Sobre la infección por hongos
Una infección por hongos, también llamada candidiasis, es una infección causada por el crecimiento excesivo de un tipo de hongo (levadura) llamado Candida. Este hongo vive de forma normal en la piel y en las membranas mucosas (las superficies húmedas dentro de la boca o la vagina). Pero cuando cambian las condiciones de la piel, se rompe el equilibrio normal y la levadura puede multiplicarse y causar una infección.
Las infecciones por hongos pueden aparecer en varias partes del cuerpo, como los pliegues de la piel, los pies, los párpados, las comisuras de la boca y, con más frecuencia, en la vagina. Los síntomas pueden incluir picazón, hinchazón, irritación, dolor o sensibilidad, secreción y sensación de ardor.
Las infecciones por hongos son muy comunes y pueden afectar a personas de todos los géneros.
Las infecciones por hongos pueden tener varias causas. Existen factores de riesgo que no se pueden cambiar y otros que sí se pueden cambiar. A continuación, vea las causas y los factores de riesgo:
Causas:
- Crecimiento excesivo de hongos: La causa principal es el crecimiento excesivo de hongos en una parte del cuerpo. La especie Candida albicans es la causa más común, pero otras especies de Candida también pueden causar infección.
- Desequilibrio en la vagina: En la vagina hay un equilibrio natural de bacterias y hongos. Cuando este equilibrio se altera, puede aparecer una infección por hongos. Las bacterias Lactobacillus suelen crear un ambiente que evita el crecimiento excesivo de hongos. Si los hongos dominan, aparecen síntomas.
- Propagación por contacto: Las infecciones por hongos de la vagina no son infecciones de transmisión sexual (ITS). Sin embargo, pueden pasar por contacto oral-genital o durante las relaciones sexuales.
Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar):
- Cambios hormonales: Los cambios durante el embarazo, la menstruación o la menopausia pueden aumentar la probabilidad de infecciones por hongos.
- Sistema inmunitario débil: Algunas enfermedades, como el lupus o el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y el sida, y medicamentos como los esteroides, pueden debilitar el sistema inmunitario y aumentar el riesgo.
Factores de riesgo modificables (se pueden cambiar o evitar):
- Uso de antibióticos: Tomar antibióticos, sobre todo por periodos largos, puede alterar el equilibrio de bacterias en el cuerpo y aumentar la probabilidad de una infección por hongos.
- Diabetes: La diabetes mal controlada puede favorecer el crecimiento de hongos y aumentar el riesgo.
- Uso de ciertos productos: Usar ropa apretada o húmeda; usar jabones y productos para la piel con químicos fuertes o irritantes; y usar condones lubricados pueden favorecer estas infecciones.
- Pene sin circuncidar: Las personas con pene sin circuncidar pueden tener más riesgo de infecciones por hongos.
Es importante saber que algunos factores no se pueden cambiar, y otros sí se pueden modificar o evitar para reducir el riesgo. Al entender estas causas y factores de riesgo, usted puede tomar medidas para disminuir la posibilidad de tener una infección por hongos.
El síntoma temprano más común de una infección por hongos en la vagina (también llamada candidiasis vaginal) es una picazón muy intensa dentro y alrededor de la vagina. Esto puede ser muy incómodo y molesto. Otros signos y síntomas tempranos pueden incluir:
- Ardor, enrojecimiento e hinchazón de la vagina y la vulva
- Dolor al orinar
- Dolor al tener relaciones sexuales
- Molestia o dolor
- Un flujo vaginal espeso y blanco, parecido al requesón, sin mal olor
Es posible que usted no tenga todos estos síntomas. Pueden ser de leves a graves. Algunas personas solo tienen algunos de estos síntomas.
A medida que la infección por hongos avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas comunes. Estos incluyen:
- Ardor o hinchazón de la vulva
- Dolor al orinar
- Dolor al tener relaciones sexuales
- Dolor o molestia general en la zona vaginal
- Picazón en la entrada de la vagina
- Salpullido
- Flujo vaginal muy líquido
- Flujo blanco y espeso
Si tiene una infección por hongos complicada o recurrente (que regresa con frecuencia), sus síntomas pueden ser más intensos. Puede tener enrojecimiento, hinchazón o picazón más severos. En algunos casos, esto puede causar pequeñas grietas o llagas en la piel.
Recuerde: si sospecha que tiene una infección por hongos o tiene cualquiera de estos síntomas, es buena idea comunicarse con su profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar una infección por hongos (candidiasis), los profesionales de la salud usan varios exámenes, pruebas y procedimientos. Esto es lo que suelen hacer:
Historia clínica: El médico le preguntará sobre su historia clínica, incluso si ha tenido infecciones de transmisión sexual (ITS) o infecciones por hongos antes.
Examen pélvico: Durante un examen pélvico, el médico revisa la vulva, la vagina y el cuello del útero para ver si hay señales de infección. Busca flujo visible, enrojecimiento, hinchazón y otros síntomas.
Prueba del flujo vaginal: Si es necesario, el médico puede ordenar una prueba del flujo (secreción) vaginal. Toma una muestra del flujo con un hisopo de algodón y la envía al laboratorio para examinarla con el microscopio.
Prueba de cultivo: En algunos casos, el médico puede hacer un cultivo. Usa un hisopo para tomar una muestra del área afectada y la envía al laboratorio. Allí, revisan si está presente el hongo Candida, que causa las infecciones por hongos.
Estos exámenes y pruebas ayudan a saber si la infección es no complicada (simple) o complicada. A veces se necesitan pruebas adicionales para saber qué tan avanzada o grave es la infección por hongos:
Pruebas de laboratorio: Si una infección no desaparece o sigue reapareciendo, el médico puede ordenar pruebas de laboratorio. Estas pruebas consisten en examinar al microscopio una muestra del flujo vaginal para ver si hay muchos hongos.
