Sobre la preeclampsia posparto

Descripción general
La preeclampsia posparto es una afección que puede ocurrir después del parto. Sucede cuando la presión arterial sube por encima de 140/90 y hay niveles altos de proteína en la orina en los primeros días o semanas después del parto. Es una afección grave que puede causar complicaciones peligrosas, como daño al hígado y a los riñones, convulsiones o un derrame cerebral. La preeclampsia posparto puede no dar síntomas. En las primeras seis semanas después del parto, nuevos dolores de cabeza, hinchazón de las piernas o cambios en la visión pueden ser señales de alerta. Llame a su médico por una posible preeclampsia posparto. No se conoce la causa exacta de la preeclampsia posparto. El tratamiento incluye observación cercana en el hospital, medicamentos para bajar la presión arterial alta y medicamentos para ayudar a prevenir convulsiones.
Causas y factores de riesgo

La preeclampsia posparto (presión alta y otros problemas después del parto) suele ocurrir en los primeros días después del parto; sin embargo, también puede aparecer varias semanas después. No se conocen por completo sus causas y podrían estar relacionadas con cambios hormonales y con cambios en los líquidos del cuerpo después del parto.

Factores de riesgo de la preeclampsia posparto:

  • Obesidad: Tener sobrepeso u obesidad antes del embarazo aumenta la probabilidad de presentar preeclampsia posparto.
  • Edad materna: Tener más de 40 años aumenta el riesgo. También puede haber más riesgo en personas menores de 20 años.
  • Antecedentes personales de preeclampsia o de preeclampsia posparto en un embarazo previo.
  • Antecedentes familiares de preeclampsia o de preeclampsia posparto.
  • Hipertensión crónica: Tener presión alta antes de quedar embarazada.
  • Hipertensión gestacional: Desarrollar presión alta durante el embarazo.
  • Diabetes: Tener diabetes antes del embarazo o diabetes gestacional (diabetes que apareció durante el embarazo).
  • Embarazo múltiple: Llevar más de un bebé, como gemelos o trillizos.

Es importante saber que tener estos factores de riesgo no significa que usted vaya a tener preeclampsia posparto. Sin embargo, conocerlos puede ayudarle a usted y a su proveedor de atención médica a vigilar señales y síntomas y a tomar medidas para cuidar su salud. Si tiene inquietudes o preguntas sobre la preeclampsia posparto, hable con su proveedor de atención médica.

Síntomas

Es importante estar pendiente de los síntomas de la preeclampsia posparto, porque puede presentarse aunque usted no haya tenido preeclampsia ni presión arterial alta durante el embarazo. Los síntomas incluyen:

  • Presión arterial alta: La preeclampsia posparto puede subir la presión. Una lectura mayor de 140/90 milímetros de mercurio (mm Hg) puede indicar preeclampsia.
  • Cambios en la visión: Algunas personas con preeclampsia posparto pueden ver puntos o tener la vista borrosa.
  • Dolor de cabeza fuerte: Un dolor de cabeza intenso y persistente que no se quita con masaje, ejercicio, agua u otras formas de manejar el dolor de cabeza puede ser un síntoma de preeclampsia posparto.
  • Hinchazón: Puede haber hinchazón de la cara, las manos o los pies.
  • Náuseas o dolor de estómago: Algunas personas pueden tener náuseas o dolor de estómago como síntoma de preeclampsia posparto.
  • Falta de aire: La dificultad para respirar o la falta de aire también puede ser un síntoma de preeclampsia posparto.

Síntomas adicionales de una preeclampsia posparto que avanza o es más grave pueden incluir:

  • Exceso de proteína en la orina (proteinuria): Es una señal de problemas en los riñones y puede detectarse con un análisis de orina.
  • Mareos: Sensación de aturdimiento o mareo.
  • Vómitos.
  • Visión borrosa o pérdida temporal de la visión: Los cambios de la vista pueden hacerse más notorios o empeorar.
  • Dolor en la parte alta del abdomen: Dolor cerca de las costillas.
  • Disminución de la orina: Las personas con preeclampsia posparto grave pueden notar que orinan menos de lo usual.
  • Aumento de peso rápido: Un aumento repentino de peso puede ser una señal de que la preeclampsia posparto está empeorando.

Si usted acaba de dar a luz y tiene cualquiera de estos síntomas, busque atención médica de inmediato. El diagnóstico y el tratamiento rápidos son fundamentales para evitar complicaciones.

