Acerca del trastorno del deseo sexual hipoactivo en mujeres (HSDD)
El trastorno del deseo sexual hipoactivo en mujeres (TDSH) es un trastorno de la salud sexual que afecta a las mujeres. Se caracteriza por una falta persistente o repetida de deseo sexual o de fantasías sexuales, que causa malestar o dificultades en las relaciones.
Las mujeres con TDSH pueden tener menos ganas de tener relaciones sexuales, responder menos a señales sexuales (como caricias o conversaciones íntimas), perder interés durante la actividad sexual y evitar situaciones que podrían llevar a la actividad sexual.
Este trastorno puede afectar de forma negativa la confianza, la autoestima y la imagen corporal de la mujer.
Para diagnosticar el TDSH, debe haber malestar personal y un cambio en el deseo sexual durante al menos tres meses. Es importante saber que el TDSH no se debe a otros trastornos mentales o físicos, a otras afecciones médicas ni a la asexualidad.
La frecuencia del TDSH aumenta con la edad y es mayor en mujeres posmenopáusicas (después de la menopausia).
Las causas del trastorno del deseo sexual hipoactivo (TDSH) en mujeres se relacionan con un desequilibrio de factores biológicos en el cerebro, que regulan las respuestas sexuales. Este desequilibrio afecta el sistema nervioso central y causa problemas sexuales. Estudios han mostrado que las mujeres con TDSH tienen menor actividad en ciertas zonas del cerebro relacionadas con la excitación sexual cuando se exponen a estímulos sexuales.
Los factores de riesgo no modificables son cosas que no se pueden cambiar ni controlar. Factores no modificables para el TDSH:
- Edad
- Cambios hormonales por la menopausia o la menopausia quirúrgica (cirugía para quitar los ovarios, llamada ooforectomía). Las mujeres posmenopáusicas y las que han tenido una ooforectomía tienen mayor riesgo de presentar TDSH.
Los factores de riesgo modificables son cosas que se pueden influir o cambiar. Factores modificables para el TDSH:
- Influencias psicosociales como:
- Problemas de pareja o de relación
- Estrés
- Condiciones de salud mental como depresión o ansiedad
- Algunos medicamentos, como los antidepresivos, también pueden contribuir al TDSH.
Es importante saber que el TDSH es complejo y los factores individuales pueden variar. Si usted tiene síntomas de TDSH o le preocupa su deseo sexual, hable con su profesional de salud. Puede darle consejos personalizados y hablar de posibles opciones de tratamiento.
El síntoma principal del trastorno del deseo sexual hipoactivo (TDSH) es la falta de fantasías y de deseo sexual. Las mujeres con TDSH pueden tener una falta persistente o ausencia de fantasías sexuales y de deseo de tener actividad sexual.
A medida que el TDSH se vuelve más grave, otros síntomas pueden incluir:
- Menor respuesta a señales eróticas: pueden mostrar menos interés o excitación ante estímulos sexuales.
- Pérdida de interés durante la actividad sexual: puede ser difícil mantener el interés o seguir involucrada durante los encuentros sexuales.
- Evitar situaciones que podrían llevar a actividad sexual: pueden evitarlas de forma activa o sentir ansiedad al pensar en tener relaciones sexuales.
- Problemas con la imagen corporal y la confianza en sí misma: el TDSH puede afectar la autoestima, lo que reduce la confianza y afecta cómo ve su cuerpo.
Es importante saber que los síntomas y su gravedad pueden variar entre personas con TDSH. Si usted cree que puede tener TDSH, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico correcto y para conocer las opciones de tratamiento adecuadas.
Para diagnosticar el trastorno del deseo sexual hipoactivo (TDSH) en mujeres, los profesionales de la salud pueden hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Historia médica y examen físico: El profesional de la salud recopila información sobre sus síntomas, desde cuándo los tiene, otras afecciones y los medicamentos que usa. También puede hacer un examen físico para descartar problemas de salud que puedan estar contribuyendo al TDSH.
- Evaluaciones psicológicas: Los profesionales de la salud pueden usar evaluaciones psicológicas, como cuestionarios o entrevistas, para evaluar el deseo sexual y ver si cumple con los criterios específicos para diagnosticar TDSH.
Según los hallazgos iniciales y su situación personal, se pueden recomendar otros exámenes, pruebas y procedimientos para descartar otras posibles causas de los síntomas.
Es importante saber que diagnosticar el TDSH y determinar qué tan grave es puede requerir una evaluación completa por un profesional de la salud con experiencia en salud sexual. Tendrá en cuenta varios factores, como la historia médica, los síntomas y sus circunstancias personales.
Recuerde: es esencial consultar a su profesional de la salud para obtener un diagnóstico exacto y un tratamiento adecuado.
Los objetivos del tratamiento del trastorno del deseo sexual hipoactivo (TDSH) son aumentar el deseo sexual, mejorar la satisfacción sexual y reducir el malestar por esta condición. Las opciones de tratamiento para el TDSH incluyen:
- Medicamentos:
- Bremelanotide: Este agonista de los receptores de melanocortina (medicamento que actúa en una vía del cerebro relacionada con el deseo sexual) fue aprobado recientemente por la FDA (la agencia de alimentos y medicamentos de EE. UU.) para tratar el TDSH. Se puede usar por la nariz o como una inyección debajo de la piel.
- Agonistas del receptor de melanocortina 4 (MC4R): Son medicamentos en estudio para tratar el TDSH. Actúan sobre vías específicas relacionadas con la conducta sexual.
- Terapia de reemplazo hormonal: En algunos casos, los desequilibrios hormonales pueden contribuir al TDSH. La terapia de reemplazo hormonal puede ayudar a recuperar el equilibrio hormonal y mejorar el deseo sexual.
- Terapias:
- Terapia sexual: Se enfoca en mejorar la comunicación sexual, atender problemas de pareja y aprender técnicas para aumentar el deseo y la satisfacción.
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): Ayuda a identificar y cambiar pensamientos y creencias negativas que pueden contribuir al TDSH.
- Autocuidado y cambios en hábitos de salud:
- Cambios en el estilo de vida: Hacer ejercicio con regularidad, manejar el estrés, dormir lo suficiente y mantener una alimentación saludable puede mejorar el deseo sexual.
- Mejora de la comunicación y la intimidad: La comunicación abierta con su pareja sobre sus deseos y necesidades puede ayudar a mejorar la satisfacción sexual.
Es importante saber que la eficacia de estos tratamientos puede variar en cada persona. Se recomienda consultar con un profesional de la salud que pueda darle consejos personalizados según su situación. La dosis de los medicamentos (cómo y cuándo se toman o se aplican) puede verse afectada por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para usted. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.