Con estos exámenes y pruebas, los profesionales de la salud pueden diagnosticar con precisión las infecciones por hongos y determinar el plan de tratamiento adecuado según la gravedad de la infección. Recuerde consultar con su profesional de la salud para un diagnóstico correcto y consejos personalizados.
Las metas del tratamiento de las infecciones por hongos son aliviar los síntomas y eliminar la infección. Hay varios tipos de medicinas y terapias que pueden ayudar:
Medicinas contra los hongos (antifúngicas): El tratamiento más común es con medicinas antifúngicas. Actúan contra el hongo que causa la infección y frenan su crecimiento. Hay distintas formas, como:
- Cremas y geles de uso tópico: Cremas y geles como miconazol (Monistat) y Vagisil se aplican directamente en la zona afectada para aliviar ardor y comezón. Funcionan al matar el hongo (levadura) que causa la infección.
- Medicinas por vía oral: Medicinas con receta como fluconazol (Diflucan) se toman en una sola dosis en pastilla. Dañan la pared de la célula del hongo y así le cuesta multiplicarse.
Probióticos: Puede tomar probióticos para bajar el riesgo de infecciones por hongos o mejorar los síntomas si ya tiene una. Los probióticos contienen bacterias buenas que ayudan a equilibrar el nivel de acidez (pH) de la vagina. Esto puede prevenir o aliviar las infecciones por hongos.
Además de las medicinas, hay cambios de hábitos que ayudan a prevenir y tratar las infecciones por hongos:
- Mantener la zona genital seca. Séquese con toalla después de bañarse y quítese de inmediato la ropa o el traje de baño mojados.
- Evitar las duchas vaginales, porque alteran el equilibrio natural de bacterias en la vagina.
- No usar productos vaginales con perfume, como aerosoles desodorantes o tampones perfumados, porque pueden irritar la vagina.
- Controlar los niveles de glucosa en sangre si tiene diabetes, porque el azúcar alta aumenta el riesgo de infecciones por hongos.
Es importante saber que los antibióticos no curan las infecciones por hongos. Solo actúan contra infecciones por bacterias, no contra hongos. Por eso, se necesita medicina antifúngica para tratarlas.
En resumen, el tratamiento incluye usar medicinas antifúngicas (cremas o geles tópicos, o medicinas por vía oral) para eliminar la infección y aliviar los síntomas. Los probióticos también pueden ayudar a equilibrar el pH vaginal. Hacer ciertos cambios en sus hábitos de salud puede prevenir infecciones futuras y apoyar la eficacia del tratamiento.
Si no se trata, una infección por hongos puede empeorar con el tiempo y causar varias complicaciones. A continuación se muestra cómo puede avanzar y qué complicaciones pueden ocurrir:
Síntomas iniciales: Una infección por hongos (candidiasis) suele empezar con picazón, enrojecimiento e inflamación en la zona vaginal. Puede haber un flujo espeso y grumoso, como requesón, y dolor durante o después de tener relaciones sexuales.
Empeoramiento de los síntomas: Si no se trata, la picazón, el enrojecimiento y la inflamación pueden hacerse más intensos y causar más molestia e irritación.
Infecciones de la piel: La zona inflamada alrededor de la vagina puede agrietarse o quedar en carne viva por rascarse. Esto abre la piel y facilita infecciones secundarias de la piel.
Efectos poco comunes: En algunos casos, una infección por hongos sin tratar puede causar cansancio, candidiasis oral (infección por hongos en la boca) y problemas gastrointestinales.
Candidiasis invasiva: La candidiasis invasiva ocurre cuando la infección por hongos se extiende más allá de la vagina y afecta otras partes del cuerpo. Puede afectar la sangre, el corazón, el cerebro, los huesos y los ojos. Sin embargo, por lo general, la candidiasis invasiva no se relaciona con las infecciones vaginales por hongos.
Candidemia: La candidemia es una de las formas más comunes de candidiasis invasiva en United States. Es una infección de la sangre causada por Candida. Puede ser una complicación grave si no se trata de inmediato.
Para evitar que la infección por hongos avance y reducir complicaciones, es esencial recibir tratamiento. Esto es lo que debe saber:
- Infecciones leves: Para infecciones leves y ocasionales, se pueden probar opciones sin receta como cremas tópicas, tratamientos para hongos en las uñas (para las uñas) o supositorios vaginales. Sin embargo, consulte con un farmacéutico o un médico antes de usarlos, porque otros problemas, como la vaginosis bacteriana o las infecciones de transmisión sexual (ITS), pueden tener síntomas parecidos. Esas afecciones se tratan de forma distinta y pueden causar complicaciones graves si no se tratan.
- Infecciones graves o recurrentes: Si tiene infecciones por hongos graves o que se repiten, puede necesitar medicamentos contra hongos (antifúngicos) con receta. Su profesional de salud elegirá el tratamiento más apropiado para su caso.
- Mujeres embarazadas: Las mujeres embarazadas deben evitar tomar fluconazol (Diflucan), un medicamento antifúngico común para infecciones por hongos, porque puede causar malformaciones congénitas.
El tratamiento rápido es clave para las personas con diabetes, que son más propensas a infecciones por hongos por tener el azúcar en la sangre más alta. Las infecciones por hongos sin tratar pueden causar complicaciones graves en personas con diabetes.
En resumen, si sospecha que tiene una infección por hongos o presenta algún síntoma de los mencionados, consulte con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado. Actuar temprano ayuda a prevenir complicaciones y favorece la recuperación.