Acerca de la neumonía adquirida en la comunidad
La neumonía adquirida en la comunidad (NAC) es una infección aguda de los pulmones. Ocurre en personas que no han estado hospitalizadas recientemente o que llevan menos de 48 horas en el hospital, y se contagia fuera del hospital.
Se caracteriza por una zona nueva en el pulmón que se ve en una radiografía de tórax o en una tomografía computarizada (TC), junto con síntomas como:
- tos con flema
- falta de aire
- dolor en el pecho al respirar
- fiebre o temperatura corporal baja
- niveles bajos de oxígeno en la sangre
- confusión
- recuento de glóbulos blancos alto o bajo
La NAC puede afectar a cualquier persona, pero es más común en personas mayores, que a veces tienen síntomas menos claros. En las personas mayores con neumonía, los signos que no afectan directamente a los pulmones, como confusión súbita y fuerte o empeoramiento de una confusión de larga data, pueden ser más comunes que los síntomas respiratorios. Esto puede dificultar el diagnóstico.
Es importante reconocer y tratar la NAC de inmediato para evitar complicaciones.
La neumonía adquirida en la comunidad (NAC) puede tener diferentes causas. A menudo se debe a infecciones por bacterias o virus. Patógenos frecuentes asociados con la NAC incluyen Streptococcus pneumoniae (una bacteria), influenza (gripe) y SARS‑CoV‑2 (el virus que causa la COVID‑19).
Factores de riesgo:
- Edad avanzada, sobre todo mayor de 75 años
- Ser mujer
- Diabetes
- Enfermedad cardiovascular (ECV)
- Cáncer
- Índice de masa corporal (IMC)
- Grasa corporal
Estos factores pueden variar según la persona. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Los primeros síntomas más comunes de la neumonía adquirida en la comunidad (NAC) incluyen:
- Tos seca
- Fiebre
- Dolor de cabeza
- Dolores musculares
- Debilidad general
A medida que la NAC avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Salida de moco espeso
- Dificultad para respirar
- Dolor en el pecho
- Irritabilidad e intranquilidad
- Confusión
- Insuficiencia respiratoria (cuando los pulmones no funcionan bien), lo que puede hacer necesario usar oxígeno o ventilación mecánica (una máquina que le ayuda a respirar)
Es importante saber que los síntomas pueden variar según la persona y qué tan grave sea la infección. Si presenta cualquier síntoma de NAC, busque atención médica para recibir el diagnóstico y el tratamiento adecuados.
Para diagnosticar la neumonía adquirida en la comunidad (NAC), los médicos suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Antecedentes médicos: Su médico le preguntará sobre su historia de salud para entender cómo pudo haberse enfermado.
- Examen físico: Se revisará si tiene fiebre y se escucharán sus pulmones en busca de sonidos que sugieran neumonía.
- Radiografía de tórax: Esta imagen puede mostrar si hay acumulación de líquido o inflamación en los pulmones.
- Tomografía computarizada (TC): En algunos casos, se usa para confirmar el diagnóstico o descartar otras afecciones.
- Hemograma (recuento sanguíneo completo): Esta prueba de sangre ayuda a ver si su sistema inmunitario está luchando contra la infección.
- Prueba de electrolitos: Revisa los niveles de electrolitos y cómo funcionan sus riñones y su hígado.
- Pruebas de sangre, esputo (flema) u orina: Pueden identificar la causa exacta de la infección y orientar el tratamiento.
- Prueba molecular: Es el método estándar para detectar neumonía viral, como la causada por COVID-19.
Para determinar la etapa o la gravedad de la NAC, se pueden indicar otros exámenes y pruebas, como:
- Pruebas de función pulmonar: A medida que aumenta la gravedad, pueden recomendarse para medir qué tan bien funcionan sus pulmones y el impacto de la neumonía en su respiración.
- Gasometría arterial: Mide los niveles de oxígeno y dióxido de carbono en su sangre para evaluar la función respiratoria.
- Sistemas de puntuación de gravedad: Los médicos pueden usar sistemas como CURB-65 o el Índice de Severidad de la Neumonía (PSI) para evaluar la gravedad de la NAC y guiar las decisiones de tratamiento.
Recuerde: es importante consultar con su profesional de salud para recibir consejos y orientación personalizados sobre los exámenes, pruebas y procedimientos para diagnosticar y determinar la etapa o la gravedad de la neumonía adquirida en la comunidad.
Las metas del tratamiento de la neumonía adquirida en la comunidad (NAC) son curar la infección de los pulmones y prevenir complicaciones. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estas metas:
- Antibióticos: son el tratamiento principal de la NAC. Combaten y eliminan las bacterias que causan la infección. Es esencial completar todo el tratamiento tal como se lo indicó su profesional de la salud.
- Cuidados de apoyo: incluyen descanso, tomar suficientes líquidos y controlar síntomas como fiebre y tos. Se le pueden recomendar medicamentos de venta libre para calmar la tos o para expulsar flema (expectorantes), pero consulte con su profesional de la salud antes de tomar cualquier medicamento.
- Oxígeno: en casos graves, puede necesitar oxígeno suplementario para mantener niveles adecuados de oxígeno en la sangre.
- Hospitalización: algunas personas con NAC grave pueden necesitar hospitalización para vigilancia estrecha, antibióticos por vena (intravenosos) y cuidados de apoyo.
- Cambios en los hábitos de salud: dejar de fumar, mantener buenas prácticas de higiene y vacunarse contra la neumonía y la influenza (gripe) pueden ayudar a prevenir episodios futuros de NAC.
Recuerde: las recomendaciones de tratamiento pueden variar según su edad, su salud general y qué tan graves sean sus síntomas. Consulte siempre con su profesional de la salud para recibir indicaciones personalizadas sobre los tipos de medicamentos y las dosis.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Verifique con su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.