Crisis de asma (ataque de asma)

Descripción general

El asma es una enfermedad crónica en la que las vías respiratorias están inflamadas. Los síntomas de una crisis de asma pueden variar de una persona a otra. Algunos síntomas comunes son:

  • Tos
  • Silbidos al respirar
  • Aclararse la garganta con frecuencia
  • Dificultad para dormir
  • Dolor u opresión en el pecho
  • Cansancio

Si sus síntomas empeoran o no mejoran con el uso de su inhalador, busque atención médica de inmediato. Además, si presenta signos de emergencia por asma, como dificultad grave para respirar, respirar con bocanadas, confusión, labios o uñas pálidos o azulados, mareo, o dificultad para caminar o hablar, llame al 911 o a su número local de emergencias, o vaya al departamento de emergencias más cercano.

Las crisis de asma pueden tener varios desencadenantes. Algunos comunes son:

  • Alérgenos como pólenes, ácaros del polvo y moho
  • Aire frío
  • Infecciones respiratorias como la gripe o el resfriado común

Para tratar una crisis de asma, siga un plan de tratamiento personalizado hecho con su profesional de salud o un especialista en respiración. Este plan puede incluir una combinación de medicamentos de control a largo plazo y medicamentos de alivio rápido, como los inhaladores de rescate, para crisis inesperadas. Tome estos medicamentos exactamente como se lo indicó su médico.

Además de los medicamentos, hay pasos para reducir los desencadenantes y ayudar a prevenir futuras crisis:

  • Reduzca los alérgenos en su hogar eliminando el polvo lo más posible. Esto puede incluir quitar alfombras y usar fundas para colchón y almohadas a prueba de polvo (antiácaros).
  • Use aire acondicionado en lugar de abrir las ventanas para reducir la exposición a irritantes exteriores como el polen.
  • Manténgase saludable poniéndose las vacunas recomendadas y lavándose las manos en temporadas de muchas enfermedades.
  • Protéjase del aire frío usando una bufanda o una chaqueta que cubra la cara cuando haga mucho frío.

Recuerde: el asma es una enfermedad crónica y no tiene cura. Su manejo consiste en controlar los síntomas y evitar los desencadenantes cuando sea posible. Si con frecuencia tiene síntomas de asma fuera de lo normal o le preocupa su plan de tratamiento, consulte a su médico para una evaluación y para ajustar su tratamiento actual.