Sobre la tricomoniasis (infección de transmisión sexual, ITS)
La tricomoniasis, también conocida como “trich”, es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por un parásito llamado Trichomonas vaginalis. Es una de las ITS más comunes en Estados Unidos (EE. UU.) y afecta más a las mujeres que a los hombres. La tricomoniasis se transmite principalmente por sexo vaginal, oral o anal.
Muchas personas con tricomoniasis no tienen síntomas, pero en algunos casos puede causar secreción con mal olor y picazón. Si no se trata, la tricomoniasis puede aumentar el riesgo de contraer otras ITS, como el VIH. También puede causar problemas durante el embarazo, como que se rompa la bolsa antes de tiempo (ruptura prematura de membranas) y que el bebé nazca antes de tiempo (parto prematuro).
Es importante saber que, aunque una persona no tenga síntomas, puede contagiar la infección a sus parejas sexuales. Por eso, es fundamental buscar tratamiento si usted sospecha que puede tener tricomoniasis o si ya le han diagnosticado esta infección. La buena noticia es que la tricomoniasis se trata fácilmente con antibióticos.
La tricomoniasis es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por un parásito microscópico llamado Trichomonas vaginalis. Se transmite sobre todo por contacto sexual, incluyendo sexo vaginal, anal u oral. Puede pasar entre parejas aunque una no tenga síntomas.
Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar):
- Sexo: la tricomoniasis es más común en mujeres que en hombres. Cada año, unas 2.3 millones de mujeres de 14 a 49 años adquieren tricomoniasis.
- Edad: es más común en personas mayores. Un estudio mostró que la mayoría de los casos positivos ocurrieron en el grupo de mayores de 50 años.
Factores de riesgo modificables (se pueden influir o cambiar):
- Múltiples parejas sexuales: tener varias parejas aumenta el riesgo. Cuantas más parejas tenga una persona, mayor es la posibilidad de exposición al parásito.
- Antecedentes de otras ITS: quienes han tenido otras infecciones de transmisión sexual pueden tener mayor riesgo de adquirir tricomoniasis.
- Haber tenido tricomoniasis antes: si una persona ya la tuvo, corre más riesgo de reinfectarse si tiene relaciones sexuales con una pareja infectada.
- Sexo sin protección: tener relaciones sexuales sin usar condón u otro método de barrera aumenta el riesgo de transmisión.
Es importante saber que, aunque estos son factores comunes, cualquier persona sexualmente activa puede contraer la infección. Practicar sexo más seguro usando condones y hacerse pruebas regulares de ITS puede ayudar a reducir el riesgo de tricomoniasis y de otras ITS.
Muchas personas con tricomoniasis (infección por un parásito) no tienen síntomas. Cuando aparecen, pueden incluir:
- Comezón, dolor, enrojecimiento o ardor en los genitales
- Cambio en el flujo vaginal, como más cantidad o cambio de color a claro, amarillo o verde
- Secreción delgada (acuosa)
- Molestia al orinar
Estos síntomas pueden aparecer entre 5 y 28 días después de entrar en contacto con el parásito. Sin embargo, no son exclusivos de la tricomoniasis y pueden parecerse a los de otras afecciones.
A medida que la infección avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer más síntomas, como:
- Enrojecimiento y dolor en los genitales
- Molestias durante las relaciones sexuales
- Comezón y ardor en la zona genital
Es importante saber que la mayoría de las personas con tricomoniasis, incluidas las embarazadas, no presentan ningún síntoma. Por eso, es fundamental que se haga la prueba si cree que pudo haber estado en contacto con la infección.
Para diagnosticar la tricomoniasis, se suelen realizar varios exámenes, pruebas y procedimientos. Estos incluyen:
- Examen físico: Cualquier persona que sospeche haber contraído tricomoniasis debe ver a un médico para un examen físico. Durante este examen, el médico puede evaluar los síntomas y revisar con un microscopio muestras de secreción vaginal, secreción de la uretra u orina.
- Examen pélvico: El médico puede hacer un examen pélvico para obtener más información sobre la infección y valorar qué tan grave es.
- Toma de muestra: Un profesional de la salud recogerá una muestra de su orina o de secreciones vaginales para revisarla con un microscopio.
- Examen al microscopio: El médico usará un microscopio para buscar un parásito llamado Trichomonas en la muestra. En las mujeres, la muestra proviene de la secreción vaginal.
