Acerca de la bronquiectasia

Descripción general

La bronquiectasia es cuando los bronquios, que son los conductos grandes que conectan la tráquea con los pulmones, se vuelven más grandes de lo normal. Este cambio es permanente y no se puede revertir.

La causa principal es la inflamación continua. Esto puede pasar por no poder limpiar o expulsar bien el moco, o por infecciones repetidas o de larga duración.

La inflamación engrosa las paredes de los bronquios y deja cicatrices. Esto dificulta sacar el moco de los pulmones.

Los síntomas incluyen toser y expulsar grandes cantidades de moco, dolor en el pecho y cansancio.

La bronquiectasia puede presentarse a cualquier edad, pero es más común en personas de 75 años o más.

Se asocia con varias enfermedades e infecciones, como la fibrosis quística, la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), las enfermedades autoinmunes, la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), la tuberculosis y neumonías repetidas. Sin embargo, en algunos casos no se conoce la causa.

Causas y factores de riesgo

La bronquiectasia es una afección en la que las vías respiratorias (bronquios) de los pulmones se ensanchan y se cicatrizan. La causa exacta no siempre está clara, pero hay varios factores que pueden contribuir a que se desarrolle.

Causas posibles:

  • Infecciones: la tuberculosis, la neumonía, las infecciones por hongos, la tos ferina y el sarampión pueden dañar los bronquios y aumentar el riesgo de bronquiectasia.
  • Problemas genéticos: enfermedades como la fibrosis quística (FQ) pueden causar moco espeso y pegajoso que tapa las vías respiratorias.
  • Obstrucción de las vías respiratorias: bloqueos por crecimientos no cancerosos (benignos) o por objetos inhalados pueden causar bronquiectasia.
  • Factores del ambiente: inhalar toxinas como el amoníaco u otros gases o líquidos tóxicos también puede contribuir.

Factores de riesgo que no se pueden cambiar:

  • Edad: el riesgo de tener bronquiectasia aumenta con la edad.
  • Sexo: las mujeres tienen más probabilidad de tener bronquiectasia que los hombres.
  • Enfermedades autoinmunes: la artritis reumatoide y otras enfermedades autoinmunes pueden aumentar el riesgo.

Factores de riesgo que sí se pueden cambiar:

  • Tabaquismo: fumar es un factor de riesgo importante para la bronquiectasia. Dejar de fumar puede ayudar a reducir el riesgo.

Recuerde: es importante consultar con su profesional de salud para recibir consejos y orientación personalizados para su situación.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de las bronquiectasias (daño y ensanchamiento en los bronquios, que son los conductos del pulmón) incluyen:

  • Tos diaria que no se quita
  • Producción de flema (mezcla de saliva y líquido de los pulmones)
  • Dolor o molestia en el pecho
  • Silbidos al respirar y falta de aire
  • Engrosamiento de la piel debajo de las uñas de las manos y de los pies
  • Cansancio y fatiga

A medida que las bronquiectasias avanzan o se vuelven más graves, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Infecciones pulmonares frecuentes o graves
  • Piel pálida o de color azulado
  • Pérdida de peso
  • Crecimiento lento en niños
  • Toser con sangre
  • Mal aliento

En los casos graves, las bronquiectasias pueden causar problemas más serios, como pulmón colapsado (cuando el pulmón se desinfla) e insuficiencia respiratoria (cuando los pulmones no pueden darle suficiente oxígeno al cuerpo). Los niveles bajos de oxígeno también pueden causar insuficiencia cardíaca (el corazón no puede bombear bien). Es importante que busque atención médica si presenta cualquiera de estos síntomas para recibir el diagnóstico y el tratamiento adecuados.

Diagnóstico

Para diagnosticar bronquiectasias, se suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Radiografía de tórax: Esta prueba de imágenes ofrece una vista general de las estructuras dentro y alrededor del pecho. Aunque en la mayoría de los casos no detecta las bronquiectasias, puede ayudar a encontrar otras afecciones que se presenten junto con ellas o que las empeoren.
  • Tomografía computarizada (TC) de tórax: Es la prueba más común para diagnosticar bronquiectasias. Produce imágenes detalladas de las vías respiratorias y de otras estructuras del pecho. Permite a los profesionales de la salud ver la extensión y la ubicación del daño en los pulmones.
  • Pruebas de función pulmonaria (PFP): Miden qué tan bien funcionan sus pulmones. Evalúan cuánto aire puede inhalar y exhalar, la rapidez con la que respira y qué tan bien sus pulmones llevan oxígeno a la sangre.

Según sus antecedentes y lo que se encuentre en el examen físico, su médico puede pedir pruebas de laboratorio y microbiológicas adicionales para identificar causas específicas o factores que contribuyan a sus bronquiectasias. Estas pueden incluir:

  • Cultivo de esputo: Examina una muestra de esputo (mezcla de saliva y flema de los pulmones) para detectar bacterias u hongos que puedan causar o empeorar las bronquiectasias.
  • Análisis de sangre: Pueden mostrar si tiene alguna afección de base, si hay una infección o si tiene niveles bajos de glóbulos blancos (células que combaten infecciones).
  • Prueba del sudor: Ayuda a saber si tiene fibrosis quística, una afección que puede llevar a bronquiectasias.

Recuerde: estas son pautas generales y cada caso puede variar. Es importante consultar con su profesional de la salud para recibir consejos y recomendaciones personalizados según su situación específica.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de las bronquiectasias (ensanchamiento y daño de los bronquios) son tratar las causas de fondo, sacar el moco de los pulmones y prevenir complicaciones.

Los tratamientos recomendados para las bronquiectasias incluyen:

  • Medicamentos: Se suelen recetar antibióticos para tratar infecciones. Otros medicamentos pueden ayudar a controlar los síntomas o a tratar las causas de fondo que contribuyen a las bronquiectasias.
  • Fisioterapia respiratoria: Incluye técnicas realizadas por un terapeuta respiratorio o bajo su guía para ayudar a despejar el moco de las vías respiratorias.
  • Cirugía: Aunque por lo general no es necesaria, puede recomendarse si hay sangrado importante o si las bronquiectasias están limitadas a un área específica del pulmón.
  • Cambios en el estilo de vida: Hacer ejercicio con regularidad, mantener una alimentación saludable y tomar suficiente agua puede ayudar a mejorar los síntomas y su bienestar general.

Si otras afecciones, como trastornos del sistema inmunitario o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), contribuyen a las bronquiectasias, también se tratarán para controlar mejor la condición en conjunto.

Recuerde: es importante consultar con su profesional de la salud sobre las mejores opciones de tratamiento para su situación. La dosis de los medicamentos puede variar por varios factores. Pida consejos personalizados a un profesional de la salud.