Aprenda ejercicios de respiración
Los ejercicios de respiración son útiles para las personas con enfermedades respiratorias. Ayudan a que los pulmones trabajen mejor, aumentan el paso de aire y ayudan a controlar síntomas como la falta de aire. Aquí hay dos ejercicios comunes:
- Respiración con labios fruncidos:
La respiración con labios fruncidos ayuda a que usted respire más despacio y mejore la función de los pulmones. Es especialmente útil para personas con asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y otras afecciones que causan falta de aire.
Para practicarla:
- Siéntese en una silla y relaje los músculos del cuello y los hombros.
- Inhale despacio por la nariz, con la boca cerrada.
- Frunza los labios, como si fuera a silbar o apagar una vela.
- Bote el aire despacio por los labios fruncidos durante 4 segundos.
- Repita estos pasos.
- Respiración diafragmática (del abdomen):
La respiración diafragmática consiste en respirar profundo usando el diafragma (un músculo que está debajo de los pulmones). Este ejercicio ayuda a fortalecer el diafragma, aumentar el oxígeno en la sangre y mantener los pulmones y el pecho flexibles.
Para practicarla:
- Empiece sentado o acostado.
- Coloque una mano en su abdomen y la otra en la parte alta del pecho.
- Inhale por la nariz. Fíjese en que su abdomen se levante al tomar aire.
- Bote el aire por los labios fruncidos. Fíjese en que su abdomen baje al sacar el aire.
- Repita este ciclo de inhalar y exhalar.
Es importante empezar a practicar estos ejercicios cuando su respiración esté normal, no cuando tenga falta de aire. La American Lung Association recomienda practicar ambos ejercicios durante 5 a 10 minutos cada día. Algunas personas necesitan aumentar el tiempo poco a poco hasta llegar a esa duración.
Recuerde: aunque estos ejercicios pueden ayudar, es buena idea consultar con su médico antes de empezar cualquier programa nuevo de ejercicios. Su médico puede darle orientación personalizada según su afección respiratoria.