Sobre la coccidioidomicosis (fiebre del valle)

Descripción general

Coccidioidomicosis, también conocida como fiebre del Valle, es una infección causada por especies de Coccidioides (un hongo del ambiente que vive en el suelo). Esta infección por hongos afecta sobre todo los pulmones y las vías respiratorias, pero puede propagarse por todo el cuerpo.

El hongo es común en regiones cálidas y secas, en especial en el suroeste de Estados Unidos. Vive en el suelo y puede pasar al aire cuando se mueve la tierra, como durante obras de construcción o tormentas de viento. Al respirar las esporas del hongo (pequeñas partículas), las personas pueden infectarse con coccidioidomicosis.

Los síntomas de la fiebre del Valle pueden incluir cansancio, tos, fiebre, falta de aire y dolor de cabeza. En algunos casos, puede causar enfermedad pulmonar grave o extenderse a otras partes del cuerpo (enfermedad diseminada). Esto puede poner en riesgo la vida y requerir tratamiento por mucho tiempo.

La coccidioidomicosis es más común en Arizona y California, pero también se ha reportado en otros estados y en partes de Centroamérica y Sudamérica.

Causas y factores de riesgo

La coccidioidomicosis ocurre al inhalar esporas del hongo Coccidioides que están en el aire. Este hongo suele encontrarse en regiones cálidas y secas, como el suroeste de Estados Unidos, el norte de México y partes de Centroamérica y Sudamérica. Cuando usted respira estas esporas, pueden causar una infección en los pulmones.

Factores de riesgo no modificables: son factores que no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Geografía: Vivir o viajar a regiones donde el hongo es común aumenta el riesgo de exposición.
  • Personas con defensas del cuerpo (sistema inmunitario) débiles, como:
  • Personas de edad avanzada
  • Personas embarazadas
  • Personas con antecedentes de diabetes

Factores de riesgo modificables: son factores que se pueden influir o cambiar. Incluyen:

  • Exposición en el trabajo: Ciertos oficios, como la construcción o el trabajo agrícola, pueden tener un riesgo más alto de exposición al hongo.
  • Actividades al aire libre: Pasar mucho tiempo al aire libre en zonas donde vive el hongo puede aumentar el riesgo de exposición.
  • Exposición al polvo: Actividades que levantan polvo, como excavar o trabajos de construcción, pueden aumentar la probabilidad de inhalar esporas del hongo.

Es importante saber que, aunque estos factores aumentan las probabilidades de desarrollar coccidioidomicosis, no todas las personas expuestas al hongo tendrán síntomas ni se enfermarán. Si le preocupa su riesgo o tiene síntomas, consulte con su profesional de la salud.

Síntomas

Los síntomas iniciales más comunes de la coccidioidomicosis (Fiebre del Valle, una infección causada por un hongo) incluyen:

  • Cansancio
  • Tos
  • Fiebre
  • Falta de aire
  • Dolor de cabeza

A medida que la enfermedad avanza o se vuelve más grave, pueden presentarse:

  • Sudores nocturnos
  • Dolores musculares o dolor en las articulaciones
  • Erupción en la piel en la parte superior del cuerpo o en las piernas

En casos poco comunes, las esporas del hongo pueden entrar por la piel a través de un corte, una herida o una astilla y causar una infección de la piel.

Es importante saber que no todas las personas expuestas al hongo presentan síntomas. Algunas personas pueden tener síntomas que desaparecen solos después de varias semanas. Si sus síntomas duran más de una semana, comuníquese con su profesional de la salud.

Diagnóstico

Para diagnosticar la coccidioidomicosis, los profesionales de la salud suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Antecedentes médicos y de viaje: Se basan en sus antecedentes médicos y de viaje para evaluar la posibilidad de exposición al hongo Coccidioides.
  • Examen físico: Ayuda a evaluar sus síntomas y a buscar señales de fiebre del valle, como erupciones en la piel o problemas en los pulmones.
  • Análisis de sangre: Se toma una muestra de sangre para buscar anticuerpos o antígenos de Coccidioides. Los anticuerpos son defensas que produce su cuerpo. Los antígenos son partes del hongo. Su presencia puede indicar fiebre del valle.
  • Pruebas de imagen: Pueden hacer radiografías del pecho o tomografías computarizadas (TC) para revisar sus pulmones y buscar señales de neumonía por fiebre del valle.
  • Biopsia de tejido: En algunos casos, se toma una pequeña muestra de tejido del cuerpo y se examina al microscopio para confirmar la presencia de hongos Coccidioides.

Para determinar la etapa o la gravedad de la coccidioidomicosis, pueden incluirse exámenes, pruebas y procedimientos adicionales como:

  • Examen de esputo: Se analiza una muestra de esputo (moco que se tose desde los pulmones) para detectar Coccidioides.
  • Prueba de orina: Se están investigando pruebas de orina por reacción en cadena de la polimerasa (PCR), una técnica que busca el material genético del hongo, como posible herramienta diagnóstica para la fiebre del valle.

Es importante saber que el tratamiento para la fiebre del valle puede no ser necesario para la mayoría de las personas, incluso en casos más graves. A menudo se recomienda descansar y tomar suficientes líquidos. Consulte con su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizada sobre exámenes, pruebas y procedimientos.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la coccidioidomicosis son aliviar los síntomas, prevenir complicaciones y eliminar la infección por hongos. Los tratamientos recomendados y cómo funcionan son los siguientes:

  • Medicamentos contra hongos (antifúngicos): Son la base del tratamiento de la fiebre del Valle. Actúan al atacar y matar a los hongos Coccidioides que causan la infección. Se pueden aplicar en la piel, inyectar o tomar en pastillas.
  • Seguimiento cercano: Se recomienda control regular y seguimiento cercano, en especial si necesita tratamiento antifúngico. Esto permite a los profesionales de la salud evaluar si el tratamiento funciona, ajustar las dosis si hace falta y detectar posibles complicaciones.
  • Tratamiento a largo plazo para personas inmunodeprimidas: Si usted tiene el sistema inmunitario suprimido o debilitado, por ciertas enfermedades o medicamentos, puede necesitar tratamiento antifúngico a largo plazo para evitar que la fiebre del Valle vuelva.
  • Antibióticos para infecciones secundarias: En algunos casos, la piel lastimada de las lesiones puede infectarse. Se pueden recetar antibióticos para tratar estas infecciones secundarias.

Es importante saber que estas recomendaciones son guías generales y el plan de tratamiento puede variar. Siempre consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre tipos de medicamentos, dosis y posibles efectos secundarios.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para más detalles sobre efectos secundarios.