Diagnóstico

Para diagnosticar la preeclampsia posparto, los médicos pueden realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Control de la presión arterial: Su médico le tomará la presión con regularidad para ver si está alta. La presión alta es un signo común de preeclampsia.
  • Análisis de sangre: Su médico puede pedir análisis para revisar los glóbulos rojos y las plaquetas, y para evaluar cómo funcionan el hígado y los riñones. Resultados anormales pueden indicar preeclampsia.
  • Análisis de orina: Una prueba de orina puede medir la cantidad de proteína en su orina. Un nivel alto de proteína puede indicar preeclampsia.
  • Antecedentes médicos y examen físico: El personal de salud reunirá información sobre cuándo empezaron los síntomas y qué tan intensos son. Esta información ayuda a evaluar la etapa y la gravedad de la preeclampsia posparto. Durante el examen físico, revisarán señales de preeclampsia posparto, como presión arterial alta, hinchazón, cambios en los reflejos, dificultad para respirar o dolor, sobre todo en la parte alta del abdomen o en el pecho.

Se pueden realizar exámenes, pruebas y procedimientos adicionales según factores individuales o los hallazgos de los exámenes y pruebas iniciales.

Es importante saber que para diagnosticar y determinar la etapa o la gravedad de la preeclampsia posparto se necesita una combinación de evaluaciones médicas y pruebas. El diagnóstico se hace en el hospital para poder empezar el tratamiento de inmediato después de confirmarlo. Su proveedor de atención médica le guiará en este proceso para que reciba la atención adecuada.

Opciones de tratamiento

Los objetivos inmediatos del tratamiento de la preeclampsia posparto son bajar la presión arterial y prevenir o tratar complicaciones. El tratamiento suele empezar en el hospital, con monitoreo cercano de la presión arterial y otros síntomas. El tratamiento puede incluir:

Medicamentos:

  • Medicamento para la presión arterial: Su médico puede recetar un medicamento para bajar la presión arterial. Esto ayuda a reducir el riesgo de complicaciones como derrame cerebral o daño a órganos.
  • Medicamento para prevenir convulsiones: En algunos casos, su médico puede recetar un medicamento para prevenir convulsiones, como el sulfato de magnesio. Esto previene convulsiones que pueden ocurrir con la preeclampsia grave.
  • Anticoagulantes: Pueden recetarle medicamentos para prevenir coágulos de sangre (anticoagulantes). Los coágulos pueden ser una complicación de la preeclampsia posparto.

Información adicional sobre el tratamiento:

  • Hospitalización si es necesario: Algunas mujeres con preeclampsia pueden necesitar hospitalización para recibir tratamiento y monitoreo adecuados. Otras pueden manejarse en casa con controles frecuentes.
  • Controles regulares y monitoreo: Su profesional de la salud controlará su presión arterial, peso, la proteína en la orina, las enzimas del hígado, la función de los riñones y los factores de coagulación (cómo coagula su sangre).
  • Evaluación de salud mental: Las mujeres en posparto con preeclampsia pueden beneficiarse de una evaluación de salud mental. Esto ayuda a detectar posibles problemas y asegurar una referencia y tratamiento a tiempo si se necesitan.

El tratamiento específico puede variar según los síntomas, la gravedad y factores y preferencias individuales (por ejemplo, si usted está amamantando).

La dosis (cantidad y frecuencia) de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para más detalles sobre efectos secundarios.

Evolución o complicaciones

La preeclampsia posparto es una afección que puede ocurrir después de dar a luz. Se caracteriza por presión arterial alta y posible daño a los órganos. Sin tratamiento rápido, puede causar complicaciones graves, como:

  • Accidente cerebrovascular (derrame cerebral): Ocurre cuando se interrumpe el flujo de sangre al cerebro. Puede causar daño cerebral permanente o incluso la muerte de la madre.
  • Exceso de líquido en los pulmones (edema pulmonar): La preeclampsia posparto puede causar acumulación de líquido en los pulmones. Esto dificulta la respiración y aumenta el riesgo de problemas respiratorios.
  • Vaso sanguíneo bloqueado por un coágulo de sangre (tromboembolismo): Se pueden formar coágulos que bloquean el flujo de sangre. Esto puede causar complicaciones graves como trombosis venosa profunda o embolia pulmonar.
  • Eclampsia posparto: Afecta la función del cerebro y causa convulsiones. Puede causar daño permanente a los ojos, al hígado, a los riñones y al cerebro.
  • Síndrome HELLP: HELLP significa hemólisis (destrucción de glóbulos rojos), enzimas del hígado elevadas y plaquetas bajas. Es una condición que pone en riesgo la vida. Puede causar que el hígado deje de funcionar bien y otras complicaciones.

Si no se trata, la preeclampsia posparto puede empeorar con el tiempo y ser muy grave. Con diagnóstico y tratamiento oportunos, la probabilidad de recuperación completa es buena.

Si usted sospecha que puede tener preeclampsia posparto o tiene síntomas que le preocupan después de dar a luz, comuníquese con su profesional de la salud para una evaluación y orientación adecuadas.