Información sobre el trastorno de excitación genital persistente (PGAD)
El trastorno de excitación genital persistente (TEGP) es un problema de salud en el que la persona tiene sensaciones de excitación sexual por mucho tiempo y sin control, sin estimulación ni deseo sexual.
Es más frecuente en mujeres y personas con vulva, pero también puede ocurrir en hombres y personas con pene.
El TEGP puede causar sensaciones molestas como hormigueo, picazón, pulsaciones o dolor en la zona genital. Algunas personas pueden tener orgasmos espontáneos. Los síntomas pueden durar desde unas horas hasta varias semanas o meses.
La causa exacta se desconoce, pero el estrés y la ansiedad pueden contribuir. Ciertas actividades, como ir en automóvil o orinar, pueden provocar los síntomas. Las personas con TEGP también pueden tener otros problemas de salud, como epilepsia, síndrome de Tourette o síndrome de piernas inquietas.
El tratamiento se adapta a cada persona. Puede incluir cremas o geles para adormecer la zona, terapia cognitivo-conductual (un tipo de terapia para cambiar pensamientos y conductas), consejería u otros enfoques, según la causa de los síntomas.
El trastorno de excitación genital persistente (PGAD, por sus siglas en inglés) es una afección. Se caracteriza por sensaciones continuas de excitación sexual sin ningún tipo de estimulación sexual. El PGAD es más común en personas asignadas mujeres al nacer que en las asignadas hombres al nacer.
Las personas con PGAD pueden tener más probabilidad de presentar otras afecciones de salud, como:
- Epilepsia
- Síndrome de Tourette
- Síndrome de piernas inquietas (SPI)
Las causas del PGAD no se conocen por completo, pero hay factores que podrían contribuir al desarrollo de este trastorno, entre ellos:
- Mucho estrés o ansiedad
- Puede haber una relación entre el dolor en la parte baja de la espalda causado por una lesión y el PGAD, aunque esta relación no se entiende bien.
El trastorno de excitación genital persistente (TEGP) es una afección con sensaciones de excitación sexual que duran mucho tiempo, sin ninguna estimulación sexual. Los síntomas pueden variar según la etapa, la evolución o la gravedad del trastorno.
Síntomas tempranos más comunes del TEGP:
- Picazón en el área genital
- Sensación de ardor en el área genital
- Sensación de pulsación o latido en el área genital
- Hormigueo en el área genital
- Sensación de presión en los genitales
- Dolor en los genitales
- Lubricación en la vagina
- Contracciones en la vagina
- Orgasmos espontáneos
Otros síntomas comunes que pueden aparecer en etapas posteriores, con la evolución o con mayor gravedad del TEGP:
- Duración prolongada de los síntomas, que puede ir de unas horas a varias semanas o incluso meses
- Interrupción de la vida diaria por sensaciones constantes de excitación sexual
Es importante saber que aún se desconoce la causa del TEGP. El estrés y la ansiedad pueden contribuir a su aparición. Si usted cree que puede tener TEGP, haga una cita con un médico. Esa persona podrá evaluar sus síntomas y darle recomendaciones específicas para aliviarlo.
Para diagnosticar el trastorno de excitación genital persistente (PGAD, por sus siglas en inglés), los profesionales de la salud pueden realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Historia clínica: El profesional de la salud le preguntará sobre sus síntomas, desde cuándo los tiene y qué cosas los empeoran o mejoran. También puede preguntar sobre sus antecedentes sexuales y otros problemas de salud.
- Examen físico: El profesional de la salud hará un examen físico para buscar problemas o señales de inflamación en la zona genital. También puede examinar otras partes del cuerpo para descartar otras causas posibles de sus síntomas.
- Evaluación psicológica (salud mental): Como el PGAD puede tener componentes psicológicos, un profesional de salud mental puede hacer una evaluación para conocer su bienestar emocional, su nivel de estrés y si hay factores psicológicos que contribuyan a sus síntomas.
- Análisis de sangre: Los análisis de sangre ayudan a descartar desequilibrios hormonales u otros problemas de salud que puedan causar o empeorar sus síntomas.
- Análisis de orina: Se pueden hacer análisis de orina para detectar infecciones urinarias u otros problemas de las vías urinarias que puedan relacionarse con los síntomas del PGAD.
Para determinar el grado o la gravedad del PGAD, exámenes, pruebas y procedimientos adicionales pueden incluir:
- Ultrasonido pélvico: Un ultrasonido pélvico usa ondas sonoras para crear imágenes de los órganos pélvicos. Puede ayudar a identificar problemas estructurales o afecciones que contribuyan a los síntomas del PGAD.
- Evaluación neurológica: Una evaluación neurológica revisa cómo funciona el sistema nervioso, incluidos los nervios que controlan la respuesta sexual. Esta evaluación puede ayudar a identificar problemas neurológicos relacionados con el PGAD.
