Acerca de la uretritis no gonocócica

Descripción general

La uretritis no gonocócica (UNG) es cuando la uretra, el conducto por donde sale la orina del cuerpo, se inflama. Se llama “no gonocócica” porque la causa no es la gonorrea, que es una infección de transmisión sexual. La UNG puede ser causada por bacterias o, con menos frecuencia, por virus que se transmiten por sexo vaginal, oral o anal. La causa más común es la clamidia, pero otros gérmenes también pueden producirla.

Los síntomas pueden incluir dolor o irritación en la punta del pene, ardor al orinar y una secreción turbia o blanquecina que sale del pene. Si no se trata, la UNG puede extenderse a los testículos o la próstata y hasta causar infertilidad.

Si sospecha que tiene UNG, es importante que consulte a un profesional de la salud para el diagnóstico y el tratamiento. Por lo general se recetan antibióticos para combatir la infección, y la recuperación suele tomar unos 7 días. Durante ese tiempo, evite tener relaciones sexuales para no transmitir la infección.

Causas y factores de riesgo

La uretritis no gonocócica (UNG) es la inflamación de la uretra que no es por gonorrea. Puede tener varias causas, como infecciones por bacterias y virus.

Las causas más comunes de la UNG son:

  • Chlamydia trachomatis: esta bacteria causa hasta el 50% de los casos de UNG.
  • Mycoplasma genitalium: se cree que esta bacteria causa entre el 15% y el 50% de los casos.
  • Trichomonas vaginalis: este parásito también puede causar UNG, pero es menos común.
  • Otros gérmenes: con menor frecuencia, la UNG puede deberse al virus del herpes simple tipo 1, virus del herpes simple tipo 2, adenovirus, Haemophilus influenzae o Mycoplasma penetrans.

Es importante saber que, en algunos casos, no se puede identificar la causa exacta de la UNG.

Factores de riesgo asociados con la UNG:

  • Antecedente de cirugías: haber tenido cirugías antes puede aumentar el riesgo de presentar UNG.
  • Antecedente de ruptura prematura de membranas antes de las 37 semanas: es cuando se rompe la bolsa del embarazo antes de las 37 semanas. Tener este antecedente puede aumentar el riesgo de UNG.
  • Sangrado vaginal: las mujeres que han tenido sangrado vaginal pueden tener más riesgo de presentar UNG.
  • Placenta previa y desprendimiento de placenta: son problemas de la posición o del desprendimiento de la placenta durante el embarazo y pueden aumentar el riesgo de UNG.
  • Inserción marginal del cordón umbilical: es cuando el cordón se une al borde de la placenta y no al centro. Esta condición se asocia con mayor riesgo de UNG.
  • Hiperdistensión uterina: estiramiento excesivo del útero, a menudo por embarazos múltiples o polihidramnios (exceso de líquido amniótico). Se ha vinculado con mayor riesgo de UNG.
  • Cervicovaginitis: inflamación o infección en el cuello del útero (cérvix) y la vagina. Esto puede aumentar el riesgo de UNG.
  • Fumar: fumar es un factor de riesgo modificable para la UNG.
  • Relaciones sexuales: tener relaciones sexuales sin protección aumenta el riesgo de adquirir infecciones que pueden causar UNG.
  • Deficiencia de vitamina C y minerales: no consumir suficientes vitaminas y minerales puede aumentar la susceptibilidad a infecciones que causan UNG.
  • Exámenes del cuello del útero repetidos: hacerse estos exámenes con frecuencia puede aumentar el riesgo de UNG.

Si usted sospecha que tiene UNG o tiene dudas sobre su salud sexual, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico y tratamiento adecuados. Si es necesario, pueden recetarle antibióticos y orientarle sobre prevención y prácticas sexuales seguras.

Síntomas

Una de las causas más comunes de la uretritis no gonocócica (NGU, por sus siglas en inglés) es la clamidia, pero otros gérmenes también pueden causar este problema.

Síntomas de la uretritis no gonocócica en hombres:

  • Dolor o irritación en la punta del pene
  • Ardor al orinar
  • Secreción del pene turbia, pálida y a veces con mal olor
  • Si no se trata o si la infección avanza a una etapa más grave, puede causar complicaciones como epididimitis (inflamación del testículo) o prostatitis (inflamación de la glándula prostática). En algunos casos, puede incluso causar infertilidad.

Algunas personas con esta uretritis no tienen síntomas. Sin embargo, los síntomas en mujeres pueden incluir:

  • Flujo vaginal
  • Ardor o dolor al orinar
  • Dolor durante las relaciones sexuales
  • Manchado o cólicos

Es importante consultar a un profesional de la salud si sospecha que tiene uretritis no gonocócica.

