Cómo practicar la respiración diafragmática
La respiración diafragmática es una técnica para tomar respiraciones profundas hacia el vientre y usar por completo el diafragma (un músculo debajo de los pulmones que ayuda a respirar). Este tipo de respiración fortalece el diafragma y ayuda a que los pulmones trabajen mejor. También puede dar una sensación de calma y relajación.
La respiración diafragmática puede ser un tratamiento complementario útil para personas con ansiedad o con problemas respiratorios como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o el asma. Sin embargo, no sirve por sí sola como único tratamiento para estas afecciones. Hable siempre con su médico sobre los posibles riesgos y beneficios de añadir la respiración diafragmática a su plan de tratamiento.
Para practicar la respiración diafragmática, siga estos pasos:
- Puede empezar sentado o acostado.
- Coloque una mano sobre el vientre y la otra sobre la parte superior del pecho.
- Inhale por la nariz, concentrándose en que su vientre se eleve al inhalar.
- Exhale por la boca con los labios fruncidos, concentrándose en que su vientre baje al exhalar.
- Repita este ciclo de inhalar y exhalar.
La respiración diafragmática puede beneficiar a muchas personas. Sin embargo, tenga precaución al empezar, sobre todo si tiene una afección respiratoria. Al principio puede sentir que le cuesta respirar y que se cansa más. Es recomendable empezar despacio e ir aumentando poco a poco la práctica para ver los beneficios.
Consejos para incorporarla en sus rutinas de ejercicio:
- Incluya ejercicios de respiración diafragmática en su calentamiento antes de hacer ejercicio.
- Practíquela durante los descansos entre series o ejercicios.
- Incorpórela en los ejercicios de relajación después de su entrenamiento para favorecer la recuperación y reducir el estrés.
Recuerde: consulte siempre con su médico o profesional de la salud antes de empezar cualquier remedio casero, para asegurarse de que sea adecuado para sus necesidades y su salud.