Información sobre la sífilis en los hombres

Descripción general
La sífilis es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por una bacteria llamada Treponema pallidum (T. pallidum). Se puede transmitir a través del sexo vaginal, anal u oral. Los hombres presentan la mayoría de los casos de sífilis, sobre todo entre hombres gais, bisexuales y otros hombres que tienen sexo con hombres (HSH). La sífilis puede dañar los órganos internos y, si no se trata, puede causar complicaciones graves e incluso la muerte.
Causas y factores de riesgo

La sífilis se transmite cuando la bacteria T. pallidum pasa de una persona a otra durante relaciones sexuales vaginales, anales u orales. Es importante saber que la sífilis no se transmite por compartir objetos como las manijas de las puertas, los cubiertos o los asientos de los inodoros.

Los factores de riesgo no modificables de sífilis en hombres son los que no se pueden cambiar. Incluyen:

  • Haber nacido de una madre con sífilis. Esto puede causar sífilis congénita, cuando la infección pasa de la madre al feto durante el embarazo o al bebé en el parto.

Los factores de riesgo modificables de sífilis en hombres son los que se pueden influir o cambiar. Incluyen:

  • Tener relaciones sexuales sin protección, es decir, sin usar un método de barrera como el condón.
  • Hombres que tienen sexo con hombres (HSH), quienes también tienen mayor riesgo de sífilis.
  • Tener múltiples parejas sexuales.
  • Vivir con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH).

Tener estos factores no significa que usted definitivamente tendrá sífilis. Pero conocerlos puede ayudarle a tomar decisiones informadas sobre su salud sexual y a protegerse a usted y a sus parejas.

Síntomas

La sífilis tiene distintas etapas y los síntomas pueden variar según la etapa. Los síntomas en cada etapa incluyen:

  • Sífilis primaria: En la primera etapa aparece una llaga pequeña, dura e indolora llamada chancro. El chancro puede estar en el pene, el ano o los labios. También pueden inflamarse los ganglios (bolitas bajo la piel) cerca de la llaga.
  • Sífilis secundaria: En esta etapa puede salir un sarpullido que no da comezón. Puede aparecer en todo el cuerpo, incluso en las palmas de las manos y las plantas de los pies. Otros síntomas pueden ser cansancio, dolor de garganta, dolor de cabeza y ganglios inflamados.
  • Sífilis latente: Esta etapa ocurre después de que se detienen los síntomas de la sífilis secundaria y la infección no ha recibido tratamiento. En esta etapa, por lo general no hay síntomas visibles.
  • Sífilis terciaria: Si la sífilis no se trata por mucho tiempo, puede avanzar a la etapa terciaria. Esta etapa puede causar problemas de salud graves, como fallo de órganos (cuando un órgano deja de funcionar).

Es importante saber que no todas las personas presentan estos síntomas en el mismo orden ni al mismo tiempo. Además, algunas personas no presentan ningún síntoma. Si cree que estuvo en contacto con la sífilis o tiene síntomas que le preocupan, busque atención médica para el diagnóstico y el tratamiento adecuados.

Diagnóstico

Para diagnosticar la sífilis en los hombres, los médicos suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: un médico le hará un examen físico para buscar signos visibles de sífilis, como llagas o erupciones en los genitales, la boca u otras partes del cuerpo.
  • Antecedentes sexuales: el médico le preguntará sobre sus antecedentes sexuales para evaluar sus factores de riesgo de sífilis y otras infecciones de transmisión sexual (ITS).
  • Análisis de sangre: los análisis de sangre son una forma común de confirmar una infección de sífilis actual o pasada. Estos análisis detectan anticuerpos contra la bacteria que causa la sífilis; esos anticuerpos pueden quedar en el cuerpo por muchos años. Los análisis de sangre son eficaces para diagnosticar la sífilis.

Además de estas pruebas comunes, hay otros exámenes, pruebas y procedimientos que pueden ayudar a definir la fase o la gravedad de la sífilis en los hombres:

  • Evaluación de líquido de una llaga: durante la fase primaria o secundaria de la sífilis, el médico puede analizar el líquido de un chancro (una llaga) para confirmar el diagnóstico.
  • Análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR): si hay preocupación de que la sífilis afecte el sistema nervioso (neurosífilis), el médico puede hacer una punción lumbar (punción espinal) para recoger LCR, el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal, y analizarlo. Esta prueba ayuda a evaluar los efectos de la sífilis en el sistema nervioso.
  • Pruebas adicionales de ITS: con frecuencia se recomienda hacer pruebas para otras ITS como el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), la gonorrea y la clamidia al diagnosticar sífilis. Este enfoque integral ayuda a identificar todas las infecciones posibles y a tratarlas.

