Cómo se diagnostica el asma en niños
El asma es una enfermedad crónica que inflama las vías respiratorias. Para diagnosticar el asma en niños, los profesionales de la salud usan varias evaluaciones, pruebas y procedimientos. Esto ayuda a saber si su hijo o hija tiene asma y a identificar su tipo, gravedad o etapa. Estos son los pasos del diagnóstico en la infancia:
- Antecedentes de salud:
- El médico hará preguntas sobre los síntomas de su hijo o hija y sobre antecedentes familiares de asma. Tener un familiar con asma aumenta el riesgo de que su hijo o hija la desarrolle.
- Examen físico:
- El médico escuchará la respiración de su hijo o hija con un estetoscopio. También puede hacer una prueba en la piel para buscar señales de una reacción alérgica, como urticaria o eccema (inflamación de la piel). Las alergias pueden aumentar el riesgo de asma.
- Pruebas de respiración:
- Estas pruebas miden el aire que entra y sale de los pulmones de su hijo o hija. La prueba más común es la espirometría, donde su hijo o hija sopla en un dispositivo que mide la velocidad del aire. Por lo general, no se hacen estas pruebas en menores de 5 años porque es difícil obtener resultados precisos. En esos casos, el médico puede recetar medicamentos para el asma para ver si los síntomas mejoran. Si mejoran, es probable que su hijo o hija tenga asma.
- Pruebas de alergia:
- El médico puede hacer pruebas de alergia para saber qué alérgenos causan una reacción del sistema inmunitario de su hijo o hija. Estas pruebas ayudan a identificar los desencadenantes de los síntomas de asma.
Para determinar el tipo, la gravedad o la etapa del asma en niños y para identificar factores o indicadores relacionados, se pueden hacer más evaluaciones, pruebas o procedimientos, como:
- Pruebas de función pulmonar:
- Miden qué tan bien una persona inhala y exhala aire de los pulmones. Ayudan a confirmar el asma al evaluar los patrones de respiración y la capacidad pulmonar. Entre las pruebas comunes están la espirometría y la medición de óxido nítrico exhalado fraccionado (FeNO).
- Análisis de sangre:
- Pueden medir los niveles de inmunoglobulina E (IgE) y de eosinófilos (un tipo de glóbulo blanco). Niveles más altos de estos marcadores pueden indicar la presencia de asma.
- Pruebas de provocación bronquial:
- En algunos casos, cuando las señales clínicas sugieren asma pero la espirometría es normal y no hay respuesta a los medicamentos para el asma, se puede hacer una prueba de provocación. Consiste en exponer a su hijo o hija a sustancias como metacolina, aire frío o ejercicio para ver si eso desencadena síntomas.
- Radiografía de tórax:
- Se puede hacer una radiografía del pecho para descartar otras afecciones que causan síntomas parecidos al asma.
Según el caso, el diagnóstico del asma en niños puede involucrar a varios especialistas:
- Pediatras: Suelen participar en las primeras evaluaciones de problemas respiratorios en la niñez, como el asma.
- Neumólogos pediátricos: Son especialistas en diagnosticar y tratar enfermedades respiratorias en niños, incluido el asma.
- Alergólogos/Inmunólogos: Se especializan en identificar y manejar alergias y afecciones alérgicas que pueden contribuir a o empeorar los síntomas del asma.
Recuerde: siempre consulte con el profesional de la salud de su hijo o hija para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado a sus necesidades.