¿Qué es la pubertad precoz?

Descripción general

La pubertad precoz, también llamada pubertad de inicio temprano, ocurre cuando una niña o un niño empieza a desarrollar características sexuales antes de lo esperado.

En las niñas, significa que aparecen características sexuales secundarias (como senos y vello púbico) antes de los 8 años. En los niños, significa que estas características empiezan antes de los 9 años. La pubertad precoz es poco frecuente. Afecta a cerca de 1 de cada 5,000 a 10,000 niñas y niños. Es importante identificar esta condición a tiempo y tomar las medidas adecuadas si usted sospecha que su hija o su hijo está teniendo pubertad de inicio temprano.

Causas y factores de riesgo

Las causas exactas de la pubertad precoz aún no se entienden por completo. Sin embargo, las y los investigadores han identificado varios factores que podrían contribuir a su aparición.

Lo que ocurre en la pubertad precoz es una activación temprana del eje hipotálamo-hipófisis-gónadas (HHG), que es el sistema de señales entre el cerebro (hipotálamo), la hipófisis y las gónadas (ovarios o testículos) que controla la pubertad. Esta maduración temprana del HHG se asocia con la pubertad precoz dependiente de gonadotropinas (central o verdadera). En algunos casos hay una causa de fondo, como mutaciones genéticas o problemas en el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal). Sin embargo, en muchos casos la causa se desconoce (idiopática).

Causas de la pubertad precoz:

  • Factores genéticos: Algunas mutaciones, como en el gen de kisspeptina (KISS1) y su receptor (KISS1R), así como un gen heredado del lado del padre llamado MKRN3, pueden influir en un inicio temprano de la pubertad.
  • Factores ambientales: La exposición a productos que contienen testosterona o estrógeno, como pastillas anticonceptivas, cremas hormonales y pomadas, puede desencadenar pubertad precoz.
  • Radioterapia: La radioterapia del cerebro o de la médula espinal por tumores o leucemia también puede ser un factor de riesgo.

Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar):

  • Sexo: La pubertad precoz afecta a las niñas con mucha más frecuencia que a los niños.
  • Raza: Las niñas y los niños afroamericanos tienen un riesgo más alto de presentar esta afección poco común.
  • Antecedentes familiares: Las y los menores con familiares que tuvieron pubertad precoz pueden tener un riesgo mayor.

Factores de riesgo modificables (se pueden influir o cambiar):

  • Obesidad: Los estudios muestran que la obesidad, en especial la obesidad central (exceso de grasa alrededor del abdomen), se asocia con más riesgo de un desarrollo puberal más temprano.
  • Deficiencia de vitamina D: Los niveles bajos de vitamina D en el cuerpo se han vinculado con más de tres veces el riesgo de pubertad precoz en niñas.
Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la pubertad precoz, tanto en niñas como en niños, son:

  • Crecimiento rápido
  • Aparición de vello púbico y en las axilas
  • Acné
  • Olor corporal como de adulto

En las niñas, otros síntomas de pubertad precoz pueden incluir:

  • Inicio de la menstruación
  • Desarrollo de los senos

En los niños, otros síntomas de pubertad precoz pueden incluir:

  • Aumento de tamaño de los testículos y el pene
  • Crecimiento de vello facial
  • Erecciones y eyaculaciones espontáneas
  • Voz más grave

A medida que la pubertad precoz avanza o se hace más intensa, pueden presentarse más síntomas. Estos pueden variar según la persona y la causa de la pubertad precoz. Algunos síntomas posibles en etapas más avanzadas o con mayor intensidad incluyen:

  • Estatura más baja en la adultez
  • Forma del cuerpo no típica
  • Alteraciones mentales o de la conducta
Diagnóstico

Para diagnosticar la pubertad precoz, los profesionales de la salud suelen realizar estos exámenes y pruebas:

  • Revisión de antecedentes médicos: Se reunirá información sobre los antecedentes médicos y diagnósticos previos del niño o la niña.
  • Examen físico: Se buscarán señales físicas de un problema, como dolor, hinchazón o bultos en el cuerpo.
  • Análisis de laboratorio: Su proveedor puede recomendar análisis específicos. Esto puede incluir tomar una muestra de sangre para medir los niveles de hormonas.
  • Estudios de imagen: Se pueden hacer radiografías o resonancias magnéticas (RM) para evaluar la zona afectada. Por ejemplo, una radiografía puede ayudar a estimar la edad de los huesos del niño o la niña.
  • Otros procedimientos: Según la información reunida y los hallazgos del examen físico, se pueden recomendar procedimientos clínicos. Estos ayudan a definir el diagnóstico e incluyen, por ejemplo, una prueba de audición o una prueba de estimulación con hormona liberadora de gonadotropina (GnRH).

