Causas y factores de riesgo de infertilidad en mujeres

Descripción general

La infertilidad es el término médico cuando una mujer no puede quedar embarazada a pesar de tener relaciones sexuales frecuentes sin protección durante al menos un año. Hay varios factores que pueden causar infertilidad en mujeres, entre ellos:

  • Problemas con la ovulación: La mayoría de los casos de infertilidad femenina se deben a problemas con la ovulación, que es cuando el ovario libera un óvulo. Si la ovulación no ocurre de forma regular o no ocurre, no hay óvulos disponibles para la fecundación. Algunas señales de ovulación anormal son periodos menstruales irregulares o ausentes. La causa más común de estos problemas es el síndrome de ovario poliquístico (SOP), un desequilibrio hormonal que puede interferir con la ovulación normal.
  • Insuficiencia ovárica primaria (IOP): La IOP ocurre cuando los ovarios dejan de funcionar bien antes de los 40 años. No es lo mismo que la menopausia temprana. La IOP puede causar problemas de ovulación e infertilidad.
  • Trompas de Falopio bloqueadas: Las trompas de Falopio llevan el óvulo desde los ovarios hasta el útero. Si las trompas están bloqueadas, el óvulo no puede encontrarse con el esperma para la fecundación. Las causas incluyen la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), la endometriosis y la cirugía por un embarazo ectópico.
  • Problemas del útero: Los problemas en el útero pueden dificultar el embarazo. Incluyen una estructura anormal del útero o la presencia de crecimientos como los fibromas uterinos (miomas), que son masas no cancerosas de tejido y músculo en las paredes del útero.
  • Endometriosis: La endometriosis es una afección en la que tejido similar al revestimiento del útero crece fuera del útero. Puede causar inflamación, afectar la calidad del óvulo y formar tejido cicatricial, lo que puede afectar los órganos reproductores y dificultar que el esperma llegue al óvulo.
  • Infecciones genitales: Algunas infecciones de transmisión sexual (ITS), como la clamidia y la gonorrea, pueden causar la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), que es una infección del sistema reproductor femenino. La EIP puede causar cicatrices y daño en las trompas de Falopio, lo que puede provocar infertilidad.
Factores de riesgo no modificables (factores de riesgo que no se pueden cambiar)

Los factores de riesgo no modificables de infertilidad en mujeres son factores que no se pueden cambiar ni alterar. Incluyen:

  • Edad: La edad es un factor de riesgo importante. A medida que las mujeres envejecen, su fertilidad disminuye. El límite para este riesgo suele considerarse a partir de los 35 años.
  • Genética (lo que se hereda): La genética también puede contribuir a la infertilidad. Tener familiares con infertilidad o con problemas relacionados con el aparato reproductor puede aumentar el riesgo.
  • Raza o etnia: Algunos orígenes raciales o étnicos pueden asociarse con un mayor riesgo de infertilidad. Sin embargo, es importante señalar que la raza y la etnia son conceptos sociales complejos y no causas directas de la infertilidad. “Raza” se refiere a un grupo de personas que comparten características físicas similares, y “etnia” se refiere a una herencia cultural compartida.

Es fundamental recordar que los factores de riesgo no modificables no se pueden cambiar ni controlar. Sin embargo, comprender estos factores puede ayudarle a usted y a los profesionales de la salud a tomar decisiones informadas sobre su salud reproductiva y a planificar las medidas adecuadas si hicieran falta.

Factores de riesgo modificables (factores que usted puede cambiar)

Los factores de riesgo modificables de infertilidad en mujeres son cosas que se pueden cambiar con hábitos de vida o con atención médica. Estos factores se han relacionado con más probabilidad de tener infertilidad (dificultad para quedar embarazada). Algunos ejemplos son:

