Sobre el asma en bebés

Descripción general

El asma es una enfermedad crónica en la que las vías respiratorias de los pulmones se inflaman (se irritan y se hinchan). Esto puede causar silbidos al respirar y tos que vuelven una y otra vez.

El asma no es igual en todas las personas; hay distintas formas y puede aparecer a cualquier edad. Los síntomas pueden empezar en la infancia y seguir en la edad adulta.

No hay una regla única para el diagnóstico. Aun así, en general se acepta que los síntomas deben durar al menos 6 meses y que haya por lo menos 3 crisis (episodios de empeoramiento).

En los bebés, el asma puede causar dificultad para respirar, silbidos y tos. En los niños pequeños, es difícil hacer pruebas de función pulmonar (pruebas que miden cómo trabajan los pulmones). Por eso, diagnosticar el asma en este grupo puede ser complicado.

Si sospecha que su bebé puede tener asma, consulte con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y opciones de tratamiento adecuadas.

Causas y factores de riesgo

El asma es una enfermedad crónica que inflama las vías respiratorias. Aún no se entienden por completo las causas del asma en los bebés. Sin embargo, algunos factores posibles incluyen:

  • Asma materna: El asma en la madre es un factor de riesgo importante para que sus hijos tengan asma temprana. Puede afectar el desarrollo normal de las vías respiratorias del bebé y hacer que se vuelvan muy sensibles y se inflamen.
  • Exposición durante el embarazo y cerca del nacimiento: La exposición a ciertos factores maternos durante el embarazo, como infecciones respiratorias y urinarias, corioamnionitis (infección de las membranas que rodean al bebé) y uso de antibióticos, puede influir en el inicio del asma en los bebés. Aún se estudia cómo estos factores contribuyen al desarrollo del asma.

Hay factores de riesgo para el asma en los bebés que no se pueden cambiar. Incluyen:

  • Antecedentes familiares: Tener familiares con asma o alergias puede aumentar el riesgo de que un bebé tenga asma.

Hay factores de riesgo que sí se pueden cambiar. Incluyen:

  • Exposición a contaminantes del aire: La exposición a contaminantes ambientales puede aumentar el riesgo de asma en los bebés. Es importante reducir al mínimo la exposición a contaminantes dentro y fuera de la casa.
  • Tener hermanos: Tener hermanos a una edad temprana puede aumentar el riesgo de asma persistente en los bebés. Esto puede deberse a una mayor exposición a infecciones respiratorias.
  • Lactancia materna: La lactancia materna tiene efectos protectores contra el desarrollo de asma en los bebés. Se recomienda como la forma de alimentación estándar porque ayuda a fortalecer las defensas del cuerpo.
  • Para las crisis de asma, los factores modificables incluyen: asma mal controlada, depender demasiado de los medicamentos de alivio rápido llamados betaagonistas de acción corta, usar poco o de forma inconstante los corticoides inhalados (medicinas antiinflamatorias inhaladas), usar mal el inhalador y tener otras afecciones como rinitis (inflamación de la nariz, a menudo por alergias) y obesidad.

Recuerde: es importante consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.

Síntomas

Los síntomas del asma a menudo aparecen junto con un virus respiratorio. Los síntomas comunes de asma en los bebés incluyen:

  • Respiración con esfuerzo: puede notar que la barriga de su bebé se mueve más de lo normal al respirar y que las aletas de la nariz se abren.
  • Jadeo o respiración agitada durante actividades normales que por lo general no le cansan.
  • Sibilancias (silbidos al respirar). Tenga en cuenta que otros tipos de respiración ruidosa pueden sonar igual, y las sibilancias solo se confirman con un estetoscopio.
  • Tos frecuente.
  • Respiración rápida y superficial.
  • Cansancio: su bebé puede perder interés en algunas de sus actividades favoritas.
  • Dificultad para comer o succionar.
  • La cara y los labios pueden ponerse pálidos o azulados. Las uñas de las manos también pueden ponerse azules.

Si el asma avanza o se vuelve más grave en los bebés, pueden aparecer estos síntomas:

  • Opresión en el pecho
  • Tos más frecuente e intensa
  • Respiración rápida o falta de aire
  • Evita eventos deportivos o sociales
  • Dificultad para dormir por tos o problemas para respirar

Es importante saber que no toda sibilancia ni toda tos se deben al asma, porque otras enfermedades pueden causar síntomas parecidos. Si sospecha que su bebé tiene asma, lo mejor es consultar con su pediatra para un diagnóstico correcto y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Diagnosticar el asma en bebés puede ser difícil, porque no pueden hacer pruebas de función pulmonar. Sin embargo, hay varias evaluaciones, pruebas y procedimientos que se usan para diagnosticar asma en bebés:

  • Historia clínica y examen físico: El médico o la médica revisará los síntomas del bebé y hará un examen físico completo.
  • Pruebas de alergia: Se pueden hacer con pruebas en la piel o análisis de sangre para identificar alérgenos que pueden desencadenar síntomas de asma.
  • Respuesta a medicamentos para el asma: Si el médico sospecha asma, puede administrar un medicamento para ver si mejora la respiración del bebé.

Para determinar la etapa o gravedad del asma en bebés, las evaluaciones, pruebas y procedimientos adicionales pueden incluir:

  • Historia clínica detallada: El médico o la médica reunirá información sobre la frecuencia y la duración de los síntomas.
  • Mediciones de la función pulmonar: Aunque las pruebas pulmonares convencionales no son posibles en bebés, se pueden usar otras medidas, como el flujo espiratorio máximo (cuánto aire sale al soplar fuerte), para evaluar si hay limitación del paso de aire.
  • Evaluación de patrones de síntomas: El médico o la médica preguntará si nota patrones en los síntomas de la respiración, por ejemplo, cambios según la hora del día o con la actividad o el descanso.
  • Identificación de desencadenantes: El médico o la médica preguntará sobre posibles desencadenantes de los síntomas del asma, como ciertos ambientes, alérgenos posibles o reacciones a alimentos.
  • Evaluación de posibles complicaciones: Tal vez se necesiten pruebas adicionales para investigar complicaciones relacionadas con el asma.

Puede ser necesario remitirlo a un alergólogo pediatra o a un neumólogo pediatra (especialista en pulmones) para pruebas especializadas. Siempre consulte con su médico o médica para un diagnóstico y una evaluación adecuados de la condición de su bebé.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento del asma en bebés son controlar los síntomas, prevenir las crisis y disminuir el riesgo de efectos secundarios. Las opciones de tratamiento recomendadas para bebés con asma pueden incluir:

Tipos de medicamentos:

  • Corticoesteroides inhalados: reducen la inflamación de las vías respiratorias.
  • Agonistas beta2 de acción corta (SABA): alivian rápido al relajar los músculos de las vías respiratorias durante una crisis de asma.
  • Antileucotrienos: bloquean la acción de los leucotrienos, sustancias que causan inflamación y estrechan las vías respiratorias.

Terapias:

  • Broncodilatadores: ayudan a relajar los músculos alrededor de las vías respiratorias y facilitan la respiración.
  • Medicamentos biológicos: se dirigen a moléculas específicas que participan en la inflamación del asma para reducir los síntomas.

Es importante saber que el tratamiento puede variar según qué tan grave sea el asma y cómo responda cada bebé. Siempre consulte a un profesional de la salud para recibir indicaciones personalizadas.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.