Es importante que las personas con diagnóstico de sífilis avisen a sus parejas sexuales para que también se hagan la prueba y reciban tratamiento si hace falta. Hay servicios locales que pueden ayudar a notificar a las parejas sobre la posible exposición a la sífilis, ofrecer opciones de prueba y dar tratamiento si es necesario.

Recuerde: muchas personas con una ITS no lo saben. Hacerse pruebas con regularidad es importante para detectar a tiempo y tratar de forma oportuna.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la sífilis en hombres son curar la infección, prevenir complicaciones y reducir el contagio a las parejas sexuales. Para lograr esto, se recomiendan varias opciones y estrategias:

Medicamentos para la sífilis:

  • Penicilina: El medicamento principal para tratar la sífilis en hombres es la penicilina. Se aplica como inyección. Cuando se usa de forma correcta, es muy eficaz para curar la infección.
  • Otros antibióticos: Si es alérgico a la penicilina, se pueden usar otros antibióticos. Aun así, la penicilina sigue siendo el medicamento preferido.

Aviso y tratamiento de las parejas:

  • Avisar a las parejas sexuales sobre una posible exposición a la sífilis para que se hagan la prueba y reciban tratamiento si hace falta.
  • Entrega a domicilio del tratamiento para la pareja, toma de muestras en casa y dar información adicional a las parejas han ayudado a que más hombres regresen a la clínica para recibir tratamiento después de avisar a sus parejas.

Cambios de conducta para la sífilis:

  • Practicar sexo seguro. Usar un método de barrera, como el condón, durante las relaciones sexuales ayuda a prevenir la sífilis y otras infecciones de transmisión sexual (ITS).
  • Mejorar la comunicación entre parejas sexuales. Hablar de forma abierta y honesta sobre la salud sexual puede reducir el riesgo de contagio.

Si le han diagnosticado sífilis, siga las indicaciones de su profesional de la salud para lograr los mejores resultados.

Evolución o complicaciones

Si la sífilis no se trata, puede avanzar, afectar muchas partes del cuerpo y causar complicaciones graves. En los hombres, la evolución natural de la sífilis con el tiempo tiene distintas etapas. Cada una tiene sus síntomas y riesgos, entre ellos:

  • Etapa primaria: Es la primera etapa. Aparece una llaga indolora llamada chancro en el lugar por donde entró la infección, por lo general en los genitales, el ano o la boca. El chancro puede durar de 3 a 6 semanas y se cura solo. En esta etapa, la infección se contagia con mucha facilidad.
  • Etapa secundaria: Si no se trata en la etapa primaria, pasa a la etapa secundaria. Suele comenzar pocas semanas después de que desaparece el chancro. Los síntomas pueden incluir erupción en las palmas de las manos y plantas de los pies, síntomas parecidos a la gripe (como fiebre y cansancio), ganglios inflamados, dolor de garganta y caída del cabello en zonas. Estos síntomas pueden aparecer y desaparecer durante varios meses.
  • Etapa latente: Después de la etapa secundaria, la sífilis entra en un periodo latente en el que no hay síntomas visibles. Sin embargo, la infección sigue en el cuerpo. La sífilis latente puede durar años sin causar señales ni síntomas notables.

Etapa terciaria: Si la sífilis sigue sin tratamiento durante la etapa latente, puede pasar a la etapa terciaria, que puede presentarse años o incluso décadas después de la infección inicial. La sífilis terciaria se caracteriza por complicaciones graves que pueden afectar varios órganos y sistemas del cuerpo. Algunas complicaciones comunes incluyen:

  • Neurosífilis: ocurre cuando la sífilis afecta el sistema nervioso y puede causar síntomas como dificultad para coordinar los movimientos, parálisis, problemas de sensibilidad y demencia (pérdida grave de memoria y pensamiento).
  • Sífilis cardiovascular: afecta el corazón y los vasos sanguíneos y puede causar aneurismas (debilitamiento y abombamiento de los vasos) y daño en las válvulas del corazón.
  • Sífilis gomosa: produce bultos blandos, tipo tumor, llamados gomas en varios órganos, como la piel, los huesos, el hígado y el cerebro.

El diagnóstico y el tratamiento tempranos son muy importantes para controlar la sífilis y prevenir complicaciones. La sífilis se puede tratar de forma efectiva con antibióticos como la penicilina. El tratamiento busca curar la infección, frenar el avance de la enfermedad y reducir las complicaciones.

El tratamiento oportuno durante las etapas primaria o secundaria por lo general elimina la infección por completo. Sin embargo, es posible que el tratamiento no revierta el daño que ya ocurrió en etapas tardías.

Es importante saber que, aunque hay remedios caseros o medicamentos de venta libre que dicen tratar la sífilis, siempre es mejor consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico y una orientación de tratamiento adecuados.

Recuerde practicar sexo más seguro: use condones de forma constante y hágase pruebas regulares de infecciones de transmisión sexual (ITS) para reducir su riesgo de contraer sífilis u otras ITS.