Acerca de la sífilis terciaria
La sífilis terciaria es una etapa tardía de la sífilis. Aparece varios años después de la infección inicial si no se trata. Hoy en día es poco común porque hay tratamiento con penicilina.
La sífilis terciaria puede dañar varios órganos y sistemas del cuerpo. Si no se trata, incluso puede causar la muerte. Puede afectar las articulaciones, el cerebro, los ojos, los nervios, los huesos, el corazón, el hígado y los vasos sanguíneos.
Es importante que las personas con mayor riesgo se hagan la prueba de sífilis con regularidad. Esto incluye:
- Hombres gay o bisexuales.
- Personas que viven con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
- Parejas sexuales de personas con una prueba de sífilis positiva.
- Personas que toman profilaxis preexposición (PrEP) para prevenir el VIH.
- Personas embarazadas que pudieron haber estado expuestas a la sífilis.
La detección y el tratamiento temprano pueden evitar que la sífilis avance a la etapa terciaria y prevenir sus complicaciones.
La sífilis terciaria es una etapa tardía de la sífilis que puede aparecer si la infección no se trata. Hoy es poco común porque existe la penicilina, un antibiótico (medicina contra bacterias) que trata la sífilis de forma eficaz. Pero, si no se trata, la sífilis puede avanzar a la etapa terciaria. Esta etapa puede dañar distintos órganos del cuerpo e incluso causar la muerte.
Causa de la sífilis terciaria:
- La provoca la bacteria Treponema pallidum, que causa la sífilis.
- Cuando una persona se infecta por contacto sexual u otras vías, la bacteria entra al cuerpo y se esparce.
- Si no se trata con antibióticos, la bacteria sigue multiplicándose y, con el tiempo, produce más daño.
Factores de riesgo que no se pueden cambiar:
- Tiempo desde la infección inicial: la sífilis terciaria suele aparecer entre 10 y 30 años después de la infección. Las personas que han tenido sífilis por mucho tiempo sin tratamiento tienen más riesgo.
- Edad: puede ocurrir a cualquier edad, pero es más común en adultos mayores que han tenido sífilis sin tratar durante muchos años.
Factores de riesgo que sí se pueden cambiar:
- Acceso a la atención médica: las personas sin atención médica regular o que no buscan tratamiento para la sífilis tienen más riesgo de llegar a la etapa terciaria.
- Completar el tratamiento: si una persona empieza tratamiento pero no termina todo el antibiótico según la indicación de su profesional de salud, aumenta el riesgo de sufrir complicaciones como la sífilis terciaria.
Es importante saber que cualquier persona con una infección de sífilis sin tratar o tratada solo en parte tiene riesgo de desarrollar sífilis terciaria. Se recomienda hacer pruebas de sífilis con regularidad a quienes tienen más riesgo de complicaciones, como:
- Hombres gais o bisexuales.
- Personas que viven con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).
- Parejas de personas con prueba positiva para sífilis.
- Quienes toman profilaxis preexposición (PrEP) para prevenir el VIH.
- Personas embarazadas que podrían haber estado expuestas a la sífilis.
La sífilis terciaria es una etapa tardía de la sífilis. Ocurre varios años después de la infección inicial. Los síntomas cambian según los órganos afectados. Síntomas comunes:
- Dificultad para mover los brazos y las piernas; problemas con los movimientos de los músculos
- Entumecimiento (sensación de adormecimiento)
- Debilidad muscular
- Parálisis
- Enfermedad del corazón
- Dolor de cabeza muy fuerte
- Cambios en el estado mental, como dificultad para concentrarse, confusión o cambios de personalidad
- Demencia, que puede causar problemas de memoria, pensamiento o para tomar decisiones
- Cambios en la visión o ceguera; dolor o enrojecimiento en los ojos
- Zumbidos, silbidos, pitidos o ruidos fuertes en los oídos (tinnitus); o pérdida de audición
- Mareo o vértigo (sensación de que usted o su entorno se mueve o da vueltas)
Es importante saber que la mayoría de las personas con sífilis sin tratamiento no desarrollan la sífilis terciaria. Sin embargo, si aparece, puede ser muy grave y puede dañar los órganos internos e incluso causar la muerte. Si sospecha que tiene sífilis o tiene alguno de estos síntomas, busque atención médica para diagnóstico y tratamiento.
Para diagnosticar la sífilis terciaria, los profesionales de la salud pueden realizar varios exámenes, pruebas y procedimientos. Estos incluyen:
- Examen físico: Un profesional de la salud hará un examen físico para buscar signos visibles de sífilis, como sarpullidos en la piel o llagas.
- Antecedentes sexuales: El profesional le preguntará sobre sus antecedentes sexuales para evaluar su riesgo de sífilis y otras infecciones de transmisión sexual (ITS).
- Análisis de sangre: Se usan con frecuencia para detectar infecciones de sífilis actuales o pasadas. Estas pruebas pueden detectar anticuerpos (proteínas de defensa) contra la bacteria de la sífilis, que pueden permanecer en el cuerpo por muchos años.
