Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) e infertilidad
Cuando una persona desarrolla enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), la infección e inflamación pueden afectar el útero, las trompas de Falopio, los ovarios y otros órganos reproductores. Con el tiempo, el tejido cicatricial puede bloquear o dañar las trompas de Falopio. Esto dificulta que el óvulo viaje del ovario al útero. Así, el embarazo puede no ocurrir.
Hay varios factores de riesgo que aumentan la probabilidad de tener infertilidad por EIP:
- Tratamiento tardío o insuficiente: si la EIP no se diagnostica y trata a tiempo, la infección puede extenderse y causar más daño a los órganos reproductores. Además, tener episodios repetidos de EIP aumenta el riesgo de infertilidad
- Casos graves de EIP: en algunos casos, la EIP causa complicaciones como abscesos tuboováricos (bolsas de pus entre la trompa y el ovario), que pueden dañar aún más los órganos reproductores
Los síntomas de la infertilidad pueden variar según la causa. Algunos síntomas comunes incluyen:
- Dificultad para quedar embarazada
- Ciclos menstruales irregulares
- Menstruaciones dolorosas
- Desequilibrios hormonales, que pueden causar acné, aumento o pérdida de peso y crecimiento excesivo de vello
- Impacto emocional (estrés, ansiedad, tristeza o frustración)
Las opciones de tratamiento para la infertilidad dependen de la causa y de cada persona. Algunos tratamientos comunes incluyen:
- Medicamentos: los medicamentos para la fertilidad pueden ayudar a regular las hormonas y a estimular la ovulación (liberación del óvulo) en personas con desequilibrios hormonales
- Cirugía: a veces se necesita cirugía para reparar problemas de forma, cicatrices o bloqueos en los órganos reproductores que causan infertilidad
- Tecnologías de reproducción asistida (TRA): procedimientos como la fecundación in vitro (FIV) pueden ayudar al unir óvulos y espermatozoides fuera del cuerpo y luego transferir los embriones al útero
La meta del tratamiento de la infertilidad es ayudarle a lograr un embarazo y dar a luz a un bebé sano. Sin embargo, no todos los casos se pueden tratar con éxito. Algunas personas pueden considerar otras opciones, como la adopción o la gestación subrogada.
Aunque no todos los casos de infertilidad por EIP se pueden prevenir, usted puede reducir el riesgo si:
- Practica sexo más seguro: use condones de manera constante y correcta para reducir el riesgo de infecciones de transmisión sexual que pueden causar EIP
- Se hace chequeos regulares: visite a su profesional de la salud para chequeos y pruebas de rutina, para detectar infecciones a tiempo y evitar que se conviertan en EIP
- Trata las infecciones de inmediato: si sospecha que tiene una infección, busque atención médica pronto para diagnóstico y tratamiento
- Limita el número de parejas sexuales: tener múltiples parejas aumenta el riesgo de infecciones de transmisión sexual que pueden llevar a EIP
Recuerde que la situación de cada persona es única. Consulte con un profesional de la salud para recibir orientación y consejos personalizados sobre su fertilidad y los posibles riesgos relacionados con la EIP.