Opciones de tratamiento para los síntomas de la menopausia
La menopausia es una etapa natural de la vida en la que se detienen los periodos menstruales. Suele ocurrir entre los 45 y 55 años. La menopausia no es una enfermedad. Sin embargo, los cambios hormonales de esta etapa pueden causar varios síntomas que a veces se pueden tratar. Muchas personas no necesitan tratamiento para los síntomas. Para otras, los síntomas molestan y afectan las actividades diarias.
El objetivo del tratamiento de la menopausia es manejar los síntomas y mejorar el bienestar. Algunos síntomas se pueden tratar; otros se resuelven solos o no tienen tratamiento. El tratamiento no puede “curar” la menopausia ni frenar su avance.
Síntomas de la menopausia que pueden tratarse:
- Sofocos o sudores nocturnos: sensaciones repentinas de calor y sudor en la parte superior del cuerpo. Afectan hasta a 75 de cada 100 personas y con frecuencia interrumpen la actividad o el sueño.
- Sequedad vaginal: la baja del estrógeno (una hormona) puede causar sequedad y molestias durante las relaciones sexuales.
- Cambios del estado de ánimo: las variaciones hormonales y factores externos pueden contribuir al estrés, la ansiedad y la depresión.
- Osteoporosis (huesos débiles que se rompen con más facilidad): aunque por lo general no se nota como síntoma, la baja de estrógeno puede hacer que el hueso se desgaste más rápido de lo que se reconstruye, lo que deja los huesos menos fuertes y con mayor riesgo de fracturas.
Cada persona vive la menopausia de manera única, así que las opciones de tratamiento pueden variar. Si tiene molestias al acercarse la menopausia, hable con un profesional de la salud. Puede orientarle en el proceso y ofrecer tratamientos ajustados a sus necesidades.
Para tratar los síntomas de la menopausia, hay varias opciones. La mejor opción depende de su situación. Hable con su médico para decidir qué plan es mejor para usted. Estas son algunas opciones posibles:
- Cambios en el estilo de vida para ayudar con los sofocos:
- Deje de fumar, si fuma.
- Mantenga un peso saludable.
- Baje la temperatura del dormitorio por la noche o encienda un ventilador.
- Beba pequeños sorbos de agua fría antes de dormir.
- Use capas de ropa de cama para quitarlas si empieza a sentir calor.
- Vístase en capas para quitarse ropa si empieza un sofoco.
- Lleve un ventilador portátil.
- Evite alimentos o bebidas que le provoquen sofocos. Los desencadenantes comunes incluyen el alcohol, la cafeína y la comida picante.
- Humectantes o lubricantes vaginales: Usarlos puede reducir la sequedad vaginal y el malestar durante las relaciones sexuales. Son de venta libre (sin receta). Imitan las secreciones vaginales naturales y dan hidratación.
- Tratamientos hormonales: Usan hormonas, como estrógeno y progesterona, para ayudar con los sofocos, sudores nocturnos, sequedad vaginal y cambios del estado de ánimo. Pueden venir en pastillas, parches, cremas vaginales o anillos vaginales. Reemplazan las hormonas que ya no se producen durante la menopausia. La terapia hormonal no se recomienda para todas las mujeres, porque puede aumentar el riesgo de accidente cerebrovascular, coágulos de sangre y cáncer de mama. Hable con su médico sobre los riesgos y beneficios de la terapia hormonal para los síntomas de la menopausia.
- Antidepresivos: Algunos antidepresivos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) o los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN), pueden ayudar con los sofocos y los cambios del estado de ánimo. Pueden ser una opción para algunas personas que no pueden o no desean usar terapia hormonal para los sofocos.
- Otros medicamentos: Algunos medicamentos para tratar convulsiones y la presión arterial alta también se han usado para tratar los sofocos, también llamados síntomas vasomotores de la menopausia.
- Suplementos y medicamentos para prevenir la osteoporosis: La osteoporosis es una enfermedad que debilita los huesos y aumenta el riesgo de fracturas. Su profesional de la salud puede indicarle calcio y vitamina D, y medicamentos como alendronato, risedronato, ácido zoledrónico y denosumab.
- Medicamentos para la osteoporosis: La menopausia puede causar pérdida de masa ósea por niveles bajos de estrógeno. Su médico puede recomendar una prueba de densidad ósea y recetar medicamentos como bisfosfonatos o calcitonina para frenar la pérdida ósea y prevenir la osteoporosis.
- Autocuidado: Hábitos saludables pueden reducir los síntomas. Haga ejercicio con regularidad. Mantenga una alimentación equilibrada rica en calcio y vitamina D para la salud de los huesos. Maneje el estrés con técnicas de relajación como meditación o yoga. Duerma lo suficiente.
- Terapias alternativas: Algunas personas encuentran alivio con acupuntura, remedios a base de hierbas o ciertos tés. Estas terapias no deben reemplazar el tratamiento que su profesional de la salud le recomiende según sus factores personales. Es esencial consultarle antes de probarlas, porque algunas pueden interactuar con otras enfermedades o medicamentos.
Recuerde: cada opción tiene beneficios y posibles riesgos. Es importante hablar abiertamente con su médico sobre sus síntomas, antecedentes médicos y preferencias para decidir el plan de tratamiento más adecuado para usted.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis correcta para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.