Acerca de la neumonía por aspiración

Resumen

La neumonía por aspiración es un tipo de neumonía que ocurre cuando sustancias como alimentos, saliva, vómito o medicamentos entran por accidente a los pulmones en lugar de tragarse. Esto puede llevar bacterias a los pulmones y causar una infección e inflamación de las vías respiratorias.

Es más común en personas que tienen dificultad para toser, están menos alertas, ya tienen alguna enfermedad o tienen las defensas bajas (un sistema inmunitario débil).

Los factores de riesgo incluyen edad avanzada, cirugías previas grandes en cabeza y cuello, tratamientos con radiación y problemas neurológicos (del cerebro o los nervios) que afectan cómo traga.

La neumonía por aspiración puede ocurrir tanto en la comunidad como en residencias o centros de cuidados a largo plazo.

El diagnóstico puede ser difícil porque no hay pruebas específicas de laboratorio que la confirmen.

El tratamiento a menudo incluye colocar a la persona en posiciones que eviten más aspiración y aspirar con frecuencia, con una máquina, el contenido de la boca y la garganta.

Es importante consultar con un profesional de la salud para un diagnóstico y manejo adecuados.

Causas y factores de riesgo

La neumonía por aspiración ocurre cuando sustancias extrañas, como comida, bebida o medicamentos, entran a los pulmones al inhalarse. Esto puede causar una infección por bacterias.

Los factores de riesgo no modificables son factores que no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Trastornos o problemas del esófago
  • Uso de medicamentos relajantes musculares o sedantes, o haber recibido anestesia
  • Problemas dentales
  • Problemas del sistema nervioso
  • Cáncer de garganta
  • Accidente cerebrovascular (derrame cerebral)
  • Convulsión
  • Ataque al corazón y paro cardíaco
  • Coma u otros estados en los que la persona no está plenamente consciente
  • Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) o acidez estomacal
  • Trastornos que afectan el estado mental, como la demencia
  • Edad avanzada

Los factores de riesgo modificables son factores que sí se pueden influir o cambiar. Incluyen:

  • Problemas con el consumo de sustancias (alcohol u otras drogas)
  • Reflejo nauseoso débil (el reflejo que protege contra atragantarse)

Es importante saber que estos factores de riesgo pueden variar según cada persona. Si tiene inquietudes sobre la neumonía por aspiración, consulte con su profesional de salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la neumonía por aspiración incluyen:

  • Falta de aire o dificultad para respirar
  • Cansancio
  • Dolor de pecho
  • Silbido al respirar
  • Piel ligeramente azulada
  • Fiebre alta
  • Sudoración

A medida que la neumonía por aspiración avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Tos crónica
  • Toser con sangre o con flema verde
  • Fiebre
  • Dificultad para respirar, como falta de aire o silbido al respirar

Es importante saber que la aspiración puede llevar cuerpos extraños o sustancias dañinas a los pulmones. Esto puede causar infección e inflamación. En algunos casos, la aspiración de gases tóxicos también puede causar una afección llamada neumonía química, que tiene síntomas similares a la neumonía por aspiración.

Si presenta cualquiera de estos síntomas, comuníquese de inmediato con su médico para un diagnóstico y tratamiento adecuados. Su médico podrá brindarle orientación y consejos personalizados según su situación.

Diagnóstico

Para diagnosticar la neumonía por aspiración, los médicos suelen realizar estos exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: le preguntarán sobre sus síntomas y le examinarán para buscar señales de neumonía, como ruidos crepitantes (como crujidos finos) en los pulmones o dificultad para respirar.
  • Pruebas de imagen: radiografías (rayos X) o tomografías computarizadas (TC) del tórax para ver los pulmones y detectar manchas anormales o zonas densas (consolidación) que indican infección.
  • Broncoscopia: se usa un broncoscopio (un tubo delgado con luz) para mirar las vías respiratorias y buscar obstrucciones.
  • Cultivo de esputo: analiza la flema (moco que se tose) para saber qué tan grave es la infección y ayudar a elegir el tratamiento.
  • Hemograma completo: este análisis de sangre mide los glóbulos blancos y marcadores de inflamación para valorar la gravedad de la infección.
  • Gasometría arterial: mide el oxígeno y el dióxido de carbono en la sangre para evaluar la función pulmonar.

Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales para determinar la etapa o gravedad de la neumonía por aspiración:

  • Examen de detección de disfagia (dificultad para tragar): evalúa cómo traga, por ejemplo, con la prueba modificada de deglución con agua.
  • Puntaje A-DROP de gravedad: evalúa la neumonía según la edad, deshidratación, insuficiencia respiratoria, desorientación y presión arterial baja.
  • Escala de Ingesta Oral Funcional (FOIS): evalúa la capacidad para deglutir antes del inicio de la neumonía por aspiración.
  • Mini Evaluación Nutricional, Formulario Corto (MNA-SF): mide el estado nutricional.
  • Índice de Barthel: mide las actividades de la vida diaria.

Recuerde: estos son procedimientos generales, y el enfoque diagnóstico puede variar según el caso. Es importante consultar con su profesional de salud para recibir consejos personalizados.

Opciones de tratamiento

La meta principal del tratamiento de la neumonía por aspiración (una infección en los pulmones que ocurre cuando comida, líquido o vómito entra en la vía respiratoria) es curar la infección y prevenir complicaciones. Estas son las opciones de tratamiento y cómo ayudan a lograr estas metas:

Tipos de medicamentos:

  • Antibióticos: Se usan para tratar la infección por bacterias que causa la neumonía. Actúan al matar o frenar el crecimiento de las bacterias.

Terapias:

  • Terapia para la disfagia (dificultad para tragar): Se enfoca en técnicas para tragar de forma segura y eficiente, y ayuda a prevenir más episodios de aspiración.

Procedimientos terapéuticos:

  • Ventilación mecánica: En casos graves, cuando la persona tiene dificultad para respirar, se puede usar un ventilador para ayudar con la respiración y dar apoyo de oxígeno.

Cambios en hábitos de salud:

  • Mantener una postura adecuada al comer puede ayudar a evitar que la comida o los líquidos entren en la vía respiratoria.
  • Comer despacio y dar bocados pequeños puede reducir el riesgo de atragantarse y aspirar.
  • Usar un tubo para beber puede ayudar a controlar el flujo de líquidos.
  • Espesar la consistencia de los alimentos y de los líquidos.

Otros tratamientos:

  • Intervención de patología del habla y del lenguaje (SLP): Un especialista en trastornos del habla y del lenguaje puede evaluar y manejar las dificultades para tragar y enseñar estrategias para tragar de forma segura.

Estas opciones de tratamiento deben hablarse con un profesional de la salud, quien puede darle consejos personalizados según su situación. Recuerde hablar sobre la dosis adecuada de los medicamentos y la información sobre posibles efectos secundarios.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis en su caso. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer otros efectos secundarios.