Sobre la vulvovaginitis
La vulvovaginitis (inflamación de la vulva y la vagina) tiene varias causas y factores de riesgo.
Causas de la vulvovaginitis:
- Infección: Es una causa común. Puede deberse a bacterias, hongos (levaduras) o parásitos.
- Irritación: La irritación de la vulva y la vagina también puede causarla. Puede ser por químicos en jabones, lociones o productos de higiene íntima, incluyendo las duchas vaginales. Los sarpullidos por calor por ropa muy ajustada o mojada también pueden irritar.
- Cambios hormonales: Niveles bajos de estrógeno al comienzo de la menopausia o después del parto pueden hacer que la vulva y la vagina se inflamen con más facilidad.
- Afecciones crónicas de la piel: Algunas, como el eccema o la psoriasis, pueden inflamar la zona vulvovaginal.
- Higiene deficiente: Las prácticas de higiene deficiente, sobre todo en niñas que aún no han llegado a la pubertad, pueden causar vulvovaginitis. Esto puede ocurrir cuando bacterias de las heces llegan a la vagina.
Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar):
- Edad: La vulvovaginitis tiende a aumentar hacia el final de la segunda década de la vida (20 a 29 años) y alcanza su pico en la tercera (30 a 39 años) y cuarta (40 a 49 años) décadas.
- Predisposición genética: Algunas personas pueden tener tendencia hereditaria a desarrollarla.
- Antecedentes de cirugías en la zona vulvovaginal
- Trastornos del sistema inmunitario
Factores de riesgo modificables (se pueden cambiar o influir):
- Embarazo
- Estilo de vida sedentario
- Ropa ajustada o ropa interior de material sintético
- Duchas vaginales (introducir líquidos dentro de la vagina)
- Sexo sin protección e higiene deficiente
- Exposición a irritantes como jabones perfumados y baños de espuma
Si le preocupa su riesgo de vulvovaginitis u otra afección de salud, lo mejor es consultar con su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
Los síntomas de la inflamación de la vulva y la vagina (vulvovaginitis) pueden variar según la causa y la etapa del problema. Estos son los síntomas más comunes:
- Picazón, ardor, hinchazón y enrojecimiento en la vulva
- Inflamación alrededor de los labios genitales y del perineo (el área entre la vagina y el ano)
- Aumento del flujo vaginal con olor fuerte
- Molestias al orinar
- Fisuras dolorosas (pequeñas grietas) en los pliegues entre los labios genitales, en la zona del clítoris y en el perineo
- Molestias y dolor al tener relaciones sexuales
- Síntomas que siguen un patrón cíclico y mejoran durante la menstruación (el periodo)
- Impacto negativo en su calidad de vida, su salud mental y física, y su actividad sexual
Para diagnosticar la vulvovaginitis (inflamación de la vulva y la vagina), su médico puede realizar varias evaluaciones, pruebas y procedimientos. Estos incluyen:
- Evaluación clínica: Su médico hablará con usted sobre sus síntomas y antecedentes médicos para reunir información importante. También puede hacer un examen pélvico, que es una revisión física y visual de la vulva y la vagina.
- Prueba en fresco: Puede ser necesaria para identificar bien la causa de la inflamación. Consiste en tomar una pequeña muestra de secreción vaginal para mirarla al microscopio. Al observar la muestra, el médico puede identificar el germen que causa el problema.
- Prueba de pH vaginal: Su médico también puede medir el nivel de pH de la vagina con una tira reactiva. Un pH más alto puede indicar ciertos tipos de infecciones, como vaginosis bacteriana o tricomoniasis.
- Biopsia: En casos raros, cuando los tratamientos habituales no funcionan, puede ser necesaria una biopsia. Esto consiste en tomar una pequeña muestra de tejido de la vulva para estudiarla con más detalle.
Es importante consultar al médico si sospecha que tiene vulvovaginitis, porque así pueden darle un diagnóstico preciso según sus síntomas y los resultados de las pruebas. Una vez que tenga el diagnóstico, se puede iniciar el tratamiento adecuado para aliviar sus síntomas y favorecer la curación.
Los objetivos del tratamiento de la vulvovaginitis (inflamación de la vulva y la vagina) son aliviar los síntomas, eliminar la infección o la causa, y prevenir que vuelva. Las opciones de tratamiento incluyen:
- Medicamentos:
- Antibióticos por vía oral: Se usan para tratar infecciones por bacterias que pueden causar vulvovaginitis. Actúan eliminando las bacterias.
- Cremas con antibiótico: Se aplican directamente en la zona de la vulva y la vagina para tratar infecciones por bacterias. Actúan al eliminar las bacterias que causan la infección.
- Cremas contra hongos (antifúngicas): Se usan para tratar infecciones por hongos o “levaduras”. Actúan al matar o frenar el crecimiento del hongo que causa la infección.
- Pastillas antifúngicas por vía oral: En casos más intensos de infecciones por hongos, se pueden indicar pastillas. Actúan en todo el cuerpo para eliminar el hongo.
- Antihistamínicos por vía oral: Si se sospecha una reacción alérgica como causa de la vulvovaginitis, se pueden indicar antihistamínicos. Ayudan a reducir los síntomas de alergia al bloquear la histamina (una sustancia del cuerpo que causa alergia).
- Cuidados personales y cambios en los hábitos:
- Higiene personal: Seguir una buena higiene ayuda a sanar y prevenir la vulvovaginitis. Esto puede incluir darse baños de asiento (baños tibios y poco profundos que cubren solo la zona de las caderas), limpiarse de adelante hacia atrás después de usar el baño, usar ropa holgada y ropa interior de algodón para favorecer la ventilación y reducir la humedad, y evitar irritantes como baños de espuma, jabones perfumados, duchas vaginales y detergentes en polvo.
- Identificar y evitar posibles irritantes: Cambiar el detergente de la ropa, usar ropa interior de algodón y evitar ropa ajustada puede ayudar a reducir la irritación en casos de vulvodinia (dolor crónico en la vulva).
Un tratamiento adecuado puede aliviar los síntomas, reducir la inflamación y ayudar a que los tejidos sanen. Es importante tener cuidado con los remedios caseros o los medicamentos de venta libre. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud antes de usarlos.
La vulvovaginitis (inflamación de la vulva y la vagina) puede ocurrir a cualquier edad, pero es más común en niñas antes de la pubertad y en mujeres en edad reproductiva. Los síntomas pueden variar según la causa y factores personales.
Si no se trata, la vulvovaginitis puede continuar o empeorar con el tiempo. Esto puede causar molestias crónicas y episodios que se repiten.
Complicaciones de la vulvovaginitis:
- La inflamación crónica de la vulva y la vagina puede causar molestias a largo plazo y afectar su calidad de vida.
- Infecciones secundarias.
- Cicatrices (fibrosis) en el tejido vaginal.
- Problemas con la función sexual y dolor durante las relaciones sexuales.
En resumen, la vulvovaginitis puede tener diferentes causas y síntomas. Buscar atención médica es clave para controlar los síntomas y prevenir complicaciones. El tratamiento depende de la causa y puede incluir medicamentos recetados por un profesional de la salud. Es importante no hacerse un autodiagnóstico ni tratarse por su cuenta. Si cree que tiene vulvovaginitis o presenta síntomas, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.