Información sobre el herpes (infección de transmisión sexual, ITS) en los hombres

Descripción general

El herpes genital es una infección de transmisión sexual (ITS) que afecta tanto a hombres como a mujeres. Lo causan dos tipos de virus: el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1) y el virus del herpes simple tipo 2 (VHS-2). Estos virus se transmiten por contacto sexual, incluido el sexo vaginal, anal y oral. El herpes genital es bastante común: afecta a alrededor de 8 de cada 100 hombres de 14 a 49 años.

Los síntomas del herpes genital en los hombres pueden variar. Algunos hombres no presentan ningún síntoma, mientras que otros pueden tener:

  • Picazón en los genitales sin secreción inusual
  • Ampollas que pueden romperse y supurar líquido
  • Dolor de cabeza
  • Dolores en el cuerpo
  • Fiebre
  • Llagas alrededor del pene y el escroto

Aunque actualmente no hay cura para el herpes genital, los medicamentos antivirales ayudan a controlar los síntomas. Estos medicamentos pueden disminuir la picazón, ayudar a que las llagas sanen durante un brote, reducir el riesgo de contagio y reducir la frecuencia de los brotes.

Si usted sospecha que tiene herpes genital o estuvo expuesto, consulte a un profesional de la salud para recibir diagnóstico y el tratamiento adecuado. El profesional puede darle orientación sobre cómo manejar los síntomas y cómo reducir el riesgo de contagiar a sus parejas sexuales. Recuerde: la comunicación abierta con su(s) pareja(s) sobre las ITS es fundamental para mantener su salud sexual.

Causas y factores de riesgo

El herpes es causado por un virus llamado virus del herpes simple (VHS). El herpes genital suele ser causado por VHS-2, pero también puede ser causado por VHS-1. Se transmite por contacto sexual.

Factores de riesgo de herpes en hombres:

  • Edad: Tener más edad se ha identificado como un factor de riesgo para el herpes genital. Esto puede deberse a un sistema de defensas más débil o a la reaparición de infecciones que estaban “dormidas”.
  • Escolaridad: Un mayor nivel de estudios se ha asociado con un mayor riesgo de infección por herpes genital. Esto puede estar relacionado con mayores ingresos y un mayor número de parejas sexuales.
  • Actividad sexual sin protección: Tener relaciones sexuales sin protección, como no usar condón de forma constante, aumenta el riesgo de contraer herpes como infección de transmisión sexual (ITS).
  • Múltiples parejas sexuales: Tener varias parejas sexuales puede aumentar el riesgo de exposición a VHS-2 y a otras ITS.
  • Sexo oral: Tener sexo oral puede transmitir el herpes de la boca a los genitales o al revés.
  • Infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH): Los hombres que tienen sexo con hombres (HSH) y que tienen infección por VIH tienen mayor riesgo de adquirir herpes como ITS. Esto se debe a factores de riesgo compartidos y a un sistema de defensas más débil.

Es importante saber que estos factores de riesgo pueden variar entre personas. Practicar sexo más seguro usando condón siempre y hacerse pruebas con regularidad puede ayudar a reducir el riesgo de transmisión del herpes como ITS.

Síntomas

En los hombres, los síntomas iniciales del herpes genital pueden variar. Algunos comunes son:

  • Bultos o ampollas rojas en los muslos, el pene, la uretra (conducto por donde sale la orina) y el escroto.
  • Dolor, comezón o irritación alrededor de los genitales.
  • Secreción por el pene.
  • Ampollas dolorosas que pueden romperse y soltar líquido.

A medida que la infección avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas:

  • Fiebre y síntomas parecidos a la gripe, como dolor de cabeza y dolores en el cuerpo.
  • Ganglios inflamados en la ingle.
  • Inflamación del recto si el ano está afectado.
  • Infección de la vejiga.
  • Meningitis (inflamación del cerebro y la médula espinal), aunque es poco común.

Tenga en cuenta que algunas personas con herpes genital no tienen ningún síntoma. Por eso, siempre practique sexo seguro.

Diagnóstico

Para diagnosticar el herpes en hombres, los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen visual: Muchas veces se puede diagnosticar el herpes al ver las llagas en el pene, el escroto o el ano. Buscan ampollas, llagas o secreción inusual del pene.
  • Examen físico: Los médicos pueden hacer un examen físico para buscar señales de infecciones de transmisión sexual (ITS), incluido el herpes. Revisan el área genital para ver si hay llagas, bultos u otras anomalías.
  • Pruebas de laboratorio: En algunos casos, confirman el diagnóstico con pruebas de laboratorio. Pueden tomar muestras de las zonas afectadas y enviarlas al laboratorio. Esto permite saber si las llagas son causadas por el virus del herpes simple (VHS).
  • Análisis de sangre: También se puede usar un análisis de sangre para detectar el VHS antes de que aparezca un brote. Esta prueba detecta anticuerpos contra el VHS en la sangre, lo que indica una infección por herpes en el pasado.