Para determinar la etapa o la gravedad de la pubertad precoz, se pueden hacer más exámenes y pruebas:

  • Escala de Tanner: La escala de Tanner se usa para valorar la madurez sexual y ver qué tan adelantada está la pubertad. Observa el desarrollo físico y puede ayudar a guiar el tratamiento.
  • Pruebas de niveles hormonales: Se puede hacer un análisis de sangre para medir hormonas, como testosterona en niños y progesterona en niñas. Esto ayuda a confirmar un diagnóstico de pubertad precoz.
  • Ultrasonidos: Se pueden hacer ultrasonidos del abdomen y de la pelvis para buscar tumores o anomalías que puedan causar la pubertad precoz.
  • Resonancia magnética (RM): Se puede recomendar una RM para examinar la glándula pituitaria (hipófisis) u otras áreas del cerebro y detectar problemas que puedan contribuir a la pubertad precoz.

Es importante darle seguimiento con su proveedor de atención médica si los síntomas empeoran o cambian después de un examen físico. Su proveedor le guiará en los exámenes y procedimientos necesarios para hacer un diagnóstico preciso y determinar la etapa o la gravedad de la pubertad precoz.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento de la pubertad precoz dependen del tipo de pubertad precoz que tenga su hijo o su hija.

En la pubertad precoz central (PPC), las metas del tratamiento son pausar la activación temprana del eje hipotálamo‑hipófisis‑gónadas (sistema que controla la producción de hormonas sexuales).

El medicamento principal para la PPC se llama agonista de la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH). Este medicamento ayuda a retrasar la pubertad al bloquear la producción de la hormona luteinizante (LH) y la hormona foliculoestimulante (FSH), que son las hormonas que inician la pubertad. Los agonistas de GnRH se pueden aplicar como inyecciones cada 1 a 3 meses o como un implante que libera el medicamento poco a poco durante un año. Al retrasar la pubertad, este tratamiento puede permitir que su hijo o su hija crezca más que sin tratamiento. Después de aproximadamente 16 meses, por lo general se suspende el tratamiento y la pubertad se reanuda.

La pubertad precoz periférica (PPP) es otro tipo de pubertad precoz que, por lo general, se debe a una afección de base, como un tumor. Por eso, tratar la causa de base puede ser suficiente para detener el inicio temprano de la pubertad. Además de tratar la causa, también se pueden recetar medicamentos para frenar la producción temprana de hormonas como el estrógeno y la testosterona.

Es importante saber que el tratamiento de la pubertad precoz busca conservar el potencial de su hijo o su hija para alcanzar una altura adulta adecuada y reducir el malestar emocional. Al suprimir la producción de hormonas sexuales, estos tratamientos ayudan a retrasar la pubertad y le dan a su hijo o su hija más tiempo para crecer antes de llegar a su altura final.

Evolución o complicaciones

La pubertad precoz puede causar complicaciones. Al principio, los niños con pubertad precoz pueden ser más altos que sus compañeros de la misma edad, porque los huesos maduran antes de tiempo. Pero como las placas de crecimiento de los huesos (las zonas que permiten que los huesos crezcan) se cierran a una edad más temprana, en la adultez a menudo terminan siendo más bajos que el promedio. Además, pueden tener dificultades emocionales y psicológicas por los cambios físicos tempranos que viven. Más adelante pueden presentarse complicaciones como baja autoestima, depresión y consumo problemático de sustancias.

Recuerde consultar siempre con un profesional de la salud si le preocupa la pubertad precoz o cualquier otra condición de salud. Este profesional podrá darle consejos y orientación personalizados según su situación específica.