Opciones de tratamiento para la hiperplasia prostática benigna (HPB)
La hiperplasia prostática benigna (HPB) es un problema común y no canceroso en los hombres. Ocurre cuando la próstata se agranda.
La próstata está debajo de la vejiga y rodea la uretra (el tubo que lleva la orina fuera del cuerpo). Con la edad, la próstata puede crecer y presionar la uretra. Este estrechamiento suele causar síntomas urinarios como dificultad para orinar, ganas de orinar con frecuencia y sensación de no vaciar la vejiga por completo.
Los objetivos principales del tratamiento de la HPB son reducir los síntomas, frenar el avance de la enfermedad, prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida de las personas con HPB.
Para tratar la hiperplasia prostática benigna (HPB), hay varias opciones. La elección depende de qué tan fuertes sean los síntomas y cuánto afectan su vida diaria.
Si los síntomas son leves o molestan poco, los profesionales de la salud pueden recomendar cambios en el estilo de vida como primera opción. Estos cambios pueden incluir:
- Dejar de fumar: Dejar el cigarrillo mejora la salud en general y puede aliviar los síntomas de la HPB.
- Moderar el alcohol: Beber menos alcohol puede ayudar a mejorar los síntomas urinarios asociados con la HPB.
- Alimentación: Seguir una dieta balanceada con frutas, verduras, granos integrales y proteínas magras puede ayudar a manejar la HPB.
- Actividad física: Hacer ejercicio regular, como caminar o nadar, puede mejorar el flujo de orina y reducir los síntomas.
Si los cambios en el estilo de vida no son suficientes o los síntomas empeoran, se pueden recomendar medicamentos. Hay dos tipos principales para tratar la HPB:
- Bloqueadores alfa: Relajan los músculos de la próstata y del cuello de la vejiga, mejoran el flujo de orina y reducen los síntomas urinarios. Ejemplos comunes: tamsulosina, alfuzosina y doxazosina.
- Inhibidores de la 5‑alfa reductasa (I5AR): Reducen el tamaño de la próstata con el tiempo. Pueden aliviar los síntomas y evitar que la enfermedad avance. Ejemplos: finasterida y dutasterida.
Si los síntomas siguen a pesar de los cambios y los medicamentos, se pueden considerar procedimientos mínimamente invasivos. Buscan aliviar la obstrucción urinaria causada por la próstata agrandada. Ejemplos:
- Terapia transuretral con microondas (TUMT, por sus siglas en inglés): Usa energía de microondas para calentar y destruir el tejido prostático sobrante.
- Ablación transuretral con aguja (TUNA, por sus siglas en inglés): Usa energía de radiofrecuencia de baja intensidad para calentar y destruir tejido de la próstata.
- Terapia Rezum: Procedimiento mínimamente invasivo que usa vapor para tratar la HPB al reducir el tejido prostático sobrante.
En casos graves, o cuando otros tratamientos no han sido efectivos, se puede recomendar cirugía. Opciones para la HPB:
- Resección transuretral de la próstata (RTUP): Procedimiento común en el que se quita tejido prostático sobrante con un instrumento que se introduce por la uretra.
- Cirugía con láser: Se pueden usar varias técnicas con láser para vaporizar o quitar el exceso de tejido prostático.
- Prostatectomía abierta: Cirugía tradicional en la que se extrae parte o toda la próstata agrandada mediante una incisión en el abdomen.
Recuerde: las decisiones sobre el tratamiento deben tomarse junto con un profesional de la salud que pueda evaluar su situación y sus preferencias. Los medicamentos pueden tener efectos secundarios. Hable sobre los posibles riesgos y beneficios. Al recomendar el tratamiento más adecuado para la HPB, se considerarán la intensidad de los síntomas, su salud general y sus metas de tratamiento.