Para saber en qué etapa está o qué tan grave es una ITS por herpes en hombres, se pueden hacer pruebas adicionales:

  • Cultivo viral: Los médicos pueden raspar una pequeña muestra de la llaga y analizarla en el laboratorio con un cultivo viral. Esto ayuda a identificar el tipo específico de VHS (VHS-1 o VHS-2) que causa la infección.
  • Prueba de reacción en cadena de la polimerasa (PCR): Otra prueba, llamada reacción en cadena de la polimerasa (PCR), compara una muestra de su sangre y de una llaga para determinar qué tipo de VHS tiene. Esta prueba puede dar información más detallada sobre el virus.

No siempre se necesitan todas estas pruebas para diagnosticar o determinar la etapa de la infección por herpes en hombres. El médico tomará en cuenta su situación y sus síntomas para decidir qué pruebas hacer. Además, es fundamental consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico exacto y el manejo adecuado del herpes.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento del herpes en hombres incluyen:

  • Mejorar los síntomas
  • Prevenir el contagio a otras personas
  • Disminuir el riesgo de complicaciones como dolor e infertilidad

Para lograr estas metas, se recomiendan varios tipos de medicamentos, terapias y cambios de hábitos de salud, entre ellos:

  • Medicamentos antivirales (medicamentos que combaten virus): Son el tratamiento principal para la infección por herpes. Actúan combatiendo el virus y bajando su actividad en el cuerpo. Ayudan a controlar los síntomas, acortan la duración de los brotes y bajan el riesgo de contagiar a otras personas. Ejemplos: famciclovir, valaciclovir y aciclovir.
  • Terapia supresora: En algunos casos, su médico puede indicar el uso a largo plazo de un antiviral, llamado terapia supresora. Consiste en tomar el antiviral de forma regular para que los brotes sean menos frecuentes y menos fuertes, y para bajar el riesgo de transmitir el virus a sus parejas sexuales.
  • Cambios en sus hábitos de salud: Hacer ciertos cambios en el estilo de vida también ayuda a controlar el herpes. Estos incluyen:
  • Practicar sexo seguro: Use condones siempre y de forma correcta durante la actividad sexual para reducir el riesgo de contagio.
  • Evitar actividad sexual durante los brotes: Evite el contacto sexual cuando tenga síntomas o llagas visibles para prevenir el contagio.
  • Mantener buena higiene: Mantenga la zona afectada limpia y seca. Esto ayuda a que sane y evita infecciones secundarias.
  • No tocar ni rascar las llagas: Tocar o rascar las llagas puede empeorar los síntomas y aumentar el riesgo de que la infección se extienda.
  • Lavarse bien las manos: Lávese bien las manos después de cualquier contacto con las llagas. Esto ayuda a evitar que el herpes se extienda a otras partes del cuerpo o a otras personas.
Evolución o complicaciones

La forma en que avanza el herpes genital en los hombres puede variar. Algunas personas tienen síntomas poco después de exponerse al virus. Otras no tienen síntomas. Los síntomas suelen aparecer entre 2 y 10 días después de la exposición e incluyen:

  • Granitos rojos o llagas/manchas blancas
  • Ampollas que supuran o sangran
  • Costras al sanar las ampollas
  • Dolor, picazón o molestia alrededor de los genitales

Además de estos síntomas visibles, en el primer brote pueden aparecer síntomas generales, como:

  • Dolor de cabeza
  • Fiebre
  • Ganglios inflamados (bolitas bajo la piel)
  • Síntomas parecidos a la gripe

Es importante saber que el herpes genital se puede transmitir aun cuando no hay síntomas visibles. Esto significa que una persona con herpes puede, sin saberlo, pasar el virus a sus parejas sexuales. Si no se trata, el herpes también puede hacer que una persona sea más propensa a tener otras infecciones de transmisión sexual (ITS).

En los hombres, las complicaciones suelen ser poco comunes. Sin embargo, pueden ocurrir algunas:

  • Inflamación alrededor de la vejiga y el recto: Esto puede causar hinchazón y dolor. En casos graves, cuando la hinchazón impide vaciar la vejiga, puede ser necesaria una sonda urinaria.
  • Meningitis: Aunque es poco probable, el herpes genital puede causar inflamación de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. La meningitis viral suele ser leve y puede resolverse sola.
  • Encefalitis: Esta complicación es aún más rara. Ocurre cuando la infección se extiende y causa inflamación del cerebro. La encefalitis puede poner en riesgo la vida y requiere atención médica inmediata.

Aunque no hay cura para el herpes genital, hay tratamientos para controlar los síntomas y reducir el riesgo de contagio. Los médicos pueden recetar medicamentos antivirales a quienes tienen síntomas. Estos medicamentos ayudan a acortar la duración de los síntomas y a prevenir brotes futuros.

Además, se puede usar un tratamiento diario para suprimir el virus y reducir la probabilidad de transmitirlo a las parejas sexuales. Es importante practicar sexo seguro, como usar condones y limitar el número de nuevas parejas sexuales.

Tocar el líquido de las llagas de herpes o las llagas mismas puede llevar el virus a otras partes del cuerpo, como los ojos. Por eso, evite tocar estas áreas siempre que sea posible para no propagar el herpes a otras partes del cuerpo.

En conclusión, aunque no hay cura para el herpes genital en los hombres, hay opciones para manejar los síntomas y reducir complicaciones. Busque consejo médico con su proveedor de atención médica para un diagnóstico adecuado y para saber cómo manejar esta afección de forma efectiva.