Acerca de la eyaculación tardía
La eyaculación retrasada es la dificultad o la incapacidad de un hombre para llegar al orgasmo y eyacular (expulsar semen). Esta afección puede causar poca satisfacción sexual con la pareja sexual o sentimental. A menudo se siente como estar a punto del orgasmo y no poder terminar.
La eyaculación retrasada puede deberse a causas físicas y psicológicas. El cansancio físico durante el sexo y tardar más de lo normal en eyacular son comunes con esta afección. También puede causar ansiedad por el desempeño sexual. Las posibles complicaciones incluyen menor excitación sexual, insatisfacción sexual, dificultad para lograr un embarazo y efectos en la salud mental.
Las opciones de tratamiento pueden incluir orientación o terapia, cambiar medicamentos, o usar un vibrador o estimulación eléctrica del pene.
La eyaculación tardía puede tener varias causas, entre ellas:
- Factores psicológicos: la ansiedad, el estrés, la ansiedad por el rendimiento sexual y los problemas de pareja pueden contribuir a la eyaculación tardía.
- Medicamentos: ciertos medicamentos, como los antidepresivos (en especial los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina [ISRS]), los ansiolíticos, los medicamentos para la presión arterial y los analgésicos, pueden causarla como efecto secundario.
- Problemas hormonales: problemas como hipogonadismo (testosterona baja) e hiperprolactinemia (exceso de prolactina) pueden afectar la capacidad para llegar al orgasmo.
- Problemas de próstata: la inflamación de la glándula prostática (prostatitis) puede ser un factor.
- Daño en los nervios: un accidente cerebrovascular, una lesión de la médula espinal, una cirugía, la esclerosis múltiple y la diabetes grave pueden causar alteraciones en la eyaculación.
Factores de riesgo de la eyaculación tardía:
- Edad: con el paso de los años, el pene puede perder sensibilidad a la estimulación sexual.
- Uso de medicamentos como antidepresivos, ansiolíticos, medicamentos para la presión arterial o analgésicos.
- Ansiedad o estrés.
- Lesión reciente o daño en los nervios.
Recuerde que la eyaculación tardía puede tener otras causas y factores de riesgo. Es esencial consultar con un profesional de la salud para un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento personalizado.
Los síntomas del retraso en la eyaculación pueden variar según la etapa, la evolución o la gravedad del problema. El síntoma principal es un retraso en la eyaculación (por lo general más de 30 minutos) durante la actividad sexual o la masturbación. También es común que la eyaculación no ocurra o que suceda con menos frecuencia. Las complicaciones asociadas con el retraso en la eyaculación incluyen:
- Hinchazón, dolor y sensibilidad al tacto en el pene y el escroto
- Ansiedad por el desempeño sexual
- Conflictos o tensión en la relación de pareja
- Menos excitación y menos actividad sexual
- Dificultad para lograr un embarazo
Es importante consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y opciones de tratamiento adecuadas. Un profesional de la salud puede darle orientación personalizada según su situación.
Para diagnosticar la eyaculación retardada (cuando tarda mucho en eyacular o no puede eyacular), los médicos suelen hacer los siguientes exámenes y pruebas:
- Revisión de la historia clínica: Le preguntan sobre su vida sexual, enfermedades, medicamentos, cirugías y hábitos de vida que puedan contribuir al problema.
- Examen físico: Hacen una revisión completa para detectar posibles problemas en el pene, los testículos o la próstata que puedan afectar la eyaculación.
- Análisis de laboratorio: Pueden pedir análisis de sangre para revisar si hay desequilibrios hormonales, diabetes u otros problemas que puedan causar la eyaculación retardada.
- Evaluación psicológica: Conversaciones o cuestionarios pueden ayudar a detectar estrés, ansiedad, problemas de pareja o depresión que influyan. Se pueden usar cuestionarios de detección, como la Herramienta Diagnóstica de Eyaculación Precoz (PEDT), el Índice de Eyaculación Precoz (IPE) y el Cuestionario de Salud Sexual Masculina-Disfunción Eyaculatoria (MSHQ-EjD), para evaluar la respuesta al tratamiento.
- Pruebas especializadas: Si es necesario, se pueden hacer estudios de imagen o pruebas avanzadas para buscar daño en los nervios u otras causas físicas. También se puede medir el tiempo que tarda en eyacular durante la penetración vaginal (IELT), las puntuaciones de satisfacción sexual de usted y su pareja, y los niveles de testosterona.
Recuerde que cada persona es única. Es importante consultar con un profesional de la salud que pueda darle consejos personalizados según su situación.
Las metas del tratamiento para la eyaculación retardada (dificultad para eyacular) son mejorar la satisfacción sexual, aliviar el malestar y aumentar el bienestar general. A continuación, las opciones de tratamiento y cómo ayudan a lograr estas metas:
Medicamentos:
- En algunos casos se recetan medicamentos para un uso distinto al aprobado por la autoridad sanitaria (uso fuera de indicación) para ayudar con los síntomas. Ejemplos: ciproheptadina, amantadina, buspirona, cabergolina y oxitocina.
- Estos medicamentos pueden actuar sobre los mensajeros químicos del cerebro o sobre las hormonas para intentar facilitar la eyaculación.
Terapia:
- Terapia sexual: Se enfoca en los factores psicológicos que contribuyen a la disfunción sexual. Le enseña cómo lo biológico, lo psicológico, lo social y lo cultural influyen en la sexualidad.
- Consejería o terapia: Consejeros profesionales, psicólogos, psicoterapeutas, consejeros en sexualidad o terapeutas de pareja pueden ayudar a encontrar las causas y brindar una terapia dirigida.
Cambios en hábitos de salud:
- Uso de vibrador o estimulación eléctrica del pene: Se pueden usar para provocar la eyaculación al dar más estímulo.
- Reducir o dejar el alcohol y las drogas no recetadas, y controlar las afecciones médicas de base.
Es importante saber que no todos los tratamientos funcionan para todas las personas. Se necesita un enfoque individual. Consulte con un profesional de la salud para decidir el plan de tratamiento más adecuado para usted.
La dosis de los medicamentos puede depender de muchos factores. Hable con su profesional de la salud sobre la dosis que corresponde a su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Hable con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.