Acerca de la hiperplasia atípica de la mama

Descripción general

La hiperplasia atípica del seno, también llamada hiperplasia ductal atípica (HDA), es un cambio en el que las células crecen de forma anormal dentro de los conductos del seno. Se considera un posible precursor del cáncer de seno invasivo, pero no siempre progresa a cáncer. Está asociada con un mayor riesgo de tener cáncer de seno en el futuro.

Por lo general, se diagnostica con una biopsia. Al mirar la muestra en el microscopio, se ven más de dos capas de células en los conductos del seno y algunos cambios anormales en esas células. El tamaño del cambio suele limitarse a una sola unidad ductal‑lobulillar terminal (una parte pequeña donde terminan los conductos y empiezan los lobulillos). No cumple todos los criterios del carcinoma ductal in situ de bajo grado (CDIS).

La HDA no es cáncer, pero con el tiempo puede convertirse en cáncer. Por eso, las personas con HDA necesitan atención y controles de seguimiento adecuados.

Causas y factores de riesgo

La hiperplasia atípica de la mama ocurre cuando se acumulan células anormales en los conductos o lobulillos de la mama (las pequeñas vías por donde pasa la leche y los pequeños sacos donde se produce). Las causas exactas no se conocen por completo, pero hay varios factores que pueden contribuir.

Causas de la hiperplasia atípica de la mama:

  • Crecimiento y división anormales de las células de la mama
  • Cambios en los niveles hormonales, como aumento de estrógeno y progesterona
  • Mutaciones o cambios en genes específicos que controlan el crecimiento y la regulación de las células

Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar ni controlar):

  • Edad: es más común en mujeres mayores de 40 años
  • Antecedentes familiares: tener un familiar cercano con cáncer de mama o con hiperplasia atípica aumenta el riesgo
  • Antecedentes personales: diagnóstico previo de afecciones benignas (no cancerosas) de la mama, como cambios fibroquísticos

Factores de riesgo modificables (se pueden cambiar):

  • Terapia hormonal: el uso de terapia hormonal después de la menopausia se ha asociado con mayor riesgo
  • Obesidad: tener sobrepeso u obesidad puede causar desequilibrios hormonales y aumentar el riesgo
  • Consumo de alcohol: beber alcohol en forma regular y en exceso se ha relacionado con un riesgo más alto

Es importante saber que estos factores de riesgo no significan que usted tendrá hiperplasia atípica, pero sí pueden aumentar la probabilidad. Siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.

Síntomas

El signo temprano más común de la hiperplasia atípica de la mama (crecimiento anormal de células) es la presencia de células anormales en los conductos o lobulillos de la mama. Los conductos son los tubos que llevan la leche y los lobulillos son las glándulas que la producen. Esta afección suele descubrirse durante una biopsia.

Otros síntomas que pueden aparecer en etapas más avanzadas, con progresión o mayor gravedad de la hiperplasia atípica de la mama incluyen:

  • Mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama a lo largo de la vida de una mujer
  • Riesgo más alto de lo que se pensaba antes
  • Células de la mama anormales en su tamaño, forma, cantidad, aspecto y patrón de crecimiento
  • Falta de energía (cansancio)
  • Dolor en el cuello, los brazos y los hombros
  • Dolor de cabeza
  • Dificultad para realizar actividad física intensa

Es importante saber que la hiperplasia atípica de la mama no es un tipo de cáncer de mama, pero comparte algunas características que se ven en etapas tempranas de la enfermedad. Si usted tiene síntomas que le preocupan o preguntas sobre su afección, lo mejor es consultar con su profesional de la salud.

Diagnóstico

Para diagnosticar la hiperplasia atípica del seno, suelen realizarse estos exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen físico: Su proveedor de atención médica hará un examen completo para buscar señales como dolor, hinchazón o bultos en el seno.
  • Estudios por imágenes: Pruebas como mamografía, ecografía o resonancia magnética (RM) pueden ayudar a revisar el tejido del seno e identificar anomalías.
  • Biopsia: Se extrae una pequeña muestra de tejido del seno para analizarla. En la hiperplasia atípica, la biopsia ayuda a saber si hay crecimiento anormal de células.

Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales pueden incluir:

  • Examen histopatológico: Se analiza al microscopio la muestra de la biopsia para ver si hay otras afecciones asociadas, como pólipo endometrial o hiperplasia endometrial.
  • Análisis inmunohistoquímico: Son pruebas de laboratorio con tinciones especiales que ayudan a aclarar si hay carcinoma ductal in situ (CDIS), un tipo de cáncer de seno no invasivo.
  • Análisis integral: Combinar resultados de varias pruebas, como mamografía, ecografía y RM, puede dar una evaluación más completa de la situación.

Es importante consultar con su proveedor de atención médica para recibir recomendaciones personalizadas sobre qué exámenes, pruebas y procedimientos son adecuados para su caso.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la hiperplasia atípica de la mama son bajar el riesgo de desarrollar cáncer de mama y vigilar cualquier cambio en el tejido mamario. A continuación se explican los diferentes tipos de tratamientos y cómo ayudan a lograr estos objetivos:

Medicamentos:

  • Terapias hormonales: Estos medicamentos, como los moduladores selectivos del receptor de estrógeno (conocidos como SERM) o los inhibidores de la aromatasa, bloquean o reducen el efecto del estrógeno en el tejido mamario. Esto puede bajar el riesgo de desarrollar cáncer de mama.

Terapias:

  • Terapia cognitivo conductual (TCC): Este tipo de terapia ayuda a las personas con hiperplasia atípica de la mama a identificar y cambiar pensamientos y conductas negativas relacionadas con su situación. Puede ayudar a manejar la ansiedad y el estrés del diagnóstico.
  • Psicoterapia psicodinámica: Esta terapia se enfoca en explorar pensamientos y emociones inconscientes que pueden influir en ciertas conductas. Al comprender estos factores, la persona puede trabajar para cambiar su comportamiento.

Procedimientos terapéuticos:

  • Exámenes regulares de mama: Los exámenes clínicos de mama y las mamografías regulares son esenciales para vigilar cambios en el tejido y detectar señales tempranas de cáncer de mama.
  • Opciones quirúrgicas: En algunos casos, se pueden recomendar cirugías como una tumorectomía (quitar el área anormal) o una mastectomía para retirar células atípicas o bajar el riesgo de desarrollar cáncer de mama.

Cuidados propios y cambios en hábitos de salud:

  • Adoptar un estilo de vida saludable, con ejercicio regular, mantener un peso saludable, limitar el consumo de alcohol y evitar la terapia hormonal de reemplazo puede ayudar a reducir el riesgo de cáncer de mama.

Es importante saber que el plan de tratamiento puede variar según cada persona. Consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre las opciones de tratamiento para la hiperplasia atípica de la mama.