Causas y factores de riesgo del asma en niños
El asma es una enfermedad crónica de los pulmones. Afecta las vías respiratorias. Cuando un niño tiene asma, sus vías respiratorias se inflaman y se estrechan. Esto causa síntomas como silbidos al respirar (sibilancias), tos y opresión en el pecho. La causa exacta del asma en los niños no se conoce por completo. Se cree que influyen factores genéticos y ambientales.
Puntos importantes sobre las causas del asma en los niños:
- Genética: Algunos genes pueden hacer que un niño sea más propenso a tener asma. Si hay antecedentes familiares de asma o alergias, el niño puede tener un riesgo mayor de desarrollarla.
- Factores ambientales: La exposición a ciertos desencadenantes puede contribuir al desarrollo del asma en los niños. Estos desencadenantes varían según la persona. Pueden incluir alérgenos (como polen, ácaros del polvo o pelos o caspa de mascotas), infecciones respiratorias (como resfriados o gripe), irritantes (como el humo del tabaco o la contaminación del aire) y la actividad física.
- Reacción ante un desencadenante: Cuando un niño con asma entra en contacto con un desencadenante, sus pulmones reaccionan. Se inflaman. Los músculos que rodean las vías respiratorias se contraen. Aumenta la cantidad de moco en los pulmones. Esta reacción causa dificultad para respirar y otros síntomas típicos del asma.
Los factores de riesgo no modificables del asma en la niñez son cosas que no se pueden cambiar. Estos factores se relacionan con la edad, la genética y ciertas condiciones de salud. Algunos ejemplos son:
- Edad: La edad en aumento es un factor de riesgo no modificable. A medida que los niños crecen, puede subir su riesgo de desarrollar asma.
- Genética: La predisposición genética influye en el asma. Si un niño tiene antecedentes familiares de asma o alergias, puede tener un riesgo más alto de desarrollar asma.
- Sexo asignado al nacer: Aunque el sexo asignado al nacer no causa asma de forma directa, algunos estudios sugieren que los niños pueden tener un riesgo más alto que las niñas. Sin embargo, cualquier persona puede desarrollar asma, sin importar su género.
- Raza o etnia: Algunos grupos raciales y étnicos, como las personas negras o indígenas, presentan tasas más altas de asma que otros grupos. Es importante abordar las desigualdades en salud y brindar atención equitativa a todas las personas.
Es importante recordar que estos factores no garantizan que un niño vaya a tener asma. Solo indican una mayor probabilidad según distintos factores. El asma es una condición compleja influida por factores genéticos y ambientales.
Los factores de riesgo modificables son cosas que se pueden cambiar o manejar para reducir el riesgo de ataques de asma. A continuación vemos algunos de estos factores en la niñez:
Asma mal controlada
- Cuando el asma de un niño no está bien controlada, aumenta el riesgo de ataques en el futuro. Esto incluye depender demasiado de medicamentos de alivio rápido llamados agonistas beta de acción corta (SABA), no usar bien los corticoesteroides inhalados (CI) y tener técnica incorrecta con el inhalador.
Otras enfermedades que ocurren junto con el asma (comorbilidades)
- Estas condiciones pueden empeorar los síntomas si no se tratan bien. Algunas comunes son rinitis (inflamación de la nariz), reflujo gastroesofágico (ácido), respiración disfuncional, ansiedad, problemas de salud mental, apnea obstructiva del sueño y obesidad.
Factores ambientales
- La exposición a ciertos factores del entorno puede aumentar el riesgo de ataques. Entre ellos están los alergenos del hogar (como ácaros del polvo o caspa de mascotas), la mala calidad del aire y la exposición a virus respiratorios.
Es importante saber que los niños de familias con menos recursos pueden enfrentar desafíos adicionales que empeoran el control del asma y aumentan el riesgo de ataques. Estos desafíos pueden incluir mayor exposición a alergenos como el humo de tabaco y la contaminación del aire exterior, así como acceso limitado a servicios de salud y a medicamentos por limitaciones económicas y educativas.
Identificar y manejar estos factores de riesgo modificables es clave para prevenir ataques de asma en los niños. Al abordar estos factores, los profesionales de la salud pueden trabajar con las familias para crear estrategias personalizadas que ayuden a manejar y reducir el riesgo de ataques.
Hay varias acciones que pueden ayudar a cambiar los factores de riesgo y a prevenir o reducir la probabilidad de que los niños desarrollen asma. Estas son algunas estrategias:
Educación sobre el asma
- Es importante que usted y su hijo aprendan sobre el asma.
- Aprenda el uso correcto de los inhaladores con espaciador (tubo que ayuda a que el medicamento llegue mejor a los pulmones).
- Tome las medicinas de control todos los días como se indicaron (terapia para prevenir los síntomas).
- Reconozca las crisis de asma y el mal control del asma.
Plan de acción por escrito para el asma
- Todos los niños con asma deben tener un plan de acción por escrito.
- Este plan explica cómo identificar cuándo el asma empeora y cómo responder.
- Los estudios muestran que tener un plan de acción personalizado aumenta la seguridad de las personas cuidadoras y reduce que los síntomas de asma se repitan.
Evitar desencadenantes del ambiente
- Algunas cosas del ambiente pueden desencadenar síntomas de asma.
- Reduzca la exposición a estos desencadenantes lo más posible.
- Ejemplos comunes: ácaros del polvo y contaminación del aire.
- Para minimizar la exposición: limite las alfombras, lave la ropa de cama con frecuencia, use fundas protectoras impermeables en colchones y almohadas, y evite áreas con mucho humo o contaminación.
- Además, evitar fumar durante el embarazo es un paso importante para prevenir el asma infantil.
Lactancia materna
- La lactancia materna puede ayudar a reducir la probabilidad de desarrollar asma en los niños.
- La leche materna tiene sustancias beneficiosas que pueden mejorar el desarrollo de los pulmones y las defensas en los bebés, según revisiones de estudios.
Hábitos de vida saludables
- Mantener hábitos saludables también ayuda a reducir el riesgo de asma en los niños.
- Mantenga un peso saludable. La obesidad es un factor de riesgo conocido para el asma.
Es importante saber que, aunque estas estrategias pueden reducir el riesgo de asma en los niños, no siempre es posible prevenir todos los casos. Si le preocupa el riesgo de su hijo o necesita consejos personalizados, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir orientación adaptada a su situación.