Sobre la bronconeumonía

Descripción general

La bronconeumonía afecta tanto los bronquios como los alvéolos. Los bronquios son conductos grandes que conectan la tráquea con los pulmones. Los alvéolos son pequeños sacos de aire donde el cuerpo toma oxígeno.

La neumonía es una infección que inflama los pulmones y llena los alvéolos de líquido. Este líquido dificulta que los pulmones funcionen bien y puede causar problemas para respirar.

Los síntomas de la bronconeumonía pueden ser de leves a graves e incluyen tos, dificultad para respirar y fiebre. Es importante buscar atención médica para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Causas y factores de riesgo

La bronconeumonía, también llamada neumonía lobular, se debe a una infección por bacterias, virus u hongos que afecta los bronquios y el tejido del pulmón alrededor.

Las causas de la bronconeumonía incluyen:

  • Infección bacteriana: Bacterias comunes como Streptococcus pneumoniae y Haemophilus influenzae pueden infectar los bronquios y los sacos de aire del pulmón (alveolos). Esto causa inflamación y síntomas de neumonía.
  • Infección viral: Virus como la gripe o el virus respiratorio sincitial (VRS) también pueden causar bronconeumonía.
  • Infección por hongos: Algunos hongos, como Aspergillus o Pneumocystis jirovecii, pueden causar bronconeumonía en personas con el sistema de defensas debilitado.

Los factores de riesgo no modificables son factores que no se pueden cambiar ni controlar. Los factores de riesgo no modificables para la bronconeumonía incluyen:

  • Edad: Las personas menores de 2 años o mayores de 65 años tienen más riesgo.
  • Sistema de defensas debilitado: Condiciones como el VIH/sida o recibir tratamiento inmunosupresor (que baja las defensas) aumentan el riesgo.

Los factores de riesgo modificables son factores que se pueden influir o cambiar. Los factores de riesgo modificables para la bronconeumonía incluyen:

  • Tabaquismo: Fumar daña el sistema respiratorio y debilita la respuesta de las defensas.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Infecciones respiratorias: Infecciones recientes como resfriados o gripe pueden debilitar las defensas de los pulmones y hacerlos más vulnerables a la bronconeumonía.
  • Enfermedades pulmonares crónicas: Incluyen la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), el asma o las bronquiectasias (ensanchamiento y daño de los bronquios).
  • Otras condiciones de salud: La diabetes, la insuficiencia cardíaca, la enfermedad del hígado y ciertas enfermedades autoinmunes pueden debilitar el sistema de defensas y aumentar la posibilidad de tener infecciones.

Si le preocupa su riesgo de neumonía o cualquier otra condición de salud, lo mejor es consultar con su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la bronconeumonía incluyen:

  • Síntomas como de gripe que empeoran en pocos días
  • Fiebre
  • Tos con flema (moco)
  • Falta de aire
  • Dolor en el pecho
  • Respiración rápida
  • Sudoración
  • Escalofríos
  • Dolor de cabeza
  • Dolor muscular

A medida que la bronconeumonía avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer más síntomas. Estos pueden incluir:

  • Dolor en el pecho por toser mucho
  • Cansancio
  • Confusión o delirio, especialmente en personas mayores

En niñas y niños, los síntomas pueden ser diferentes e incluyen:

  • Latidos rápidos del corazón
  • Niveles bajos de oxígeno en la sangre
  • Hundimiento de los músculos del pecho al respirar (se marcan las costillas)
  • Irritabilidad
  • Menos interés en alimentarse, comer o beber
  • Fiebre
  • Congestión nasal
  • Dificultad para dormir

Es importante consultar a un médico de inmediato si tiene síntomas de neumonía.

Diagnóstico

Para diagnosticar la bronconeumonía, los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: Le harán un examen y le preguntarán sobre sus síntomas. Usarán un estetoscopio para escuchar sibilancias (silbidos al respirar) y otros ruidos anormales al respirar.
  • Pruebas de imagen: Se hacen radiografías de tórax o tomografías computarizadas (TC) para ver los pulmones y buscar señales de infección.
  • Análisis de sangre: Pueden ayudar a detectar señales de infección, como un recuento anormal de glóbulos blancos.
  • Cultivo de esputo: Esta prueba de laboratorio analiza la flema (moco que se tose) para detectar infección.
  • Broncoscopia: Se introduce por la boca un tubo delgado con luz y cámara. Baja por la tráquea hasta los pulmones para ver las vías respiratorias.

Para saber qué tan grave es la bronconeumonía, se pueden realizar pruebas adicionales, como:

  • Conteo sanguíneo completo: Esta prueba mide los diferentes tipos de glóbulos blancos que pueden indicar una infección por bacterias.
  • Oximetría de pulso: Esta prueba mide la cantidad de oxígeno en la sangre.
  • Gases en sangre arterial: Esta prueba mide los niveles de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre.

Es importante saber que un médico pide estas pruebas según su juicio clínico. Siempre es mejor consultar a su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la bronconeumonía son:

  • Controlar la infección:
  • Se recetan medicamentos como antibióticos para tratar la bronconeumonía bacteriana. Estos medicamentos actúan al eliminar bacterias dañinas en los pulmones. Para la bronconeumonía viral, como la causada por la gripe, se pueden recetar antivirales para acortar la duración y hacer más leve la enfermedad.
  • Aliviar los síntomas:
  • Los analgésicos de venta libre, como acetaminofén (paracetamol) o los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), pueden ayudar a bajar la fiebre, el dolor y la inflamación asociados con la bronconeumonía. Siempre consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre el tipo de medicamento y la dosis.
  • Apoyar la función de los pulmones:
  • Tratamientos y procedimientos que pueden ayudar incluyen:
  • Fisioterapia respiratoria: son técnicas para ayudar a expulsar la mucosidad de los pulmones.
  • Terapia de oxígeno: si la bronconeumonía causa insuficiencia respiratoria (cuando no entra suficiente oxígeno al cuerpo), se puede recomendar oxígeno para mejorar los niveles de oxígeno.
  • Tratar enfermedades de base: si afecciones como trastornos del sistema inmunitario o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) contribuyen a la bronconeumonía, tratarlas es importante para controlarla.
  • Cambios en el estilo de vida: hacer ejercicio con regularidad, mantener una alimentación saludable y beber suficientes líquidos pueden ayudar a mejorar los síntomas. Además, es importante estar al día con las vacunas contra la gripe y el neumococo, y evitar fumar o exponerse al humo de segunda mano.

Es importante saber que el tratamiento específico puede variar según la causa y la gravedad de la bronconeumonía. Consultar con un profesional de la salud es clave para recibir recomendaciones personalizadas.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su caso. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.