- Pruebas de respuesta sexual: En algunos casos, el equipo de salud puede hacer pruebas especiales para evaluar la respuesta sexual y los patrones de excitación. Estas pruebas pueden ofrecer más información sobre cómo funciona el cuerpo en el PGAD.
Recuerde: para diagnosticar y determinar la gravedad del PGAD se necesita una evaluación completa por profesionales de la salud que se especializan en salud sexual y afecciones relacionadas. Es esencial consultar con un profesional de la salud que pueda darle orientación y apoyo personalizados según su situación específica.
Las metas del tratamiento del trastorno de excitación genital persistente (TEGP) son aliviar los síntomas, mejorar la calidad de vida y atender cualquier causa de fondo o factor que contribuya.
Medicamentos para el TEGP:
- Cremas o geles que adormecen la piel: Se aplican en la zona genital para reducir la sensibilidad y aliviar la molestia.
- Antidepresivos: Algunos tipos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), se han usado para ayudar a manejar los síntomas del TEGP. Estos medicamentos actúan sobre sustancias químicas del cerebro y pueden ayudar a regular la excitación sexual.
- Terapia hormonal: En algunos casos, los desequilibrios u oscilaciones hormonales pueden contribuir al TEGP. La terapia hormonal, bajo la supervisión de un profesional de la salud, puede usarse para corregir estos desequilibrios.
Terapias para el TEGP:
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): Es un tipo de terapia de conversación que se enfoca en identificar y cambiar pensamientos y conductas negativas. Puede ayudar a manejar las ideas y emociones angustiantes relacionadas con los síntomas.
- Consejería con un profesional de salud mental: Ofrece un espacio seguro para hablar de sus preocupaciones, explorar estrategias de afrontamiento y atender factores emocionales o psicológicos relacionados con el TEGP.
Procedimientos terapéuticos para el TEGP:
- Fisioterapia del suelo pélvico: Incluye ejercicios y técnicas para fortalecer los músculos del suelo pélvico. Ha mostrado ser útil para reducir la molestia en otros trastornos genitopélvicos.
Cambios en hábitos de salud para el TEGP:
- Técnicas para manejar el estrés: Como el estrés parece influir en el TEGP, adoptar técnicas para reducirlo, como atención plena (mindfulness), ejercicios de respiración profunda o actividades de relajación, puede ayudar a aliviar los síntomas.
- Masturbación: Algunas personas con TEGP han reportado alivio temporal después de masturbarse hasta llegar al orgasmo. Sin embargo, esto no funciona para todas y en algunas personas puede empeorar los síntomas.
Es importante recordar que no existe un tratamiento único diseñado específicamente para el TEGP. El enfoque se basa en sus necesidades y puede incluir una combinación de diferentes terapias o intervenciones. Si sospecha que tiene TEGP, le recomendamos programar una cita con un profesional de la salud para que evalúe sus síntomas y le dé recomendaciones específicas de alivio según su situación.
El trastorno de excitación genital persistente (TEGP) es una afección en la que la persona siente excitación sexual por mucho tiempo, sin causa aparente ni estimulación. Los síntomas varían según la persona. A menudo incluyen picazón, ardor, pulsaciones, hormigueo, mayor presión en los genitales, dolor, aumento de la lubricación, contracciones en la vagina e incluso orgasmos.
La evolución del TEGP puede ser impredecible y diferente en cada persona. Algunas personas tienen síntomas que van y vienen de forma esporádica. Otras tienen síntomas persistentes que duran horas, días o incluso semanas seguidas. La duración y la frecuencia también pueden cambiar con el tiempo. Se reporta con más frecuencia en mujeres, pero también puede ocurrir en hombres, donde a menudo se llama priapismo (erección prolongada del pene).
Las complicaciones del TEGP pueden afectar mucho la vida diaria y el bienestar. La sensación constante de excitación sexual puede ser angustiante y afectar las relaciones personales, el trabajo y las actividades sociales. Las sensaciones físicas persistentes también pueden causar angustia emocional, ansiedad, depresión y dificultad para dormir.
El tratamiento del TEGP busca aliviar los síntomas, mejorar la calidad de vida y reducir las complicaciones. Es esencial consultar a un profesional de la salud para recibir un diagnóstico adecuado y orientación sobre las opciones de tratamiento. Como a menudo es difícil identificar las causas, los tratamientos pueden variar según la situación de cada persona.
Recuerde que cada experiencia con el TEGP es única. Lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra. Por eso, es clave trabajar de cerca con un profesional de la salud especializado en salud sexual para crear un plan de tratamiento individual.
Si usted o alguien que conoce presenta síntomas de TEGP, comuníquese con un proveedor de atención médica. Esa persona puede darle orientación y apoyo adecuados según sus necesidades.