Fumar y asma
El asma es una enfermedad crónica que inflama las vías respiratorias. Se caracteriza por episodios repetidos de silbidos al respirar, falta de aire, opresión en el pecho y tos. Fumar puede afectar el asma de varias formas: puede contribuir a que se desarrolle asma, dificultar el manejo del asma que ya existe y provocar síntomas. Puntos clave:
- Desarrollo de asma:
- Fumar de forma activa:
- Los estudios muestran que fumar activamente aumenta el riesgo de desarrollar asma. En un estudio prospectivo (que siguió a las personas con el tiempo), fumar activamente se asoció con un aumento de 1.36 veces en el desarrollo de asma.
- Humo de segunda mano (tabaquismo pasivo):
- La exposición al humo de segunda mano se ha relacionado con un mayor riesgo de desarrollar asma o de empeorarla. También se ha asociado con visitas más frecuentes a la sala de emergencias por asma.
- Manejo del asma:
- Control de la enfermedad:
- Las personas con asma que fuman suelen tener peor control del asma que quienes no fuman. Pueden tener crisis más frecuentes y más episodios de falta de aire.
- Función de los pulmones:
- Fumar puede acelerar la pérdida de función de los pulmones en personas con asma.
- Respuesta al tratamiento:
- Fumar de forma activa y la exposición al humo de segunda mano se han asociado con una mala respuesta al tratamiento. Esto significa que fumar puede reducir la respuesta a medicinas como los corticoides (medicinas que bajan la inflamación), que se usan con frecuencia para controlar los síntomas del asma.
- Factores que provocan síntomas de asma:
- Humo de tabaco:
- Fumar es uno de los factores que más provocan síntomas de asma. Aunque cada vez se sabe más sobre los daños de fumar, el humo del tabaco sigue siendo una causa importante de crisis de asma.
Es importante saber que estos hallazgos vienen de estudios científicos. Si tiene preguntas o inquietudes sobre cómo fumar puede afectar su situación, consulte con su proveedor de atención médica. Podrá darle consejos y orientación personalizados según sus necesidades.
Recuerde: dejar de fumar beneficia mucho su salud en general y puede mejorar de forma importante el control del asma. Si usted o alguien que conoce tiene dificultades para dejar de fumar, hay recursos disponibles, como grupos de apoyo y medicinas que pueden ayudar.