Diagnóstico

Para diagnosticar la uretritis no gonocócica (UNG), se suelen hacer varios exámenes y pruebas. Estas incluyen:

  • Toma con hisopo: Se puede recoger una secreción visible con un hisopo (un palito con algodón) sin introducirlo en la uretra. Si no hay secreción visible, se puede introducir el hisopo en el orificio de la uretra y girarlo para tocar la pared antes de retirarlo.
  • Microscopía: Se examina al microscopio el hisopo o el sedimento de una muestra de orina del primer chorro (la primera parte del chorro), que se ha centrifugado (girada a alta velocidad para separar el sedimento), para buscar glóbulos blancos (leucocitos). Un número alto de glóbulos blancos (10 o más por campo de gran aumento) indica inflamación y sugiere UNG.
  • Prueba de orina: Si no hay microscopio disponible, se puede hacer una prueba de esterasa de leucocitos (una sustancia que indica glóbulos blancos) en la muestra de orina del primer chorro. Si el examen microscópico del sedimento de la orina muestra 10 o más glóbulos blancos por campo de gran aumento, tiene un alto valor predictivo negativo para UNG.
  • Pruebas de amplificación de ácidos nucleicos (NAAT, por sus siglas en inglés): Todos los hombres con sospecha o con UNG confirmada deben hacerse pruebas para clamidia y gonorrea con NAAT. Estas pruebas detectan el material genético (ADN o ARN) de estas bacterias y dan resultados precisos.

Además de estas pruebas diagnósticas, hay otros exámenes que pueden ayudar a determinar la etapa o la gravedad de la UNG:

  • Examen físico: Un profesional de la salud puede revisar áreas relacionadas con la UNG. Esto incluye los muslos superiores, la región perineal (la zona entre los genitales y el ano), los labios mayores (en mujeres) y la piel en busca de irritaciones que indiquen humedad prolongada o uso de productos inadecuados para la incontinencia urinaria.
  • Examen vaginal: Para las personas con vagina, un profesional puede hacer un examen vaginal para ver si hay signos de vaginitis (enrojecimiento y sequedad en lugar del aspecto rosado y húmedo normal), secreción anormal con mal olor (leucorrea) y señales de defectos en la pared vaginal anterior o posterior o en la calidad del tejido.
  • Examen anorrectal: Se puede realizar para detectar hemorroides, dilatación del ano en reposo, fisuras y reflejos neurológicos relacionados con el ano.
  • Pruebas adicionales: En algunos casos, se pueden recomendar pruebas según la situación. Por ejemplo, se puede considerar la prueba para Trichomonas vaginalis en zonas con alta prevalencia o en personas con síntomas persistentes o recurrentes después del tratamiento inicial.
Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la uretritis no gonocócica (UNG) son aliviar los síntomas, eliminar la infección, prevenir complicaciones y reducir el riesgo de contagio. Para lograrlo, se recomiendan varias opciones y enfoques. A continuación se describen los tipos de medicamentos, terapias, procedimientos, cambios de conducta y otros tratamientos usados en la UNG:

Medicamentos

Antibióticos: Son la base del tratamiento para la UNG. Ayudan a eliminar la infección que causa la UNG y a aliviar los síntomas. Por lo general, la recuperación tarda cerca de 7 días después de empezar el tratamiento. Los antibióticos más recetados para la UNG incluyen:

  • Azitromicina: A menudo es la primera opción para tratar la UNG. Funciona al impedir el crecimiento de las bacterias que la causan.
  • Doxiciclina: También se usa con frecuencia para la UNG. Ayuda a eliminar bacterias y a bajar la inflamación en la uretra.

Es importante que termine todo el tratamiento con antibióticos tal como se lo indicó su médico, aunque se sienta mejor antes de finalizarlo. Esto ayuda a asegurar que se eliminen todas las bacterias o virus que puedan causar la UNG en su cuerpo.

Procedimientos terapéuticos

Si los síntomas continúan después de terminar los antibióticos, su médico puede recomendar más pruebas. Esto puede incluir comprobar de forma objetiva si hay uretritis (inflamación de la uretra) y buscar microbios específicos, como Mycoplasma genitalium (MG), una bacteria, y Trichomonas vaginalis, un parásito.

Cuidados personales y cambios de conducta para la salud

  • Prácticas sexuales seguras:
  • Durante el periodo de recuperación, evite tener relaciones sexuales para no contagiar la infección.
  • Después de recuperarse, practique sexo seguro. El uso constante del condón ayuda a prevenir la transmisión de la UNG y otras infecciones de transmisión sexual.

Recuerde que detectarla y tratarla temprano es clave para manejar la UNG y prevenir complicaciones. Es importante saber que la UNG puede tener diferentes causas, incluidas infecciones bacterianas y no bacterianas. El tratamiento específico puede variar según la causa que se identifique con las pruebas de diagnóstico.

Evolución o complicaciones

La evolución natural de la uretritis no gonocócica (UNG), que es inflamación de la uretra (el conducto por donde sale la orina), puede variar de una persona a otra. En algunos casos, los síntomas pueden desaparecer solos sin tratamiento. Sin embargo, si no se trata, la UNG puede causar complicaciones. Estas complicaciones pueden incluir:

  • Prostatitis: inflamación de la próstata.
  • Epididimitis: inflamación del epidídimo, que es un tubo ubicado detrás de los testículos.
  • Artritis reactiva y purulenta: inflamación de las articulaciones.
  • Enfermedad inflamatoria pélvica: infección e inflamación de los órganos reproductores femeninos, que puede causar infertilidad.

Es importante saber que no todos los casos de UNG avanzan hasta estas complicaciones. La probabilidad y la gravedad pueden variar según factores como el germen que cause la UNG y la salud de cada persona.

Tratar la UNG pronto puede ayudar a prevenir complicaciones y a reducir el riesgo de contagio a las parejas sexuales. Si tiene alguna inquietud sobre la UNG o su tratamiento, lo mejor es consultar con su profesional de la salud, quien puede darle consejos personalizados según su situación.