  • Índice de masa corporal (IMC): El IMC es una medida de la grasa del cuerpo según la altura y el peso. Tener bajo peso o sobrepeso/obesidad puede afectar la fertilidad. Un IMC saludable para la fertilidad suele estar entre 18.5 y 24.9.
  • Fumar: Fumar, incluso respirar humo de segunda mano, se ha vinculado con más riesgo de infertilidad en mujeres. Las sustancias químicas del humo del tabaco pueden dañar los órganos reproductivos y alterar las hormonas.
  • Consumo de alcohol: El consumo excesivo de alcohol se ha asociado con menor fertilidad en mujeres. Limite el alcohol o evítelo por completo cuando esté intentando quedar embarazada.
  • Ejercicio: Hacer ejercicio con regularidad es bueno para la salud. Pero hacer ejercicio en exceso o entrenamiento muy intenso puede afectar la regla y la ovulación. En algunos casos, esto puede causar infertilidad.
  • Estrés: Niveles altos de estrés pueden alterar el equilibrio de hormonas necesario para ovular y tener ciclos menstruales regulares. Manejar el estrés con técnicas de relajación o buscando apoyo puede ayudar.
  • Infecciones de transmisión sexual (ITS): Ciertas ITS, como clamidia o gonorrea, si no se tratan, pueden causar enfermedad inflamatoria pélvica (EIP). Esto puede dañar las trompas de Falopio y aumentar el riesgo de infertilidad.
  • Alimentación y nutrición: Una alimentación equilibrada con variedad de frutas, verduras, granos integrales, proteínas magras y grasas saludables es importante para la salud reproductiva. Las deficiencias de nutrientes o el exceso de ciertos alimentos pueden afectar la fertilidad.
  • Factores ambientales: La exposición a ciertas sustancias químicas o toxinas del ambiente, como pesticidas o contaminantes industriales, puede afectar la fertilidad.

Es importante saber que, aunque estos factores se han asociado con más riesgo de infertilidad, no significa que la infertilidad vaya a ocurrir. Cada persona es única, y otros factores también pueden contribuir a problemas de fertilidad.

Reducir riesgos

Hay varias acciones que usted puede tomar para modificar sus factores de riesgo y ayudar a prevenir o reducir las probabilidades de tener infertilidad en mujeres. Considere estos pasos:

  • Deje de fumar: Fumar aumenta mucho el riesgo de infertilidad en ambos sexos. Puede dañar las trompas de Falopio en las mujeres y causar inflamación del escroto en los hombres. Por eso, dejar de fumar es un paso importante para proteger la fertilidad.
  • Mantenga un peso saludable: Tanto el sobrepeso como el bajo peso pueden aumentar el riesgo de infertilidad. Trate de lograr un peso saludable con una alimentación equilibrada y actividad física regular.
  • Limite el consumo de alcohol: Beber en exceso puede disminuir la fertilidad. Se recomienda moderar el alcohol o evitarlo por completo cuando esté intentando quedar embarazada.
  • Practique sexo seguro: Las infecciones de transmisión sexual (ITS), como la clamidia, pueden dañar los órganos reproductores y causar infertilidad. El uso de métodos de barrera para anticoncepción, como el condón, ayuda a reducir el riesgo de ITS.
  • Controle las afecciones crónicas: Ciertas afecciones, como la enfermedad de la tiroides, la endometriosis (cuando tejido del útero crece fuera de él), los trastornos autoinmunes (cuando el sistema inmunitario ataca al propio cuerpo) y el síndrome de ovario poliquístico (SOP; trastorno hormonal), pueden afectar la fertilidad femenina. Es importante trabajar con un profesional de la salud para controlarlas bien.
  • Minimice la exposición a toxinas ambientales: Algunos factores del ambiente, como ciertos químicos o la radiación, pueden aumentar el riesgo de problemas de fertilidad. Tomar precauciones para reducir al mínimo la exposición a estas toxinas puede ser beneficioso.
  • Busque tratamiento temprano para las infecciones: Las infecciones pueden causar inflamación y daño en los órganos reproductores. Buscar tratamiento pronto para afecciones como la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP; infección de los órganos reproductores) puede ayudar a prevenir complicaciones a largo plazo que afecten la fertilidad.
  • Maneje el estrés: El estrés constante puede alterar el equilibrio hormonal y afectar la fertilidad. Actividades para reducir el estrés, como hacer ejercicio, meditar o ir a terapia, pueden ayudar.

Comprenda su ventana fértil: Conozca su ciclo menstrual y cuáles son sus días más fértiles para aumentar sus posibilidades de concebir. Llevar un registro de la ovulación, por ejemplo anotando su temperatura basal o usando pruebas para predecir la ovulación, puede ser útil.

Es importante saber que estas acciones son recomendaciones generales y pueden no aplicar a todas las personas. Cada situación es única. Consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados según sus circunstancias.