Cómo ayudar a prevenir el asma en niños
El asma es una afección que afecta las vías respiratorias de los pulmones y dificulta la respiración. Puede causar silbidos al respirar, tos, opresión en el pecho y falta de aire. El asma también puede causar ataques de asma, que son episodios de dificultad para respirar muy intensa. Estos pueden dar miedo y ser peligrosos.
Para reducir el riesgo de asma en los niños, se pueden tomar varias acciones:
- Use planes de acción para el asma
- Son guías personalizadas que explican cómo manejar los síntomas y qué hacer en caso de un ataque de asma. Ayudan a los niños y a sus cuidadores a entender y controlar mejor el asma.
- Reduzca los desencadenantes del asma
- Ciertas cosas del ambiente pueden provocar síntomas y ataques. Los desencadenantes comunes incluyen caspa de mascotas, ácaros del polvo y humo de segunda mano. Para reducir la exposición, mantenga las mascotas fuera de los dormitorios, lave la ropa de cama con regularidad y no fume ni permita humo cerca del niño.
- Use las medicinas correctamente
- Las medicinas son clave para controlar el asma. Hay dos tipos: medicinas de control (se toman a diario para prevenir los síntomas) y medicinas de alivio rápido (se usan durante un ataque de asma). Es esencial usarlas tal como se lo indique su profesional de la salud para manejar bien los síntomas.
- Ofrezca educación para el manejo del asma
- Esta educación puede incluir enseñar la técnica correcta del inhalador, recalcar la importancia de tomar las medicinas de control de manera regular, reconocer señales de que el asma está empeorando, promover el ejercicio y una alimentación saludable, y abordar factores de riesgo modificables en el entorno del niño.
- Busque atención basada en guías clínicas
- Seguir guías basadas en evidencia es clave para una atención óptima. Estas guías dan recomendaciones sobre el diagnóstico, las opciones de tratamiento y el manejo continuo del asma. Buscar atención con profesionales que sigan estas guías ayuda a asegurar que los niños reciban los tratamientos más efectivos para su afección.
Es importante saber que, aunque estas acciones pueden ayudar a reducir el riesgo de asma en los niños, quizá no sea posible prevenir todos los casos. El asma tiene factores genéticos y ambientales en su desarrollo. Si le preocupa el riesgo de su hijo de desarrollar asma o cómo manejar síntomas que ya tiene, consulte con un profesional de la salud, quien podrá darle consejos personalizados según la situación específica de su hijo.