Complicaciones de la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP)

Descripción general

La enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) es una infección e inflamación de las partes internas del aparato reproductor de la mujer. Puede afectar el útero, las trompas de Falopio, los ovarios y otros órganos reproductores. Si no se trata o no se maneja bien, la EIP puede causar varias complicaciones. A continuación, algunas posibles complicaciones y cómo prevenirlas o tratarlas:

  • Absceso tubo-ovárico: Es una complicación grave y de inicio rápido. Es una masa inflamada con pus en la trompa, el ovario y a veces otros órganos pélvicos cercanos. Requiere atención médica de inmediato y con frecuencia hospitalización.
  • El tratamiento incluye antibióticos que tratan muchos tipos de bacterias. A veces también se necesita un procedimiento para drenar el pus. Puede requerir cirugía si se sospecha ruptura o si no mejora con antibióticos. Las mujeres con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) pueden tener más riesgo de presentar esta complicación.
  • Daño en las trompas de Falopio: Las cicatrices y el daño en las trompas por la EIP pueden causar infertilidad. Incluso la EIP subclínica (sin síntomas notables) se ha asociado con infertilidad. Hacerse pruebas y tratar las infecciones de transmisión sexual (ITS) como la clamidia y la gonorrea ayuda a prevenir la EIP y reduce el riesgo de infertilidad por daño en las trompas.
  • Embarazo ectópico: La EIP aumenta el riesgo de embarazo ectópico, cuando el óvulo fecundado se implanta fuera del útero, por lo general en la trompa de Falopio. El embarazo ectópico puede poner en riesgo la vida si no se detecta y trata a tiempo. El diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado de la EIP ayudan a reducir este riesgo.
  • Dolor pélvico crónico: Algunas personas con EIP pueden tener dolor pélvico persistente incluso después del tratamiento. Este dolor puede afectar su vida diaria y su calidad de vida. Manejar bien la EIP con diagnóstico temprano, tratamiento rápido y seguimiento regular puede ayudar a disminuir el riesgo de dolor pélvico crónico.

Para prevenir estas complicaciones, practique sexo seguro usando métodos de barrera como el condón, hágase pruebas periódicas de ITS y busque atención médica de inmediato si aparecen síntomas de EIP.

Si cree que puede tener EIP o presenta síntomas como dolor en la parte baja del abdomen, secreción vaginal anormal, fiebre o dolor al tener relaciones sexuales, consulte a un profesional de la salud lo antes posible. El profesional puede diagnosticar la EIP con un examen físico, una revisión de su historia médica y posiblemente análisis de orina o de sangre.

Recuerde: aunque existen remedios caseros o medicamentos de venta libre que dicen tratar la EIP, es esencial consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico correcto y un plan de tratamiento adecuado para su situación.