- Análisis del líquido de la llaga: Si una persona tiene llagas activas (chancro) durante la etapa primaria o secundaria de la sífilis, un profesional de la salud puede tomar una muestra del líquido de la llaga para analizarla.
- Examen del líquido cefalorraquídeo (LCR): Si se sospecha sífilis terciaria, un profesional de la salud puede hacer una punción lumbar para examinar el LCR. Este procedimiento consiste en tomar líquido de la columna para evaluar los efectos de la sífilis en el sistema nervioso.
Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales pueden incluir:
- Prueba de VIH: Los profesionales de la salud suelen recomendar la prueba del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) en personas con sífilis. Esto se debe a que el VIH y la sífilis pueden coexistir y comparten factores de riesgo.
- Pruebas de otras ITS: Además de la prueba del VIH, el profesional puede recomendar pruebas para otras ITS, como gonorrea y clamidia. Esto se debe a que las personas con una ITS a menudo tienen un riesgo más alto de adquirir otras.
- Esquema de tratamiento para neurosífilis: Si el examen del LCR muestra cambios anormales en personas con sífilis terciaria, pueden recibir un esquema de tratamiento para neurosífilis. Esto incluye medicamentos específicos para tratar los efectos de la sífilis en el sistema nervioso.
- Consulta con un especialista en enfermedades infecciosas: Las personas con sífilis cardiovascular o ciertos casos de sífilis terciaria pueden requerir manejo en consulta con un especialista en enfermedades infecciosas.
Las metas del tratamiento de la sífilis terciaria son curar la infección, evitar más daño a los órganos y mejorar la salud en general. Para lograrlo, se recomiendan varios medicamentos, procedimientos y cambios en hábitos de salud, como:
- Medicamentos:
- Penicilina G benzatina: Es el tratamiento recomendado para la sífilis terciaria. Se aplica como tres dosis de inyección intramuscular en tres semanas, una dosis por semana. Este medicamento mata las bacterias que causan la sífilis.
- Doxiciclina: Para personas que no pueden usar penicilina por alergia u otros motivos, se recomienda doxiciclina por vía oral. Se toma dos veces al día (por la mañana y por la noche) durante 30 días. Ayuda a eliminar la infección.
- Ceftriaxona: Otra opción para quienes no pueden usar penicilina. Se aplica una inyección al día durante 10 a 14 días. Funciona de manera similar a la penicilina, al matar las bacterias.
- Procedimientos terapéuticos:
- Examen del líquido cefalorraquídeo (LCR): Toda persona con sífilis terciaria debe recibir este examen antes de empezar el tratamiento. Esto ayuda al personal de salud a evaluar si hay neurosífilis (sífilis que afecta el sistema nervioso) y a decidir el tratamiento adecuado.
- Prueba del VIH (virus de la inmunodeficiencia humana): Se recomienda que las personas con sífilis terciaria también se hagan esta prueba. Si el resultado es negativo, pueden ofrecerle profilaxis preexposición (PrEP) para prevenir la infección por VIH.
- Autocuidado y cambios de hábitos:
- Prácticas sexuales seguras: Use condones u otros métodos de barrera durante las relaciones sexuales para evitar la reinfección o el contagio a otras personas.
- Tener una sola pareja sin sífilis: Tener relaciones sexuales solo con una persona que no tenga sífilis reduce el riesgo de infección.
- Análisis de sangre regulares: Las personas con riesgo de sífilis deben considerar hacerse análisis de sangre con regularidad para detectar nuevas infecciones a tiempo.
Es importante saber que, aunque el tratamiento detiene la infección y mata las bacterias, puede no revertir el daño ya causado por la sífilis. Por eso, detectar la sífilis temprano y tratarla de inmediato es clave para evitar complicaciones de la sífilis terciaria. Si tiene inquietudes o preguntas sobre las opciones de tratamiento, hable con un profesional de la salud, quien puede brindarle consejos personalizados según su situación.
La sífilis terciaria es una etapa tardía de la sífilis que puede ocurrir si no se trata en las etapas anteriores. Por lo general, aparece entre 10 y 30 años después de la infección inicial.
Cuando alguien tiene sífilis terciaria, puede haber daño en varios sistemas del cuerpo e incluso la muerte. Las complicaciones comunes incluyen:
- Daño a órganos internos: La sífilis terciaria puede dañar el corazón, el hígado y los vasos sanguíneos. Este daño puede tener consecuencias graves para la salud.
- Cambios en la visión: La sífilis terciaria puede afectar los ojos y causar problemas de la vista. Es importante que usted vigile su vista y busque atención médica si nota cambios.
- Neurosífilis: Cuando la sífilis se extiende al cerebro o al sistema nervioso, se llama neurosífilis. Esto puede causar dolor de cabeza, dificultad para mover partes del cuerpo, entumecimiento y hasta demencia (pérdida grave de la memoria y el pensamiento).
Es fundamental que usted busque tratamiento médico para la sífilis lo antes posible para prevenir la sífilis terciaria y sus complicaciones. El tratamiento con antibióticos puede curar la infección y ayudar a frenar o reducir la progresión de la sífilis terciaria. Mientras antes se inicie el tratamiento, más fácil es curar la infección.