Además, se pueden hacer otras pruebas y procedimientos con la muestra de secreción vaginal para determinar la etapa o la gravedad de la tricomoniasis:
- Prueba de cultivo: En este procedimiento, se hace crecer el parásito a partir de la muestra. Puede dar resultados de alta calidad, pero los resultados pueden tardar hasta 7 días.
- Prueba de amplificación de ácidos nucleicos (NAAT, por sus siglas en inglés): Es una prueba que busca el material genético del parásito. Detecta más de 9 de cada 10 casos de tricomoniasis. Es un método común para analizar las muestras y confirmar la presencia del parásito.
Es importante saber que las personas embarazadas con cualquier síntoma de una infección por tricomoniasis deben buscar atención médica de inmediato. Las consultas rutinarias con obstetricia y ginecología por lo general no incluyen la prueba para tricomoniasis, así que es clave comentar cualquier inquietud o síntoma con su proveedor de atención médica.
Recuerde: si su resultado de la prueba para tricomoniasis es positivo, su médico le recetará el tratamiento adecuado y hablará con usted sobre los siguientes pasos.
Los objetivos del tratamiento de la tricomoniasis (una infección de transmisión sexual, ITS) son eliminar el parásito, aliviar los síntomas y reducir el riesgo de contagio.
Un antibiótico llamado metronidazol es el tratamiento principal para la tricomoniasis. Puntos clave sobre el metronidazol:
- Se puede tomar como una sola dosis alta o como una tableta por la mañana y otra por la noche durante 7 días.
- Actúa al matar al parásito llamado Trichomonas, que causa la infección.
- También es seguro para personas embarazadas.
- Se pueden usar otros antibióticos similares, como tinidazol o secnidazol.
Cambios de hábitos durante el tratamiento de la tricomoniasis:
- Si le diagnosticaron tricomoniasis, evite tener actividad sexual hasta terminar todo el tratamiento con antibióticos. Esto ayuda a prevenir el contagio y le da tiempo al medicamento para actuar bien.
Es importante que las parejas sexuales de las personas con tricomoniasis reciban tratamiento al mismo tiempo. A esto se le llama tratamiento simultáneo o tratamiento de la pareja. Tratar a las parejas ayuda a prevenir reinfecciones y reduce el riesgo de contagio. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan la terapia acelerada para la pareja (EPT, por sus siglas en inglés) como opción para tratar a las parejas. La EPT consiste en dar recetas de tratamiento al paciente sin evaluar clínicamente a las parejas. La EPT ha demostrado ser eficaz para tratar a las parejas en otras infecciones de transmisión sexual como la clamidia y la gonorrea.
Se recomienda repetir la prueba para tricomoniasis aproximadamente 3 meses después del tratamiento inicial en todas las mujeres sexualmente activas. Esto ayuda a detectar posibles reinfecciones.
Al seguir estos tratamientos y estrategias, se busca aliviar los síntomas, curar la infección, prevenir reinfecciones y reducir la transmisión de la tricomoniasis (ITS). Recuerde: terminar todo el medicamento y hacer que sus parejas sexuales participen en el tratamiento son pasos clave para lograr estos objetivos.
Si no se trata, la tricomoniasis puede causar complicaciones.
Complicaciones asociadas con la tricomoniasis:
- Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP): La tricomoniasis se ha relacionado con la EIP, que es una infección de los órganos reproductores en personas con aparato reproductor femenino. La EIP puede causar problemas a largo plazo, como dolor pélvico crónico e infertilidad.
- Complicaciones en el embarazo: Si una persona está embarazada y tiene tricomoniasis sin tratar, puede haber parto prematuro y bajo peso al nacer. Por eso es especialmente importante que las personas embarazadas se hagan la prueba y reciban tratamiento.
- Mayor riesgo de otras ITS: La tricomoniasis puede aumentar el riesgo de adquirir otras infecciones de transmisión sexual (ITS), como el VIH. La inflamación que causa la tricomoniasis facilita que virus como el VIH entren al cuerpo.
El tratamiento de la tricomoniasis es clave para prevenir complicaciones y reducir el riesgo de contagio.
Aun después del tratamiento, hay una alta probabilidad de reinfección en mujeres con tricomoniasis. Por eso, se recomienda repetir la prueba de tricomoniasis aproximadamente a los 3 meses del tratamiento inicial en todas las mujeres sexualmente activas.
Recuerde: si sospecha que tiene tricomoniasis u otra ITS, busque atención médica con un profesional de la salud. Pueden darle un diagnóstico preciso y recomendar opciones de tratamiento adecuadas para su situación.