Sobre los bultos en las mamas

Descripción general

Un bulto en la mama es una hinchazón o bolita localizada que se siente distinta al resto del tejido de la mama. Puede presentarse en hombres y en mujeres, pero es más común en mujeres. Hay varias causas posibles de los bultos en la mama, como:

  • Infección
  • Lesión o golpe (trauma)
  • Fibroadenoma (tumor no canceroso y firme)
  • Quistes (bolsas con líquido)
  • Necrosis grasa (endurecimiento de grasa tras un golpe o cirugía)
  • Mamas fibrocísticas (cambios benignos con bultos y sensibilidad)

La mayoría de los bultos en la mama no son cancerosos (son benignos), pero algunos sí pueden ser cáncer. Es importante buscar atención médica por cualquier bulto en la mama sin causa clara.

Los bultos pueden aparecer en cualquier parte de la mama. A menudo están cerca de la piel, más profundos dentro del tejido o hacia el lado de la axila. Si nota cambios en sus mamas o encuentra un bulto, consulte a un profesional de salud para que la o lo evalúen y le digan qué es.

Causas y factores de riesgo

Los bultos en el seno pueden tener varias causas médicas, entre ellas:

  • Cambios fibroquísticos: cambios benignos en el tejido del seno que pueden causar bultos o quistes.
  • Fibroadenomas: tumores no cancerosos que pueden formarse en el seno.
  • Quistes: sacos llenos de líquido que pueden formarse en el seno.
  • Infecciones: en casos poco comunes, una infección puede causar bultos en el seno.
  • Cáncer de seno: aunque la mayoría de los bultos no son cancerosos, algunos pueden ser un signo de cáncer de seno.

Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar), como:

  • Sexo: los bultos en el seno son más comunes en mujeres que en hombres.
  • Edad: el riesgo de tener bultos en el seno aumenta con la edad.
  • Antecedentes familiares: tener un familiar cercano con bultos en el seno o cáncer de seno aumenta el riesgo.
  • Mutaciones (cambios) genéticas: ciertas mutaciones en genes, como BRCA1 y BRCA2, pueden aumentar el riesgo de tener bultos en el seno.

Factores de riesgo modificables (sí se pueden cambiar), como:

  • Uso de hormonas: la terapia de reemplazo hormonal y algunos tipos de pastillas anticonceptivas pueden aumentar el riesgo.
  • Tener sobrepeso u obesidad: se asocia con mayor riesgo de bultos en el seno.
  • Consumo de alcohol: beber alcohol en forma regular y en exceso se ha relacionado con mayor riesgo.
  • Falta de actividad física: no hacer actividad física en forma regular puede contribuir a que se formen bultos en el seno.
Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de los bultos en la mama incluyen:

  • Un bulto nuevo, una masa o un engrosamiento en la mama
  • Bultos que se sienten duros y tienen bordes irregulares
  • Bultos que pueden detectarse en estudios de imagen de rutina o en autoexámenes de mama

Otros síntomas comunes, que pueden aparecer en etapas más avanzadas o con mayor gravedad de los bultos en la mama, incluyen:

  • Cambios en la piel de la mama, como enrojecimiento, descamación o hoyuelos en la piel
  • Secreción por el pezón que no es leche materna
  • Pezón que se ha metido hacia adentro (invertido)
  • Cambios en el tamaño o la forma de la mama
  • Dolor en la mama o en el pezón
  • Ganglios linfáticos hinchados

Es importante saber que no todos los bultos en la mama son cancerosos, y estos síntomas también pueden deberse a otras afecciones. Si nota síntomas nuevos o que le preocupan, es mejor consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso.

Diagnóstico

Para diagnosticar bultos en las mamas, los médicos suelen hacer estos exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen de las mamas: Se revisan las mamas para detectar bultos u otros signos de cáncer.
  • Mamografía: Se toman fotos con rayos X del tejido mamario para buscar cáncer de mama o identificar el bulto.
  • Ecografía: Se usa para investigar hallazgos anormales del examen físico o de la mamografía.
  • Resonancia magnética (RM): Crea imágenes detalladas de la mama para estudiar cualquier hallazgo anormal.
  • Biopsia: Procedimiento para saber si el bulto es benigno o canceroso. Se extrae una pequeña muestra de tejido para examinarla.

Para determinar la etapa o gravedad (si se diagnostica cáncer), pueden incluirse exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:

  • Biopsia del ganglio linfático centinela: Revisa si el cáncer se ha extendido a los ganglios linfáticos.
  • Tomografía computarizada (TC): Revisa si el cáncer se ha extendido fuera de la mama.
  • Tomografía por emisión de positrones (TEP): Revisa si el cáncer se ha extendido a otras partes del cuerpo.

Es importante saber que estas pruebas y procedimientos deben realizarlos profesionales de la salud. Ellos pueden brindar un diagnóstico y datos precisos sobre la etapa.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento para los bultos en el seno (mama) dependen de la causa. Si el bulto es una afección benigna (no cancerosa), el objetivo suele ser aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Si el bulto resulta ser canceroso, los objetivos del tratamiento pueden incluir:

  • Curación: El objetivo principal en el cáncer de seno en etapa temprana es curar el cáncer y prevenir que vuelva en el futuro. Esto puede lograrse con cirugía para quitar el tumor, seguida de tratamientos adicionales como radioterapia o quimioterapia.
  • Control: En algunos casos de cáncer de seno en etapa avanzada (etapa 4), los objetivos pueden incluir controlar el crecimiento del cáncer y prevenir daño a órganos o dolor. Medicamentos nuevos pueden ayudar a lograr un período de enfermedad estable (que el cáncer no empeore), lo que permite mantener una buena calidad de vida por más tiempo.

Las opciones de tratamiento para los bultos en el seno pueden incluir:

  • Cirugía: Según la extensión y la etapa del bulto, se puede recomendar cirugía para conservar el seno (lumpectomía) o mastectomía. La lumpectomía consiste en quitar el tumor y conservar el resto del seno. La mastectomía consiste en quitar todo el seno.
  • Radioterapia: A menudo se usa después de la cirugía. La radioterapia dirige radiación a zonas específicas, como los ganglios linfáticos o el tejido cercano al tumor. Su objetivo es destruir cualquier célula cancerosa que pueda quedar.
  • Quimioterapia: Es un tratamiento para todo el cuerpo. Usa medicamentos para destruir células cancerosas en todo el cuerpo. Puede recomendarse antes o después de la cirugía para reducir el tamaño de los tumores, prevenir que el cáncer regrese o tratar cáncer de seno avanzado.
  • Terapia hormonal: Si el cáncer de seno es positivo para receptores hormonales (crece con hormonas), se puede indicar terapia hormonal para bloquear o reducir los niveles de hormonas y así frenar o detener el crecimiento del cáncer.
  • Terapias dirigidas: En ciertos tipos de cáncer de seno, se pueden usar terapias dirigidas para atacar de forma específica las células cancerosas, con menos efectos secundarios que la quimioterapia tradicional.

Es importante consultar con un profesional de la salud que pueda darle consejos personalizados según su situación. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores, así que siempre confirme con su profesional de la salud para recibir indicaciones individuales. Pueden presentarse otros efectos secundarios, por lo que es importante hablar de los riesgos posibles con su profesional de la salud o leer la información del medicamento.