Cómo hacer ejercicios de respiración para el trabajo de parto
Los ejercicios de respiración pueden ayudar durante el trabajo de parto. Pueden promover la relajación, aumentar el oxígeno en su cuerpo y ayudar a controlar el dolor. Estas son algunas técnicas y sus beneficios:
- Respiración Lamaze: La respiración Lamaze es una técnica consciente que usa respiraciones lentas y profundas. Le ayuda a sentirse tranquila y con control durante el parto. El Dr. Fernand Lamaze la introdujo en Francia en 1951. Además de la respiración, Lamaze promueve la educación sobre el parto y el apoyo emocional continuo de sus seres queridos y del personal de salud. Se hace tomando respiraciones lentas y profundas por la nariz y soltándolas por la boca.
- Respiración diafragmática: La respiración diafragmática se enfoca en fortalecer el diafragma (músculo de la respiración) y puede ayudar a que los músculos del útero trabajen bien durante el parto. Se hace respirando hondo hacia la parte baja del vientre, dejando que el diafragma se expanda por completo. Para practicarla, ponga una mano en el pecho y la otra en el vientre. Inhale profundo por la nariz, sienta cómo sube el vientre y exhale lento por la boca.
- Respiración de limpieza: Algunas personas usan una respiración de limpieza para señalar el inicio y el final de una contracción durante el trabajo de parto activo. Se hace tomando una respiración profunda por la nariz, sosteniéndola un momento y luego soltando el aire despacio por la boca.
- Respiración consciente: Poner atención a su respiración ayuda a aumentar la conciencia de las sensaciones en su cuerpo, incluidas las contracciones durante el parto. Esto puede ayudar a prevenir complicaciones al ayudarle a notar los cambios en su cuerpo. La respiración consciente consiste en enfocarse en su respiración, notar cada inhalación y exhalación y usarla como herramienta para mantenerse calmada durante el parto.
Tenga en cuenta que las técnicas de respiración en el parto no son tan dramáticas como suelen mostrar las películas y la televisión. La clave es respirar profundo y encontrar lo que mejor le funcione. Decir frases cortas que le calmen (mantras) o enfocarse en imágenes con meditaciones breves puede complementar la respiración y hacer el parto más cómodo. La hipnosis es otra opción que a algunas personas les ayuda a sobrellevar la intensidad del parto.
Recuerde que la experiencia de cada persona con el trabajo de parto es única. Hable con su proveedor de atención médica o con un educador certificado en parto antes de probar estas técnicas. Pueden darle orientación personalizada según sus necesidades y preferencias.