Pérdida del embarazo sin síntomas
Una pérdida del embarazo silenciosa, también llamada aborto espontáneo retenido (o aborto retenido), es un tipo de pérdida en la que el feto (bebé en gestación) no se forma o ha muerto, pero la placenta y los tejidos del embarazo siguen en el útero. Por lo general, se detecta en una ecografía de control después de confirmar el embarazo.
Hay varios factores que pueden contribuir a una pérdida silenciosa. Las anomalías cromosómicas son una causa común. Explican alrededor de la mitad de los casos. Otros factores de riesgo incluyen:
- Edad materna mayor
- Antecedentes de pérdidas de embarazo
- Fumar
- Obesidad
- Diabetes
- Consumo de alcohol
El desarrollo o funcionamiento anormal de la placenta (placentación defectuosa) también se ha relacionado con pérdidas silenciosas. Los cambios en los trofoblastos (células que forman la capa externa del embrión) pueden contribuir a embarazos complicados y pérdidas del embarazo.
El estrés oxidativo en la placenta es otra posible causa. El estrés oxidativo es un desequilibrio entre la producción de moléculas dañinas llamadas radicales libres y la capacidad del cuerpo para neutralizarlas. Niveles altos de estrés oxidativo en los sincitiotrofoblastos (células que forman la capa externa de la placenta) se han asociado con pérdidas del embarazo.
Para la recuperación tras una pérdida silenciosa, hay dos opciones principales:
- Dilatación y legrado (D y L): es un procedimiento en el que se dilata el cuello del útero y se raspa con cuidado el revestimiento del útero para retirar el tejido que queda. Usualmente se realiza con anestesia y ayuda a asegurar que se retire todo el tejido.
- Medicamento: en algunos casos, se le puede dar un medicamento para ayudar a que el útero expulse el tejido restante. Esta opción puede ser mejor si usted prefiere evitar una cirugía.
Hable con su médico sobre cuál opción es la mejor para usted. Tomará en cuenta su salud general, la edad gestacional y sus preferencias al darle una recomendación.
La recuperación emocional después de una pérdida silenciosa puede llevar tiempo. Puede ayudar buscar apoyo en sus seres queridos o en consejeros profesionales. Es normal sentir tristeza, duelo, culpa o enojo. Cuidarse física y emocionalmente en este tiempo es clave.
Recuerde: cada experiencia es diferente. Comuníquese con su proveedor de atención médica para recibir consejos y orientación personalizados durante su recuperación.