Opciones de tratamiento para el asma
El objetivo del tratamiento del asma es lograr y mantener el control de la enfermedad. La meta principal es prevenir las crisis o exacerbaciones (empeoramiento repentino de los síntomas) y reducir el riesgo de complicaciones y muerte.
El tratamiento del asma busca:
- Disminuir la frecuencia y la intensidad de los síntomas, como tos, silbidos al respirar, falta de aire y opresión en el pecho.
- Reducir las crisis de asma fuertes y repentinas que pueden requerir atención médica inmediata o el uso de corticosteroides por vía oral.
- Mejorar la función pulmonar.
- Ayudarle a realizar sus actividades diarias sin límites y mejorar su calidad de vida.
Es importante saber que, aunque el tratamiento puede controlar bien los síntomas, no siempre cura el asma ni detiene por completo su avance. El asma es una condición crónica que requiere manejo continuo. Aun con el mejor tratamiento, pueden ocurrir crisis. Sin embargo, reconocerlas temprano y tratarlas de inmediato puede reducir su impacto.
El tratamiento del asma combina medidas para evitar desencadenantes y el uso de medicamentos. Los medicamentos se dividen en dos grupos principales:
- Medicamentos de control:
- Se toman todos los días a largo plazo. Actúan sobre la inflamación de las vías respiratorias para prevenir los síntomas. Un ejemplo son los corticosteroides inhalados (CI).
- Medicamentos de alivio rápido (de rescate):
- Se usan solo cuando se necesitan, para alivio rápido del estrechamiento de las vías respiratorias (bronconstricción) y de los síntomas. Dan alivio inmediato durante una crisis o cuando los síntomas empeoran. Se usan con frecuencia los broncodilatadores de acción corta, como los agonistas beta de acción corta (SABA).
Además de estos medicamentos, otras opciones pueden incluir medicamentos de control a largo plazo, como los agonistas beta de acción prolongada (LABA), que relajan los músculos alrededor de las vías respiratorias; antibióticos para infecciones respiratorias; y medicamentos antiinflamatorios como los corticosteroides por vía oral para crisis agudas.
Es importante que usted trabaje de cerca con un profesional de la salud para crear un plan de tratamiento personalizado según sus necesidades. Mantenga una comunicación regular con su médico para vigilar el control del asma y ajustar el tratamiento cuando sea necesario para lograr los mejores resultados.
Cuando se trata de tratar el asma, hay varias opciones posibles. Estos tratamientos ayudan a controlar los síntomas, prevenir crisis de asma y reducir el daño a largo plazo en los pulmones. El plan específico cambia según el tipo de asma, la edad y sus desencadenantes. A continuación, algunas opciones recomendadas:
Cambios en el estilo de vida y el comportamiento
- Identifique y evite desencadenantes. Pueden ser alérgenos, como polen o caspa de mascotas, o irritantes, como humo u olores fuertes.
- Use aire acondicionado. Ayuda a reducir el contacto con desencadenantes exteriores como el polen.
- Mantenga la casa limpia. Limpiar con regularidad reduce el polvo y el moho, que pueden causar síntomas de asma.
- Cubra la boca y la nariz en clima frío. El aire frío puede ser un desencadenante. Use bufanda o mascarilla.
- Maneje el estrés y las emociones fuertes. Pueden empeorar los síntomas. Busque formas saludables de manejarlos.
Medicamentos
- Corticoides inhalados. Son medicinas de control a largo plazo. Bajan la inflamación de las vías respiratorias y las hacen menos sensibles a los desencadenantes.
- Agonistas beta inhalados. Actúan como broncodilatadores. Relajan los músculos alrededor de las vías respiratorias y las abren para respirar mejor.
- Anticolinérgicos inhalados. También son broncodilatadores. Funcionan al bloquear ciertas señales en las vías respiratorias.
- Modificadores de leucotrienos por vía oral. Son pastillas que bajan la inflamación al bloquear unas sustancias del cuerpo llamadas leucotrienos.
- Medicación de rescate (por ejemplo, inhalador de albuterol (salbutamol)). Es de acción rápida. Se usa durante una crisis de asma para aliviar los síntomas y abrir las vías respiratorias.
- Antihistamínicos. Ayudan a controlar los síntomas al reducir las reacciones alérgicas.
Procedimientos terapéuticos
- Por lo general, la cirugía o la radioterapia no se usan como tratamiento principal del asma. Se reservan para casos graves cuando otros tratamientos no han sido eficaces.
Es fundamental trabajar de cerca con un profesional de la salud que se especialice en enfermedades respiratorias, como un alergólogo o un neumólogo, para crear un plan de tratamiento individual. Esa persona tomará en cuenta su tipo de asma, sus desencadenantes y su salud general al recomendar tratamientos. Recuerde consultar siempre a su médico antes de empezar cualquier tratamiento o medicamento nuevo.