarizada (TC) para ver qué tanto están afectados los pulmones y detectar complicaciones
  • Pruebas de función pulmonar (para medir qué tan bien funcionan sus pulmones)
  • Pruebas genéticas (para buscar otras enfermedades que pueden favorecer infecciones en los pulmones)
  • Evaluación de inmunodeficiencia (conjunto de pruebas para ver si hay problemas en el sistema inmunitario)

Es importante consultar con un profesional de la salud que pueda interpretar estos resultados según su situación específica.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de las infecciones pulmonares por hongos, como la aspergilosis pulmonar, son eliminar la infección, aliviar los síntomas, prevenir complicaciones y mejorar la salud general de los pulmones. Estos son los tipos de tratamiento y cómo ayudan a lograr estas metas:

Tipos de medicamentos:

  • Medicamentos antifúngicos (antimicóticos): atacan y eliminan los hongos que causan la infección y evitan que se propaguen.
  • Corticosteroides (esteroides): son antiinflamatorios. Reducen la inflamación de las vías respiratorias y mejoran los síntomas.

Procedimientos terapéuticos:

  • Biopsia y análisis histopatológico: ayuda a confirmar el diagnóstico al examinar muestras de tejido del pulmón al microscopio.
  • Biomarcadores en suero y en LBA (lavado broncoalveolar): las pruebas de galactomanano y de beta-D-glucano detectan partes específicas de los hongos en la sangre o en el líquido del lavado broncoalveolar.
  • Resección quirúrgica: quitar por cirugía el área del pulmón afectada puede ser necesario para evitar más daño.

Cambios en hábitos de salud:

  • Buena hidratación: tomar suficiente agua ayuda a aflojar la mucosidad y facilita que salga de los pulmones.
  • Descanso: descansar lo suficiente permite que el cuerpo se concentre en combatir la infección.
  • Uso de humidificador: un humidificador agrega humedad al aire y puede calmar las vías respiratorias irritadas.
  • Evitar actividades recreativas que aumenten la exposición, o usar equipo de protección personal (EPP) durante esas actividades.

Es importante saber que el plan de tratamiento puede variar según su situación.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para usted. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.