Miomas uterinos e infertilidad

Descripción general

Los miomas uterinos (fibromas) son crecimientos no cancerosos que se forman en la pared muscular del útero. A veces pueden causar infertilidad o aumentar su riesgo en las mujeres. Muchas mujeres con miomas aún pueden quedar embarazadas de forma natural, pero en algunos casos los miomas sí afectan la fertilidad. Un tipo llamado miomas submucosos (crecen y sobresalen hacia la cavidad del útero) puede aumentar el riesgo de infertilidad o de pérdida del embarazo.

Es importante saber que los miomas no son la causa más común de infertilidad en las mujeres. Hay otras causas que son más frecuentes. Si a usted le cuesta quedar embarazada o mantener un embarazo, su médico buscará otras posibles causas antes de atribuir el problema a los miomas.

Los signos de infertilidad en mujeres varían. Algunos signos comunes son: dificultad para quedar embarazada después de tener relaciones sexuales sin protección de forma regular durante 12 meses o más, y pérdidas de embarazo repetidas. Recuerde que estos signos no siempre se deben solo a los miomas; pueden existir otros factores.

Si usted tiene miomas y está intentando quedar embarazada, hable con su médico sobre el tamaño y la posición de los miomas. Su médico puede evaluar si los miomas podrían causar problemas para quedar embarazada o llevar el embarazo. También podrá decirle si tratar los miomas podría mejorar sus posibilidades de lograr un embarazo exitoso.

Para reducir el riesgo de infertilidad por miomas, es clave conversar de forma personalizada con su médico. El plan de tratamiento depende del tipo, tamaño y ubicación de los miomas, así como de su salud general y sus metas de fertilidad. La miomectomía es una cirugía que quita los miomas y conserva el útero y la fertilidad. Sin embargo, la miomectomía se debe analizar de manera individual con cada paciente, tomando en cuenta otros síntomas posibles, como dismenorrea (periodos dolorosos) o problemas de sangrado.

Cada persona es única, y las opciones de tratamiento deben adaptarse a sus necesidades. Por eso, consulte con un profesional de la salud que pueda darle recomendaciones personalizadas según su historia clínica y su situación actual.